Internacional

¿Cómo se vio el inicio de la Guerra Civil Española en Europa?

Carlos Losada

Foto: Bigstock

Jueves 18 de julio de 2019

2 minutos

Algunos países decidieron tomar partido por los bandos contendientes

¿Cómo se vio el inicio de la Guerra Civil Española en Europa?

Cuando el 18 de julio se produce el intento de golpe de estado por parte del ejército y se inician las hostilidades que desembocarían en la Guerra Civil Española, la noticia tuvo una gran repercusión en Europa.

Hay que tener en cuenta que en 1936 la tensión es muy grande entre los principales países del Viejo Continente y que España, que hacía más de un siglo que había perdido su preponderancia, tenía un valor estratégico mayúsculo como entrada al mar Mediterráneo.

Por un lado estaban las dos potencias democráticas, Francia e Inglaterra, que trataban de mantener el status quo en el continente y sus acuerdos comerciales. Por otro, Italia y, sobre todo, Alemania se erigían como los dos estados con regímenes totalitarios fascistas que buscaban su expansión. Y en tercer lugar, en el Este se hallaba la Unión Soviética como dictadura comunista y germen de las ideas revolucionarias.

No intervención... a medias

Ante la llamada Guerra de España, se propuso la creación del Comité de No Intervención. Propuesto por Francia y secundado por Reino Unido, proponía no intervenir en el conflicto bélico. A esta iniciativa se adherieron otros países, algunos de los cuales no cumplieron con lo pactado.

Inglaterra y Francia

Lo más destacado de la Guerra Civil Española fue el papel neutral que las dos grandes democracias europeas mantuvieron. En un primer lugar no quisieron formar parte del conflicto para no tensar aún más las relaciones internacionales. Y por otro, la posterior ayuda de la Unión Soviética al gobierno republicano español hizo que entre los británicos aumentara el miedo al bolchevismo y no vieran con malos ojos el alzamiento de Franco y los suyos.

Alemania, Italia y Portugal

Los gobiernos de Hitler, Mussolini y Salazar rápidamente se pusieron del lado del ejército sublevado. No solo compartían una afinidad ideológica, sino que además, en caso de una posterior guerra europea, convenía tener como aliada a una nación que no apoyara a los regímenes democráticos británicos y franceses.

Hitler tomó partido por Franco

La participación de efectivos y el envío de armamento (sobre todo por parte de Alemania, que utilizó la contienda para probar nuevos armamentos) resultó clave para el avance y la victoria del General Franco en 1939. Eso sí, al igual que ocurriera en el bando republicano, toda esta ayuda no fue gratuita.

U.R.S.S.

Ante la inmovilidad de los países democráticos europeos, el gobierno de la República pidió ayuda a la Unión Soviética de Stalin. Tras sopesar la posibilidad de una nueva incorporación al bando de países fascistas si los sublevados ganaban la guerra, el dictador aceptó proveer de ayuda al bando republicano (también con un coste). Aunque este apoyo fue considerable, posiblemente no llegó a la capacidad de la ayuda alemana, cuya tecnología y preparación era mayor –como se pudo ver en los primeros ataques de la Segunda Guerra Mundial–.

La U.R.S.S. de Stalin apoyó al gobierno republicano

Por otro lado, Estados Unidos mantenía su posición aislacionista, aunque algunas empresas norteamericanas abrazaron la causa del ejército sublevado. En definitiva, la Guerra Civil Española supuso un caldo de cultivo de lo que después se convertiría en el mayor conflicto bélico de la historia.

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