Sociedad

Situación en el 'triángulo del hielo': tuberías reventadas, placas y ambulatorios saturados

Antonio Castillejo

Miércoles 13 de enero de 2021

1 minuto

Este triángulo geográfico lo forman la ciudad de Teruel, Calamocha y Molina de Aragón

España hace frente a una ola de frío extremo con temperaturas históricas tras el paso de Filomena. Foto: Europa Press
Antonio Castillejo

Miércoles 13 de enero de 2021

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La borrasca Filomena se encuentra ya, lejos de España, en el Mediterráneo oriental. Pero como el portavoz de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), Rubén del Campo, ha informado, las heladas han sido generalizadas y se han producido en "prácticamente toda la Península", excepto en algunas zonas litorales, de modo que es posible que hayamos vivido "unas de las noches más frías en España en muchas décadas".  Es algo "muy poco habitual" el que temperaturas "tan extremadamente bajas" afecten a una extensión tan grande.

Pero como en tantas otras cosas, las consecuencias y sus remedios no han sido iguales para todos, no al menos entre la España de las capitales frente a la España rural del, por ejemplo, denominado 'Triángulo de Hielo'. 

El Triángulo de Hielo 

Según explica Vicente Aupí, autor del Estudio climático del polo del frío español, el triángulo geográfico que forman la propia ciudad de Teruel, Calamocha (en la provincia de Teruel) y Molina de Aragón (Guadalajara​) está considerado el Polo del Frío español. Su singularidad climática ha deparado las temperaturas más bajas de España, con datos extraordinarios como los -30 ºC de diciembre de 1963 y los -28 de enero 1952 y enero de 1971, que constituyen los récords de frío oficiales en zonas habitadas. 

La frecuencia de episodios con temperaturas inferiores a los -20 ºC ha convertido este triángulo de hielo en uno de los iconos del clima de España, en el que se funden cielo y tierra y donde la nieve y el hielo propician paisajes de gran belleza, pero también situaciones verdaderamente complicadas.

Récord Guinness

Molina de Aragón Foto: Europa Press

"En el 2001 sufrimos otra ola de frío y llegamos casi a -25 ºC. Aquel año tuvimos diez días seguidos en los que no subimos de bajo cero y padecimos, como ahora, muchos problemas de tuberías reventadas por el frío, se helaron los árboles del paseo y hubo que quitarlos... pero lo peor son las placas de hielo, porque la nieve se va derritiendo, pero si la temperatura no sobrepasa los 0 ºC es imposible quitarlo porque por mucha sal que eches para que se derrita, por la noche se vuelve a congelar", nos explica Isabel Fuertes, responsable de Consumo del Ayuntamiento de Molina de Aragón.

Como consecuencia de ello las calles del pueblo se convierten en auténticas pistas de patinaje y durante estos días el ambulatorio no para de atender traumatismos de diversa consideración. "Ayer mismo hubo dos caídas de unos chicos. Uno se rompió la muñeca y el otro tiene un esguince de grado tres en el tobillo. Con las calles como están, las caídas están a la orden del día".

Y es que Molina de Aragón y el frío llevan estrechamente unidos desde siempre, hasta el punto de que, nos cuenta Isabel Fuertes, la localidad ostenta un récord Guinness desde el año 1952. "Aquel año se alcanzaron más de -28ºC, pero el récord no es por esa temperatura, las hemos tenido aún más bajas, sino por la oscilación de temperaturas que fue de 30ºC de diferencia: durante la noche se registraron -28ºC y durante el día la temperatura alcanzó los 2ºC. Nadie ha tenido desde entonces una diferencia tan grande de temperatura en un solo día", explica.

Molina es el vértice principal de ese triángulo del hielo, pero como bien dicen desde su Ayuntamiento, "es probable que en otros pueblos más pequeños del triángulo se hayan alcanzado temperaturas aún más bajas, pero como nosotros, junto a Calamocha y Teruel, somos las tres localidades que siempre hemos tenido observatorio meteorológico, es donde se toman los registros".

Y es que el clima de esta localidad castellano manchega es absolutamente continental y extremo porque, recuerda Isabel, "en invierno ya estamos viendo lo que hay, pero en verano podemos llegar a tener casi 40ºC durante el día y por la noche necesitar una chaqueta. Las oscilaciones de temperatura aquí son tremendas. Aquí la ropa de entretiempo no se conoce".

"No es un frío intenso"

Nevadas en la provincia de Teruel. Foto: Europa Press

Desde otro de los ángulos del triángulo de hielo, Calamocha, en la provincia de Teruel, Sergio Martínez, director de Calamocha Televisión, que ya lleva 26 años funcionando, nos asegura que, cuando hablamos con él a las once de la mañana que "la temperatura en Calamocha es ahora de -16ºC, pero hace sol, está despejado y la gente va abrigada, así que todo funciona normalmente y sin problemas".

Para Sergio, los problemas más habituales que este tipo de fenómenos acarrea son, además de las tuberías reventadas, "las placas de hielo que nos ha dejado Filomena y que no se van a ir hasta dentro de más de una semana". En cualquier caso nos asegura que “las carreteras están todas prácticamente limpias. Aquí ya estamos acostumbrados a esto y nos abrigamos bien, porque para nosotros no es un frío intenso porque no hace mucho aire, y podemos funcionar perfectamente y Calamocha sigue con su vida normal, aquí ahora mismo hay mucha actividad".

Para Sergió la explicación de la existencia del triángulo de hielo es que "se dan las condiciones adecuadas para el frío, tanto de altitud como de latitud y circunstancias meteorológicas, sin muchas nubes, con una capa de suelo fría... que nos hacen registrar las temperaturas más bajas".

Al igual que en Molina de Aragón, en Calamocha también nos reconocen que es posible que haya pueblos de la zona con temperaturas más bajas, pero que no se han medido oficialmente "como en Bello, que han tenido -25,4ºC, y en el Poyo del Cid ha pasado lo mismo".

1945 fue aún más frío en Teruel

Teruel capital tras el paso de Filomena. Foto: Europa Press
 
Sin salir de la provincia, hablamos con el Ayuntamiento de la capital y nos aseguran que en la ciudad de Teruel "toda la nieve se ha convertido ya en hielo y que se han abierto pasillos con mucha sal. Además han reventado las tuberías de las canaleras también por el hielo", aunque en cualquier caso, asegura José Luis Salas, "el mayor problema es el patinaje, ahora mismo (las 11.20 horas) estamos a -13ºC y a las siete de la mañana a -21ºC".

"Aquí, desde siempre se ha hablado del triángulo de hielo. El frío de Molina de Aragón llega a Calamocha que es una zona muy llana y con poca población y desde allí nos llega a Teruel. Precisamente ahí es donde se secan los jamones", y es que, algo bueno debía tener pasar tanto frío.

Pero esos -21ºC que ha soportado Teruel no llegan, nos recuerdan desde el ayuntamiento, a superar "el récord registrado en el año 1945 cuando el termómetro marcó -22ºC". También nos advierten en el consistorio que "o cae otra nevada que quite el hielo o vamos a estar mal, porque la misma nieve te quita el hielo y el frío".

Peor aún en la España vaciada

Caspueñas bajo la nieve que ha dejado Filomena

Todos los telediarios de todas las cadenas han abierto estos días con las consecuencias que la gran nevada ha tenido en Madrid, sin nduda catastróficas para la capital del país, pero en la España rural y en la vaciada también viven españoles a los que la climatología ha perjudicado tanto como a cualquiera pero que sin embargo no han tenido , y en algunos casos siguen sin tener, los medios que la mayoría de grandes ciudades han desplegado para luchar contra los elementos.

En la Sierra Norte de Guadalajara, el área donde se concentran los tan maravillosos como despoblados 'pueblos negros', así llamados por su arquitectura tradicional a base de pizarra, Sonia Atienza, alcaldesa de Majaelrayo, un pueblo con tan solo 25 habitantes, se lamenta de que ella solo pedía una quitanieves, porque "no solo están Molina y Sigüenza en la provincia. Luego se llenan la boca con la despoblación. ¿Pero quién se va a venir a vivir aquí? Y gracias a que esta vez no se nos ha ido la luz", ha declarado.

Las mismas palabras con las que a tan solo 70 kilómetros, en la alta Alcarria, José Antonio Alonso el alcalde de Caspueñas, un pueblecito de poco más de 80 habitantes censados en el corazón del recóndito valle del río Ungría, nos explica que "por suerte no se nos ha ido la luz", aunque durante la semana anterior sí hubo 'minicortes' de suministro.

José Antonio Alonso también pidió ayuda para despejar de nieve su pueblo, pero la prioridad eran las ciudades, autovías y la red principal de carreteras. "Ayer salió una pequeña quitanieves de Torija, pero no pudo pasar de Valdegrudas, a ver si con suerte puede llegar hoy y limpia el camino de Valdesaz, donde hay gente aislada que vive a dos kilómetros del pueblo".

También ayer la diputación de Guadalajara envió a Caspueñas "un gran camión con una pala, pero solo pudo limpiar hasta la entrada del pueblo porque no cabía por las calles y tuvo que ser un vecino que tiene una pequeña pala mecánica el que se encargase de despejar las calles que, con los -10ºC nocturnos, se volveran a convertir en pistas de patinaje".

Calles heladas y nieve amontonada en las calles de Caspueñas

Ayer y hoy, como en tantos otros pueblos de esta España vaciada, ni tan siquiera tienen pan. En el pueblo no hay panadería ni más comercio que el único bar en el que también se puede adquirir leche, huevos y algún que otro artículo de primera necesidad. El panadero hace desde orto pueblo con tahona el recorrido con su furgoneta por las pequeñas localidades alcarreñas de Caspueñas, Atanzón, Lupiana, Valdeavellano... pero estos días las carreteras de la red secundaria son intransitables.

Julia Tabernero, vive en una casa aislada entre Caspueñas y Valdesaz. Ella y su marido llevan cinco días encerrados por la nieve sin poder ir a Torija ni a Brihuga, las dos únicas poblaciones con farmacia que dan servicio a los pueblos que salpican los 30 kilómetros que separan ambas localidades. "Tenemos comida congelada suficiente para aguantar, pero a mi marido se le han terminado las medicinas de la tensión y para el colesterol y lleva días sin tomarlas", nos cuenta.

Y el problema de la sanidad se agrava aún más en estos pueblos tras la borrasca. Una vez a la semana visita Caspueñas y los pueblos de la zona un médico y un sanitario que, por el momento, "tampoco han podido llegar".

Y mientras tanto, desde la Agencia Española de Meteorología (AEMET), nos advierten de que "las heladas serán muy fuertes en una extensa zona del centro e interior del este peninsular, que es donde se han registrado las nevadas más importantes. Durante estos días, or las noches y de forma generalizada se esperan temperaturas de unos -10/-15 ºC e incluso de -15/-20ºC en zonas del interior de Castilla La Mancha, Castilla y León y Aragón".

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