Sociedad

La amistad de un niño de 2 años y una mujer de 99 forjada durante la pandemia a través de una verja

María Bonillo

Foto: WBIR Channel 10

Martes 3 de agosto de 2021

3 minutos

Ambos se encontraban solos, encerrados en sus casas, sin ningún amigo que les hiciera compañía

La amistad de un niño de 2 años y una mujer de 99 forjada durante la pandemia a través de una verja
María Bonillo

Foto: WBIR Channel 10

Martes 3 de agosto de 2021

3 minutos

Se llevan casi 98 años de diferencia, pero eso no les ha impedido hacerse compañía, encontrando en el otro una forma de sobrellevar la pandemia del coronavirus, que mantuvo a la sociedad en sus casas durante meses.

Los protagonistas de esta historia son Benjamin Olson, un niño de 2 años, y Mary O'Neill, una mujer que está a punto de cumplir los 100 años. Ambos son de Minnesota, en Estados Unidos, y sus casas están separadas únicamente por una verja. Esta no fue obstáculo para que los dos se hicieran compañía durante los meses más duros de la crisis sanitaria, cuando la necesidad del confinamiento se impuso para todos. 

“Básicamente somos solo nosotros en esta casa. Él nunca ha tenido otros amigos”, señalaba la madre de Benjamin, Sarah Olson, en un video compartido en YouTube. Por su parte, Mary pasaba el tiempo sola en casa, viendo programas y concursos en la televisión y jugando al Yahtzee (un juego de dados muy popular) en una consola portátil. “Juego contra mí misma”, indicó la nonagenaria en el mismo vídeo difundido en redes.

Sin embargo, todo esto cambió cuando se encontraron en la verja que dividía sus casas, una simple cerca que les permitió interactuar y encontrar en el otro la compañía que ambos habían necesitado. Incluso llegaron a crear un juego propio para entretenerse, que consistía en que Mary tenía que batear con el bastón el balón que Benjamin pateaba hacia ella. 

 

"Me hace sentir bien"

El pequeño ha conseguido renovar las energías de Mary, quien ha vivido sola durante 37 años, cuando perdió a su esposo, y sus nietos y bisnietos viven fuera de Minnesota, según informa Today Parents

Según relató la madre de Benjamin al medio, a Mary y a Benjamin les gusta sentarse en los escalones y hacer burbujas juntos. “A veces se levanta, agarra un trozo de arena o una piedra y me lo da como regalo. Me hace sentir bien, él y su hermano pequeño son lo más parecido a los nietos que tengo por aquí”, confesó Mary, añadiendo que le dio a Benjamín una caja de camiones de juguete que pertenecía a su difunto hijo, además de incluir su retrato a su colección de fotografías. "Estoy tan feliz de que se tengan el uno al otro", comentó emocionada la madre del niño.

Y aunque ahora ambos pueden visitarse de forma normal tras el fin de los confinamientos y la mayor parte de las restricciones, no hay que olvidar que el problema de la soledad en las personas mayores no desaparece aunque superemos la pandmeia. Las personas mayores se han visto doblemente golpeadas por la COVID-19: sufren la forma más grave de la enfermedad, y las medidas de distanciamiento social tomadas para prevenir su propagación, empeoran la soledad no deseada en la que muchas de ellas se encuentran.

Sobre el autor:

María Bonillo

María Bonillo, periodista.

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