Salud

¿Por qué me pica tanto la espalda?

Rosa Roch

Foto: BigStock

Domingo 7 de febrero de 2021

5 minutos

Te contamos cuáles son los signos de alerta del picor de espalda y cuáles son sus causas

¿Por qué me pica tanto la espalda?
Rosa Roch

Foto: BigStock

Domingo 7 de febrero de 2021

5 minutos

El picor de espalda es muy frecuente y solo le damos importancia por lo molesto que puede ser en ocasiones. Sin embargo, en algunas personas puede llegar a ser incluso insoportable, tanto por la persistencia como por la intensidad, impidiendo realizar las tareas habituales o dificultando la conciliación del sueño.

También llamado prurito, es una sensación molesta e incómoda en la piel que produce la necesidad de rascarse en la zona afectada. Una de las zonas donde es más habitual que se produzca picor es la espalda ya que es una zona extensa de piel a la que no se accede con facilidad para aplicar los cuidados necesarios, como pueden ser la exfoliación, la hidratación o sencillamente llevar a cabo una exploración visual.

Aunque los episodios de picor pueden afectar a todas las edades en función de las características de la piel de cada persona, la sensibilidad, la tendencia a la sequedad, el ambiente, el contacto con animales o diferentes tipos de alergia, generalmente, es más habitual en los adultos mayores debido al envejecimiento y la deshidratación de la piel, además de la pérdida de elasticidad en los movimiento que dificulta el accesos a algunas zonas de la espalda para aplicar los cuidados necesarios.

Te contamos cuales son las principales causas del picor de espalda y cuáles son los signos que pueden indicar que el picor va más allá de una simple molestia y puede ser un síntoma de enfermedad.

Picores en la espalda. Te contamos cuáles son las causas

Causas del picor de espalda

De entre las razones que producen picor de espalda podemos destacar:

  • Irritación y reacciones alérgicas: producido por algunos tejidos como la lana o productos químicos como pueden ser los detergentes para la ropa, jabones y de otras sustancias que pueden irritar la piel y causar picor.
  • Afecciones de la piel: Son numerosas las alteraciones que sufre la piel y que pueden causar picor: piel seca (xerosis), falta de hidratación, urticaria, picaduras de insectos, quemaduras, cicatrices, o enfermedades como psoriasis, eccemas, dermatitis o sarna.
  • Alteraciones en la columna vertebral: Puede sorprender, pero la razón la encontramos en los malos hábitos posturales o los trabajos en sedestación, es decir al estar sentados, que hacen que se ejerza una presión constante en determinados puntos de la espalda impidiendo, así, que haya una buena irrigación de la zona. También afecta a las personas que sufren escoliosis u otras alteraciones de la columna.
  • Alteraciones en el sistema nervioso: Trastornos que afectan al sistema nervioso como pinzamientos de nervios, herpes zóster (cuando afecta a la espalda), u otras alteraciones derivadas de la esclerosis múltiple también pueden producir picor en la espalda, así como, en ocasiones, pequeños pinchazos al tacto.
  • Trastornos psicoemocionales: Alteraciones del estado de ánimo, el estrés, la ansiedad, la depresión o el trastorno obsesivo-compulsivo y los medicamentos para tratar cada una de estas alteraciones también pueden producir ese picor de espalda tan molesto.
  • Fármacos: Cuando se inicia un tratamiento farmacológico pueden aparecer reacciones adversas a dicho medicamento. Es importante que si se sospecha que es esa la causa se comunique cuanto antes al médico para que revise nuestro historial y ajuste el tratamiento.
  • Otras patologías: Existen otras enfermedades que pueden tener como síntoma el picor de espalda o de otras zonas del cuerpo. La anemia por falta de hierro, problemas de tiroides, enfermedades del hígado y del riñón y, en menor frecuencia, algunos tumores.

Hay que tener en cuenta que, aunque el picor de espalda es muy habitual, no suele estar siempre relacionado con una patología y, en la mayoría de los casos, aun siendo el picor insistente no se llega a determinar la causa concreta que lo provoca.

Cuándo hay que prestar atención

Habitualmente el picor de espada no tiene más importancia que la molestia que ocasiona, especialmente cuando no se alcanza la zona exacta del picor, y no requiere de una evaluación médica, solo con una inspección ocular se puede ver si existe alguna pequeña erupción, una irritación, la picadura de algún insecto o la piel está demasiado seca. No obstante, en ocasiones, sí puede ser una primera alerta de algún problema de tipo neurológico y, por esta razón y si los picores son tan molestos como para desarrollar las actividades cotidianas, es importante comentarlo con el médico, además de si:

  • Dura más de dos o tres semanas y no remite con las medidas de higiene habitual ni con la hidratación de la piel.
  • Es tan fuerte y molesto que impide la concentración en las tareas diarias o dificulta la conciliación del sueño.
  • Es intenso y aparece de manera repentina sin una explicación aparente.
  • Va más allá de la espalda y afecta ya a otras partes del cuerpo como brazos, cuello, glúteos y muslos.
  • Aparecen otras alteraciones como pérdida de peso, trastornos del ritmo intestinal, cansancio extremo, fiebre o enrojecimiento generalizado de la piel.