Preguntas

¿Qué es el esófago de Barret y qué riesgos implica para la salud?

Mariola Báez

Foto: Bigstock

Sábado 17 de agosto de 2019

2 minutos

Esta patología suele ser consecuencia de la Enfermedad por Reflujo Gastroesofágico o ERGE

Esófago de Barret

Así lo señala la Fundación Española del Aparato Digestivo (FEAD) que indica, además, que su mayor prevalencia se da en hombres de mediana o avanzada edad.El esófago es el conducto que conecta la boca con el estómago y, por tanto, hace posible el paso de los alimentos en el inicio del proceso digestivo. Se habla de Síndrome o Esófago de Barret cuando el tejido que recubre ese conducto se ve alterado, generalmente por la acción de los ácidos que intervienen en la digestión que, de manera anómala, vuelve al esófago en lo que llamamos reflujo.

Según explican médicos expertos, la enfermedad consiste en un cambio en el revestimiento de las paredes del esófago. Su tejido propio, formado por células escamosas específicas, experimenta una serie de transformaciones y acaban guardando semejanza con las células que forman el tejido intestinal, probablemente porque éstas son más resistente frente a la acción de los ácidos estomacales (así de asombroso en nuestro organismo). El principal problema es que esa transformación implica cierto riesgo de que las células puedan volverse malignas (precancerosas)

Diagnóstico, tratamiento y evolución de la enfermedad

En general, el esófago de Barret no produce síntomas específicos, pero una persona que sufra acidez de estómago y reflujo de manera recurrente y por un largo periodo de tiempo, debe consultar con el especialista la posibilidad de realizar pruebas específicas que descarten esta patología.

Una endoscopia o una gastroscopia permitirán comprobar el estado del tejido del esófago e incluso extraer una pequeña muestra (biopsia) que pueda ser convenientemente analizada y muestre si existe algún tipo de alteración a nivel celular, incluida una displasia o lesión precancerosa que deba ser tratada sin demora. Es importante señalar que no siempre el Esófago de Barret acaba derivando en cáncer especialmente si no existen otros factores de riesgo como el tabaco o una dieta desequilibrada.

En cuanto a los posibles tratamientos, si la alteración en los tejidos no presenta displasia, lo habitual es aplicar medidas para frenar el reflujo y limitar la acción de los ácidos estomacales en el esófago. Para los casos más graves, puede ser necesario la aplicación de innovadoras terapias como la musosectomía endoscópica, que consiste en extraer las células dañadas con técnicas endoscópicas. También la cirugía puede ser una opción cuando eliminar la zona dañada de una parte del esófago resulta imprescidible.

 

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