Los 6 pasos para hacer un testamento en España
El documento recoge la voluntad de cada persona
Hacer testamento es una de las decisiones más importantes para organizar el futuro del patrimonio y evitar conflictos entre herederos. Sin embargo, muchas personas retrasan este trámite por desconocimiento o porque creen que es complicado o costoso. En realidad, otorgar testamento es un procedimiento sencillo que permite dejar por escrito cómo se repartirán los bienes tras el fallecimiento. Conocer qué es exactamente un testamento, qué tipos existen y cuáles son los pasos para hacerlo correctamente ayuda a tomar decisiones con mayor tranquilidad y seguridad jurídica.
El testamento es un documento legal en el que una persona expresa su voluntad sobre cómo desea que se repartan sus bienes, derechos y obligaciones después de su muerte. También puede incluir otras decisiones, como el nombramiento de un albacea o disposiciones personales.
Se trata de un acto personal, libre y revocable, lo que significa que el testador puede modificarlo o sustituirlo tantas veces como quiera a lo largo de su vida. El último testamento válido será siempre el que tenga efectos legales.
Tipos de testamento más comunes
Aunque la legislación contempla diferentes modalidades, en España los más habituales son:

1. Testamento abierto. Es el más frecuente. Se realiza ante notario, quien redacta el documento conforme a la voluntad del testador y lo incorpora al protocolo notarial.
2. Testamento cerrado. El contenido permanece secreto. El testador entrega el documento al notario dentro de un sobre cerrado.
3. Testamento ológrafo. Está escrito a mano por el propio testador. Para que tenga validez debe cumplir ciertos requisitos formales y posteriormente ser validado judicialmente.
Los seis pasos para hacer testamento
Realizar testamento es un proceso sencillo si se siguen una serie de pasos básicos.
1. Reflexionar sobre el reparto de los bienes. El primer paso es pensar cómo se quiere distribuir el patrimonio entre los herederos, teniendo en cuenta las obligaciones legales como la legítima.
2. Hacer un inventario del patrimonio. Aunque no es obligatorio, es recomendable elaborar una lista de bienes, propiedades, cuentas o inversiones para tener una visión clara del patrimonio.
3. Elegir herederos y posibles legados. En el testamento se puede nombrar herederos universales y también dejar bienes concretos a determinadas personas mediante legados.
4. Acudir a un notario. El procedimiento más habitual es otorgar testamento abierto ante notario. El profesional redactará el documento conforme a la ley y a la voluntad del testador.
5. Firmar el testamento. Una vez revisado el contenido, el testador firma el documento ante el notario, quien lo guarda en su protocolo y lo comunica al Registro de Últimas Voluntades.
6. Revisarlo si cambian las circunstancias. Situaciones como matrimonios, divorcios, nacimientos o cambios patrimoniales pueden hacer recomendable modificar el testamento.



