Sociedad

No más atracones, ni antojos: descubren una vía en el cerebro para controlar el apetito

Laura Moro

Foto: Bigstock

Miércoles 6 de julio de 2022

4 minutos

Se podrán desarrollar nuevas terapias para controlar la obesidad generalizada

No más atracones, ni antojos: descubren una vía en el cerebro para controlar el apetito
Laura Moro

Foto: Bigstock

Miércoles 6 de julio de 2022

4 minutos

Controlar los antojos de comida es muy importante a la hora de tratar los trastornos alimentarios. Ahora, un grupo de investigadores de la la Universidad de Colonia (Alemania) han desarrollado un enfoque novedoso para tratar este tipo de trastornos, según explican en un comunicado.

Para ello, han usado modelos de ratón y han demostrado que las células AgRP controlan la liberación de lisofosfolípidos endógenos, que están vinculados n con la excitabilidad de las células nerviosas en la corteza cerebral, que estimula la ingesta de alimentos.

Las neuronas AgRP se encuentran en el hipotálamo y pueden desencadenar sensaciones de hambre al activarse. Esto es importante en el proceso metabólico que regula el comportamiento alimentario y el peso corporal, que además está más presente en las personas con obesidad.

La revista Nature Metabolism ha publicado este estudio que relaciona  las AgRP con una enzima en el cerebro llamada autotaxina (ATX). Los expertos se han dado cuenta de que al inhibir la ATX en ratones, podían controlar los antojos de alimentos en los animales.

Los investigadores se dieron cuenta de que los niveles de especies de ácido lisofosfatídico (LPA) en la sangre y el líquido cefalorraquídeo se elevan después del ayuno nocturno y provocan a una mayor excitabilidad cortical. 

La excitabilidad cortical relacionada con el LPA aumenta el deseo incontrolado de comer, conocido como hiperfagia. Además, se detectó una mayor tasa de obesidad y la diabetes tipo II en personas con alteraciones en la señalización LPA sináptica.

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De esta manera, el proceso neuronal que controla la ingesta de alimentos, según la investigación se resume en que las neuronas AgRP regulan la cantidad de lisofosfatidilcolina (LPC) en la sangre. A través del transporte activo, la LPC llega al cerebro, donde la enzima autotaxina (ATX) la convierte en LPA. Las señales LPA sinápticas son las que estimulan redes específicas en el cerebro, provocando una mayor ingesta de alimentos.

Después de un periodo de ayuno, el ratón aumentó la cantidad de LPC en la sangre condujo a un aumento en la estimulación del LPA en el cerebro. Los ratones se comportaron como si estuvieran buscando comida.

Ambos se podrían normalizar gracias a unos inhibidores de la autotaxina. Los ratones obesos, por otro lado, perdieron peso cuando los inhibidores se administraron de forma continua. 

“Vimos una reducción significativa en la ingesta excesiva de alimentos y la obesidad a través de la mutación genética y la inhibición farmacológica de ATX", afirma el profesor Johannes Vogt, de la Facultad de Medicina de la Universidad de Colonia y autor del estudio.

Los trastornos alimentarios entre los que destaca la obesidad, son uno de las principales factores de riesgo en el desarrollo de una gran cantidad de enfermedades, sobre todo las cardiovasculares, aunque también aumenta el riesgo de algunos tipos de cáncer, y de contagiarse de Covid-19.

Los descubrimientos permitirán desarrollar nuevas terapias que permitan modular la excitabilidad de las redes neuronales que controlan la conducta alimentaria, y así se podrá controlar la obesidad generalizada.

"Esta es una fuerte indicación de un posible éxito terapéutico de los inhibidores de ATX, que actualmente estamos desarrollando junto con el Instituto Hans Knöll en Jena para su uso en humanos”, asegura Robert Nitsch, de la Universidad de Münster e investigador del estudio.

Sobre el autor:

Laura Moro

Laura Moro, periodista.

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