Bizkaia crea el Observatorio de Longevidad y Cuidados para anticipar las necesidades de los mayores

La Diputación no quiere "esperar a que los problemas sean más grandes para reaccionar"

Bizkaia crea el Observatorio de Longevidad y Cuidados para anticipar las necesidades de los mayores Miia

La Diputación Foral de Bizkaia ha presentado oficialmente en el Nagusi Intelligence Center (NIC) el Observatorio de Longevidad y Cuidados, una innovadora herramienta de planificación estratégica concebida para comprender, analizar y predecir los retos demográficos asociados al envejecimiento de la población y el cuidado de las personas en el territorio. Esta iniciativa busca dotar a la administración de un marco preventivo que permita anticipar necesidades futuras en lugar de limitarse a reaccionar cuando las fragilidades ya se han manifestado.

La diputada foral de Acción Social, Amaia Antxustegi, ha destacado durante el acto que el observatorio ofrecerá una "mirada amplia, rigurosa y panorámica" indispensable para evaluar la evolución de las necesidades de cuidados. "Esa mirada desde arriba nos servirá para aterrizar mejor: para diseñar mejor, priorizar mejor y ajustar mejor las políticas públicas a la vida real de la ciudadanía", ha subrayado.

Según la diputada, la iniciativa representa una forma proactiva de entender la acción pública: "No esperar a que los problemas sean más grandes para reaccionar, sino adelantarse, escuchar a tiempo, comprender bien lo que está pasando y actuar con responsabilidad".

Cinco ejes operativos y gobernanza compartida

El nuevo organismo, adscrito a la Dirección General de Longevidad y Reto Demográfico del Departamento de Acción Social, operará como un órgano colegiado de carácter consultivo y con funciones de asesoramiento no preceptivo. Para cumplir con su misión de orientar las políticas públicas a partir de datos rigurosos y empíricos, articulará su actividad bajo cinco ejes de trabajo:

  1. Vigilancia de indicadores.
  2. Análisis.
  3. Prospectiva.
  4. Evaluación.
  5. Transferencia de conocimiento.

Su estructura organizativa refleja una decidida apuesta por la cooperación institucional e intersectorial. La Diputación Foral de Bizkaia asumirá la presidencia y la vicepresidencia, además de varias vocalías. Sin embargo, el órgano integrará a representantes del Gobierno Vasco, de los municipios y mancomunidades (a propuesta de la asociación de municipios vascos EUDEL), así como de asociaciones y organizaciones del tercer sector del territorio.

Radiografía demográfica: una transformación social irreversible

 

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El lanzamiento de esta herramienta coincide con la presentación del informe estadístico Las características y situación de las personas de 50 y más años en Bizkaia. Este análisis cuantitativo y descriptivo, fundamentado en fuentes estadísticas oficiales, revela que el envejecimiento en el territorio no es un fenómeno coyuntural, sino una profunda transformación de carácter estructural.

Según el informe, en el año 2021 Bizkaia albergaba a 530.603 personas de 50 o más años, lo que representaba el 46,2% de la población total. Las proyecciones estadísticas oficiales indican que este colectivo aumentará de forma acelerada en la próxima década, alcanzando el 51,6% en 2031 y escalando hasta el 52,3% en 2036.

Además, el informe pone de manifiesto que este envejecimiento se desarrollará bajo dinámicas demográficas muy específicas y asimétricas:

  • Crecimiento de los grupos de mayor edad: Entre 2021 y 2031, la población de entre 65 y 79 años se incrementará en más de 35.800 personas. Paralelamente, el segmento de personas de 80 años o más sumará casi 21.500 nuevos ciudadanos.
  • Una vejez marcadamente feminizada: El grupo de más de 80 años presenta una notable brecha de género, ya que el 64,7% son mujeres. De ellas, una proporción muy significativa (el 25,9% del total de este segmento) corresponde a mujeres que viven solas, un factor que redefine de manera directa las necesidades de apoyo social, la prevención de la soledad y la organización de los cuidados.

Nuevos perfiles generacionales frente a desigualdades persistentes

El documento técnico apunta a un cambio de paradigma progresivo en el perfil de las futuras generaciones de personas mayores. Los ciudadanos que se incorporarán a este grupo de edad en los próximos años cuentan con trayectorias educativas, laborales y tecnológicas muy distintas a las de las generaciones previas. Esto anticipa una población más formada, más autónoma y con niveles de exigencia sustancialmente mayores respecto a los servicios públicos, la participación social y la calidad de vida.

No obstante, esta tendencia de mejora generalizada no debe invisibilizar desigualdades históricas y emergentes que el observatorio deberá monitorizar de manera estable. Entre ellas destacan:

  • Un empeoramiento progresivo de los indicadores de salud con la edad.
  • La persistencia de la brecha de género en las tareas de cuidados y el trabajo doméstico.
  • Situaciones de vulnerabilidad económica y retos complejos de accesibilidad en la vivienda.
  • Una brecha digital que, aunque se reduce gradualmente, sigue condicionando el acceso de las personas mayores a recursos y servicios clave.

"Vivir más años es una expresión de progreso social, pero el reto no es únicamente vivir más: el reto es vivir mejor, con autonomía el mayor tiempo posible, con apoyos adecuados cuando hacen falta y con cuidados dignos, personalizados y de calidad", ha concluido Antxustegi.

La diputada ha reafirmado que ante un desafío de tal magnitud ninguna organización dispone de todas las respuestas por sí sola, lo que hace indispensable "sumar miradas, experiencia y conocimiento" entre las administraciones, el ámbito académico, los profesionales y la comunidad.