Sociedad

Atareado, explorador, o desenfocado, ¿qué tipo de jubilado eres?

Marta Jurado

Viernes 29 de noviembre de 2019

7 minutos

El psiquiatra Bartolomé Freire establece cinco modelos de adaptación a la jubilación

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Marta Jurado

Viernes 29 de noviembre de 2019

7 minutos

Cuando el psiquiatra y psicoterapeuta coruñés Bartolomé Freire (Xubia, 1947), se jubiló hace unos años se dio cuenta de que se enfrentaba a una situación desconocida. "De todos los cambios que se dan en la vida, hay pocos que la transformen tanto como la jubilación", asegura el profesional, después de más de 40 años de trabajo en ámbito de la Salud Mental en España y el extranjero. Una situación que le llevó a tratar de entender cómo enfrentarse a esta nueva etapa en la vida. A partir de preguntarse qué es lo que le lleva a un jubilado a levantarse cada mañana, surgió la idea de realizar un Estudio de adaptación a la jubilación en España, que le llevó tres años de entrevistas por toda España, tratando de encontrar él mismo respuestas para transitar este camino. Como resultado, una tipología de cinco modelos de jubilados, incluidos en su libro La jubilación, una nueva oportunidad (@lideditorial), presentado esta semana en el Colegio Oficial de Médicos de Madrid.

Según las conclusiones de su estudio, varios de los 150 entrevistados mostraban entusiasmo por descubrir nuevos aspectos de su persona tras la jubilación, pero otros se limitaban a contar de manera rutinaria lo que hacía. El mayor porcentaje de personas jubiladas de su estudio correspondía a lo que él ha llamado 'disfrutadores' (35,3%), seguidos de las 'atareadas' (29,3%). En tercer lugar, se encontraban las personas 'desenfocadas, con un 15 %; seguidamente, las 'exploradoras', en un 10,7% y, por último, las 'sosegadas' en un 9,3%. Entre ellos, el doctor, que señala que los más importante es tener un "propósito tras la jubilación", ha identificado importantes diferencias de género en cuanto a la adaptación a la jubilación. "Las mujeres entrevistadas, en general, encuentran en esta etapa un momento en el que por fin pueden hacer lo que quieren", pero reconoce que esto cambiará en las futuras generaciones. 

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Fuente: Estudio tránsito a la jubilación. 

Cinco modelos de jubilado

"La jubilación es el privilegio de hacer cada uno lo que quiera. No importa tanto lo que se busque sino responder a las necesidades propias de cada persona, dando respuesta a un sentido íntimo", ha explicado el doctor Freire a 65ymás. Pero esto no es siempre fácil de identificar. "Las personas, en general necesitan un tiempo para saber qué quieren hacer, al verse frente a una gran cantidad de tiempo libre. La mayoría encuentra su camino, pero no todas y todo depende de cómo accedieron a esta jubilación", asegura Freire. Por eso, con el objetivo de establecer una serie de modelos y pautas que ayuden a otras personas a enfrentarse a la jubilación, el doctor ha establecido cinco tipologías básicas de jubilado, con diferentes resultados de satisfacción:

1. Atareados

Son aquellos que deciden continuar con su vida laboral, pero a través de otros medios o buscan una tarea que ocupe su lugar. Este perfil es mayoritario entre los hombres con una carrera exitosa, con una identidad muy centrada en su trabajo. Freire señala que este grupo es el que tiene más tendencia a sufrir momentos de angustia en los primeros años de la jubilación,  lo que puede llevar a que realicen actividades sin parar, pero "es recomendable aprovechar este estado para enfocar cómo va a desarrollarse su jubilación".

2. Disfrutadores

Son los que gozan flexiblemente de opciones variadas de actividad y ocio. Dejan lugar a la improvisación y rechazan planes u horarios fijos. Esta opción es más común entre las mujeres que buscan la "gratificación y crear espacios placenteros". Entre sus retos de adaptación se encuentran la diversidad de elecciones, que puede frenar la generación de auténticas metas con sentido, y la centralización del ocio y el disfrute como evasión o para distanciarse de aspectos problemáticos de la realidad.

3. Sosegados

 Este tipo de personas busca una vida tranquila y únicamente centrada en un entorno familiar. Por otra parte, no aspiran a nada nuevo o diferente de lo que tienen en ese momento. Es más frecuente entre los hombres de más edad y las mujeres que llevan menos tiempo jubiladas. En general, esta tipología de personas vira en el momento de la jubilación hacia centrarse en las relaciones de pareja. "Estas personas corren el peligro de aislarse, ya que al distanciarse limitan su intercambio con el mundo exterior", alerta Freire.

4. Exploradores

Utilizan la jubilación como oportunidad para renovarse e ir más allá, a través de potenciar aspectos latentes o diferentes de sí mismo. Aquí también predominan las mujeres. Freire resalta que este grupo "deben ser más tolerantes a la hora de aceptar que los resultados que se obtienen no respondan plenamente a las expectativas creadas y deben ser más realistas a la hora de seleccionar los objetivos".

5. Desenfocados

Estos jubilados no llegan a crear o no mantienen un proyecto propio que dé sentido a su jubilación. Ocupan su tiempo de manera rutinaria, ayudar a sus nietos, hijos... En muchos casos muestran insatisfacción o falta de autoestima", asegura Freire. "Me he convertido en el abuelete o taxista de la familia". Éste es quizás el único modelo que tendría características negativas, más tendentes a la depresión.

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Bartolomé Freire durante la presentación en el Colegio de Médicos de Madrid

La jubilación es como un pasaporte

Para el doctor Freire, "la jubilación es como un pasaporte: franquea el acceso a muchos lugares, pero cada uno tiene que elegir el itinerario y hacer el viaje por su cuenta". Por ello ha compartido sus consejos y estrategias para "una jubilación positiva y con satisfacción mental en la que haya una evolución personal en esta nueva etapa, en la que no hay un manual que se conozca para dotar de sentido personal a la nueva vida como jubilado". En la jubilación hay libertad para poder elegir y esto es muy positivo", ha remarcado.

En cuanto a la posibilidad de prepararse para este cambio, Freire asegura "la mayoría no tiene un plan". "Estaría bien prepararse pero por desgracia no hay en las empresas planes de preparación para esta etapa. La mayoría de las personas se lo empiezan a plantear cuando ven cercano ese momento". Una de las preocupaciones principales cuando llega este momento, reconoce, es la seguridad económica. "Lo más importante que quieren saber es si van a tener suficiente dinero para vivir con dignidad", pero puntualiza que la satisfacción personal que se logre no siempre depende del dinero "sino más bien de la curiosidad del individuo de cara a llevar una jubilación activa". "Pero obviamente, cuanto más dinero tienes, más opciones de elegir libremente cómo dar ese salto a la jubilación".  "La mayoría están adaptados a su situación económica, miran más sus gastos, pero se apañan. Lo que sí noté es una preocupación creciente sobre qué sería de ellos en el caso de estar en situación de dependencia". 

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¿Hay diferencias entre los jubilados y los prejubilados?

Varios de los entrevistados eran también "prejubilados", ya sea de manera voluntaria, como ocurre mayoritariamente en el caso de las mujeres, o por decisión irrevocable por parte de las empresas, protagonizada principalmente por hombres. "Obviamente, en ambos casos las personas tienen que hacer frente a la gestión de emociones como el rechazo, que pueden generar experiencias traumáticas. Esto suele ser más difícil de asumir durante los primeros años y suele desembocar en jubilados "desenfocados", pero varios estudios demuestran que pasados unos años mejoran", explica Freire.

Desde su experiencia destaca en estas situaciones, emociones como el duelo, la pérdida irreparable del rol persona, y todo esto se complica cuanto eres rechazado por la empresa. Muchos de los entrevistados seguían dando vueltas a los motivos por los que fueron despedidos y les cuesta pasar página. En ocasiones les suponía un recuerdo tan doloroso que era difícil saber cómo había sido exactamente la situación de su marcha de la empresa. Y esto ocurría especialmente en el caso de los hombres. La mayoría sienten que están jubilados pero a una edad que no les toca y eso hace que no asuman del todo", aclara el psicoterapeuta. Lo más importante en ambos casos es establecer "metas realistas", para evitar la frustración tras la jubilación​.

Sobre el autor:

Marta Jurado

Marta Jurado

Marta Jurado es periodista especializada en Sociedad, Economía, Cultura, Política y redactora en el diario digital 65Ymás desde sus inicios. Licenciada en la Universidad Carlos III ha trabajado en medios de tirada nacional como El Mundo Público y las revistas Cambio16 y Energía16. Tiene además experiencia en comunicación corporativa de empresas e instituciones como INJUVE.

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