Sociedad

El motivo principal de las llamadas al Teléfono de la Esperanza es la soledad

María Bonillo

Foto: Bigstock

Viernes 8 de julio de 2022

4 minutos

Durante 2021 se atendieron 48.893 llamadas por crisis emocional, la mayoría mujeres que viven solas

El motivo principal de las llamadas al Teléfono de la Esperanza es la soledad. Foto: Bigstock
María Bonillo

Foto: Bigstock

Viernes 8 de julio de 2022

4 minutos

La Fundació Ajuda i Esperança (Fundación Ayuda y Esperanza) ha contabilizado que durante 2021 se atendieron 48.893 llamadas por crisis emocional en el Teléfono de la Esperanza (que recibió 43.112 comunicaciones) y el Teléfono de Prevención del Suicidio (5.781), como consecuencia de un mayor desgaste por el alargamiento de los efectos de la pandemia sobre la salud emocional de la población. 

Tal y como señalan en una nota, este cambio en la forma de afrontar la nueva etapa de la pandemia se ha reflejado en los relatos de los usuarios y usuarias del Teléfono de la Esperanza, operativo desde 1969, y el Teléfono de Prevención del Suicidio, activo desde agosto de 2020 en convenio con el Ayuntamiento de Barcelona. Del análisis de estos relatos y la información recopilada, ha surgido la segunda publicación del Observatorio de la Esperanza, un proyecto iniciado con el apoyo de la Fundación “la Caixa”. "El OBE nos acerca a las situaciones y demandas que plantean las personas que se acercan al Teléfono de la Esperanza y al Teléfono de Prevención del Suicidio. Al mismo tiempo, se convierte en un espacio de reflexión con una clara vocación de hacer propuestas para mejorar la atención a las personas vulnerables", explican. 

 

Durante 2021 se atendieron 48.893 llamadas por crisis emocional, la mayoría mujeres que viven solas. Foto: Bigstock

Mujeres que viven solas

Así, entre los dos servicios se han atendido un total de 48.893 llamadas durante 2021, de las cuales 43.112 llamadas fueron atendidas por el Teléfono de la Esperanza. En su mayoría fueron mujeres (68%) de entre 40 y 64 años (64%), seguido por las personas mayores de 65 años (23%) y las personas menores de 40 años (13%), mientras que los menores de 18 años apenas utilizaron el teléfono (0,1%). 

El motivo principal de aquellos que llaman al Teléfono de la Esperanza es la soledad, y es que el la gran mayoría de las personas (64%) viven solas, de las cuales el 63% son mujeres. Solo un 6% de las llamadas son de personas que viven en pareja solos o con otros familiares u otras personas. 

Señalan también las notables diferencias que hay entre hombres y mujeres, ya que el 7% de las mujeres que llaman viven en pareja, frente al 3% de los hombres, "lo que seguramente refleja la problemática de las mujeres en la pareja". Sin embargo, cuando las personas sin pareja viven con otros, los porcentajes desciende: el 15% vive con familiares directos, un 1% con otros familiares y un 4% con otros. El 44% son hombres que viven solos, un 35% vive con familiares directos, un 4% con otros familiares y un 2% con otras personas. 

"Estas diferencias reflejan las dificultades emocionales relacionadas con los roles de género en el seno de la pareja o con los familiares y la importancia de la pareja para la estabilidad emocional, vivida de forma distinta según el género", explican desde la Fundación. 

En cuanto a los temas principales de aquellos que llaman al Teléfono de la Esperanza, destacan: salud mental, problemas relacionales, soledad no deseada, problemas con la salud física y problemas económicos. 

El Teléfono de Prevención del Suicidio cuadriplica su cifra

Por su parte, el Teléfono de Prevención del Suicidio atendió 5.781 llamadas durante 2021, una cifra que ha llegado a cuadriplicar la del primer mes de creación del servicio debido a los efectos persistentes de la pandemia y el mayor conocimiento del teléfono, que no solo atiende, directa y confidencialmente, a personas con conducta suicida, sino también a amigos y familiares de su entorno. 

Así, durante el pasado año se atendieron en su mayoría a mujeres (56%), frente al 43% que fueron hombres, algo que ocurrió de forma similar el año anterior. Por edades, el 67% de las personas tienen entre 30 y 69 años, seguido de los más jóvenes de 18 a 29 años (23%) y, con menor proporción, las personas de 70 o más años (7%) y los menores de edad (3%). 

Según indican, las ideas suicidas suelen expresarse relacionadas con otros problemas, malestares emocionales y trastornos mentales, no todos diagnosticados, entre los que destacan los estados y trastornos depresivos (38%) y de ansiedad (24%), seguidos de las esquizofrenias y trastornos psicóticos (9%), los trastornos límite de personalidad (5%), y los trastornos asociados a adicciones y sustancias (5%).  

Sobre el autor:

María Bonillo

María Bonillo, periodista.

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