María Teresa Revilla, Premio Consuelo Mendizábal de la Fundación Notariado
Fue la única diputada integrante de la comisión que redactó la Constitución Española de 1978
La Comisión Notariado, Mujer y Sociedad de Fundación Notariado, ha decidido otorgar el Premio Consuelo Mendizábal en su segunda edición a María Teresa Revilla López (89 años), única diputada integrante de la Comisión Constitucional encargada de redactar la Constitución Española de 1978. Dicho galardón tiene el nombre de Consuelo Mendizábal, primera mujer en ser notaria tras la Ley del Notariado de 1862.
La premiada fue elegida diputada en las primeras elecciones democráticas de 1977, en las que únicamente 21 mujeres obtuvieron escaño en el Congreso. Trabajó especialmente en la redacción y la votación del artículo 14, que consagra la igualdad del hombre y la mujer ante la Ley, subrayando la importancia de que la mujer alcanzara la plenitud de derechos en el nuevo texto constitucional.
La presidenta del Consejo General del Notariado y de Fundación Notariado, Concepción Pilar Barrio Del Olmo, destacó durante su intervención que "Consuelo Mendizábal y las primeras mujeres notarias fueron auténticas precursoras que abrieron camino en una profesión en la que, durante mucho tiempo, la presencia femenina fue excepcional. Hoy su ejemplo sigue siendo un referente y nos recuerda la importancia de seguir trabajando por una sociedad más igualitaria".
Barrio Del Olmo quiso subrayar también el papel que jugó Revilla al solicitar formar parte de la Comisión Constitucional, siendo la única mujer en hacerlo: "En una época en la que las mujeres no tenían plena capacidad de obrar, María Teresa quiso alzar la voz en un momento decisivo para nuestra democracia. Por todo ello y por ser un referente, la Comisión ‘Notariado, Mujer y Sociedad’ votó unánimemente para darte este Premio".
Por su parte, la premiada, María Teresa Revilla, recordó su experiencia en los trabajos constituyentes y el contexto histórico en el que se elaboró la Constitución de 1978, señalando que “yo luché por traer la democracia a España. Pero la democracia no es algo que se pueda dar por hecho: hay que cuidarla, protegerla y trabajar cada día para fortalecer nuestras instituciones”.
Asimismo, evocó con humor algunos episodios de su trayectoria parlamentaria y recordó cómo finalizó su etapa política tras un incidente cuando presidía la Comisión de Cultura del Congreso. "Un día un ministro comenzó a intervenir sin que yo le hubiera dado la palabra y tuve que decirle que se callara. Aquello causó bastante revuelo y después de eso mi carrera política prácticamente terminó", relató.

Finalmente, el director general de Fundación Notariado, Raimundo Fortuñy Marqués, subrayó igualmente el significado de este reconocimiento y el valor de la figura de Revilla en la historia democrática reciente, afirmando que “María Teresa Revilla vio lo que todos habían visto –que la Comisión Constitucional estaba formada solo por hombres–, pero pensó lo que nadie había pensado y decidió actuar para que también hubiera una mujer. Ese gesto de audacia sigue teniendo hoy un profundo significado, porque la igualdad ante la ley constituye uno de los pilares de nuestras democracias y también uno de los valores que inspiran el Premio Consuelo Mendizábal”.
El premio
Promovido por la Comisión ‘Notariado, Mujer y Sociedad’ de Fundación Notariado, tiene como fin principal reconocer la labor de quienes han vivido y trabajado para conseguir una sociedad igualitaria en todos los ámbitos de la vida y para todas las personas, con especial énfasis en los derechos y oportunidades de las mujeres.
En 2025, en su primera edición, el Premio Consuelo Mendizábal fue concedido a Isabel Perelló, presidenta del Tribunal Supremo y del Consejo General del Poder Judicial.
Consuelo Mendizábal, primera mujer en el Notariado moderno
María Consuelo Mendizábal Álvarez, natural de Oviedo, fue también la primera mujer asturiana en licenciarse en Derecho en 1931.
En 1942 fue la única mujer que concurrió a las oposiciones a notario entre 1.100 aspirantes y una de las 205 personas que las aprobaron. Su primer destino fue Portillo, pueblo de Valladolid. A ella se sumarían posteriormente Margarita Baudín, que aprobó en 1944, y Carolina Bono, en 1947, configurando así las tres primeras mujeres notarias en la década de los cuarenta. Hasta 1961 no se permitió a las mujeres participar nuevamente en oposiciones a la Administración Pública.

Consuelo Mendizábal se jubiló como notaria en Madrid en 1983, y falleció en 1992. Su figura constituye un hito en la historia del Notariado español y simboliza el esfuerzo y la capacidad de las primeras mujeres que abrieron camino en el ámbito jurídico, y a pesar de no tener plena capacidad de obrar reconocida hasta la reforma del Código Civil español en mayo de 1975.
La mujer en el Notariado actual
La presencia de la mujer en el Notariado se reanuda tras la mencionada ley de 1961. El acceso a la profesión fue tardío, y fue consolidándose tras la eliminación de la licencia marital en 1975 y avanzando progresivamente desde 1990.
En la actualidad, 977 mujeres ejercen la función notarial en un colectivo de 2.788 notarios. En sintonía con otras profesiones, los resultados de las oposiciones en las últimas décadas reflejan un crecimiento sostenido de la presencia femenina en el Notariado, superando el 50% en las promociones más recientes.



