Alexandra Concepción Pérez-Mancebo
Sociedad
Manuel Alonso, 90 años y campeón del mundo de atletismo: "Para mí correr es como respirar"
Un ejemplo de que la pasión por el deporte no tiene edad
A sus casi 90 años, Manuel Alonso sigue siendo un referente del atletismo veterano y un ejemplo de constancia, disciplina y pasión por el deporte. “He sido campeón del mundo siete veces y campeón de Europa trece veces”, afirma en una entrevista en 65YMÁS. Pero su palmarés no termina ahí. El atleta también posee numerosos récords en las pruebas de 800 y 1500 metros lisos. “Tengo en mi libreta apuntado que he conseguido nueve récords del mundo y veinte récords de Europa”, explica.
"Durante toda mi vida, mi hobby siempre ha sido hacer deporte. Con 14 años tuve que empezar a trabajar porque no quedaba más remedio, salía de trabajar, después iba a clase y cuando terminaba, me dirigía al gimnasio", recuerda Alonso, reafirmando que el deporte ha estado presente en su vida desde muy joven.
El deporte ha sido una constante en su vida, pero ¿cómo se organiza un atleta de 90 años para mantenerse en forma?. Sus entrenamientos no pasan desapercibidos. Manuel Alonso sigue preparándose bajo la dirección de Antonio Serrano. Su rutina continúa siendo exigente, con kilómetros de carrera, trabajo de técnica, cuestas, series de velocidad y sesiones de fortalecimiento que a muchos deportistas jóvenes les costaría completar. Los estiramientos son sagrados en su día a día y, con orgullo, asegura: “Después de estirar hago 350 abdominales”. Aun así, recuerda que tan importante como entrenar es saber descansar, por lo que dedica dos días a la semana a la recuperación, "el cuerpo ya no es lo que era", afirma entre risas.
“En el 66 o 67 vi la maratón de Madrid y empecé a correr ahí, con cincuenta y pico años”, recuerda. Hasta entonces el deporte siempre había estado presente en su vida, pero fue al ver una competición por televisión cuando algo cambió. “Yo ya estaba casado y pensé: esto lo tengo que hacer yo”. Desde entonces, asegura, quedó completamente enganchado. “Estoy enamorado del atletismo”.

Esa pasión ha ido siempre acompañada de un pilar fundamental en su vida: su familia. Alonso habla con especial cariño de su esposa. “Estoy completamente enamorado de mi mujer y mi mujer de mí, y eso da mucha estabilidad y mucha fuerza”. Llevan 66 años de matrimonio y lo dice sin dudar: “Han sido los 66 años más felices de mi vida”.
Su pasión por competir le ha llevado lejos. Muy lejos. El viaje más largo fue a Estados Unidos, en 2011. Allí también vivió otra experiencia inolvidable: correr la maratón de Nueva York con más de sesenta años. “En Nueva York, simplemente por correr la maratón, te trataban como a una superestrella”, recuerda entre risas.
No todo han sido momentos fáciles. A principios de 2022 sufrió una lesión en el tendón de Aquiles que le mantuvo nueve meses sin poder correr. “Pero seguía yendo al gimnasio a fortalecer”, explica. Aun así, reconoce que fue una etapa muy dura: “Esos nueve meses sin poder correr me hicieron polvo, me machacaron mucho”.
A pesar de las dificultades, nunca se ha planteado dejarlo. “No, no, eso sí que no. En ningún momento me lo he planteado”, afirma con rotundidad. Lo único que le preocupa, dice, es llegar a un punto en el que ya no pueda rendir como le gustaría. “Si algún día hago el ridículo en la pista, que me lo digan y me retiro. No quiero arrastrarme”. Pero abandonar el entrenamiento diario no entra en sus planes: “Dejar de entrenar nunca. Mientras pueda andar, iré todos los días a entrenar”.
Para Alonso, envejecer de forma activa tiene una explicación muy sencilla. Recuerda una camiseta que le regalaron en una carrera San Silvestre y que, según dice, define perfectamente a quienes aman el deporte: “Ponía: ¿Cuándo sufres más, cuando corres o cuando dejas de correr?”. Sonríe y añade: “A mí me define así. Para mí correr es como respirar”.
Cuando habla de lo que realmente importa en su vida tampoco duda. “Hay dos cosas en el mundo más grandes que todo: en primer lugar mi mujer y mis hijos, y en segundo lugar hacer deporte”. Y lo resume en una frase sencilla: “Esa es la ilusión de mi vida”.
A pesar de todos los títulos y reconocimientos, aún le queda un sueño por cumplir. “Batir los récords del mundo en la categoría de 90 años”, dice. Pero más allá de las marcas, hay algo que le mueve cada día: “Yo quiero superarme siempre”.
Antes de terminar, deja también un mensaje para quienes creen que ya es demasiado tarde para empezar a hacer deporte. “El deporte demasiado tarde es nunca”, afirma. Y recuerda una frase que escuchó a un jugador de baloncesto: “Tú vas al médico y te receta una medicina para curarte, pero si vas a un preparador físico te receta salud”. Para él, esa idea resume perfectamente su filosofía. “A los mayores siempre les digo que no hay edad para empezar a hacer deporte. Se puede empezar a cualquier edad. Así que no digáis nunca que no podéis por la edad: no podéis porque no queréis”.
Y concluye con la misma sencillez con la que empezó a correr hace décadas: “Yo disfruto corriendo”.


