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¿Cansado del gotelé? Sigue estos consejos para alisar tus paredes

Mariola Báez

Foto: Bigstock

Lunes 8 de junio de 2020

3 minutos

Deshacerte (por fin) de esta de pintura de moda hace años es un buen comienzo para renovar tu casa

Quitar el gotelé

El gotelé no “se lleva”, pero cuidado con estas afirmaciones, porque lo mismo dijimos del papel pintado y actualmente es pura tendencia en decoración de interiores. Aun así, si crees que tus paredes con “gotas” más o menos prominentes jamás merecerán el calificativo de vintage, hay soluciones para que vuelvan a quedar lisas y puedas darles un nuevo aire.

Debes tener en cuenta que quitar esta pintura rugosa no es demasiado complicado, pero conseguir que la pared quede sin imperfecciones, no resulta tan sencillo. En las décadas de los 60 – 70, época del desarrollismo y del baby boom, se construyeron en España un gran número de viviendas, muchas de ellas en bloques levantados en poco tiempo y en los que el acabado impecable de cada una de las paredes no era la mayor de las prioridades. Todo tiene arreglo, pero si tu casa es de esos años, existe la posibilidad de que el alisado te cueste más (tiempo y dinero) de lo previsto.

gotelé

Quitando el gotelé: ¿por dónde empezar?

Si el gotelé no te gusta, tienes dos opciones: pedir presupuesto a una empresa especializada, o plantearte quitarlo tú mismo. Si dispones de tiempo, la segunda es una excelente alternativa para mantenerte en forma y activo ahorrando, de paso, un buen dinero.

Como primer consejo, si no eres un experto en esta materia, ve poco a poco. Empieza por una única pared y solo cuando esté completamente terminada (sin gotelé y lista para pintar) ve a por la segunda.

Ten en cuenta, además, que vas a necesitar materiales específicos. Vale la pena invertir en ellos porque de lo contrario va a ser muy difícil lograr tu objetivo.

El trabajo de retirada de la pintura y de alisado va a generar una cantidad destacable de polvo y restos poco saludables, que pueden suponer una elevada carga ambiental de alérgenos, que podrían desencadenar una crisis asmática tal como señala la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (@SEAIC_Alergia). En este sentido, una mascarilla, que proteja boca y nariz, es recomendable en el caso de personas mayores que puedan presentar alergias o patologías de carácter respiratorio como el asma. Para tus ojos, unas gafas protectoras, también podrían venirte bien.

gotelé

¿Cómo se puede eliminar el gotelé de una pared?

Existen distintos tipos de gotelé. En algunos, la gota resulta menos marcada, más suave al tacto, mientras que otros llevan un granulado con “pinchos” que llegan a sobresalir hasta la “agresividad”. Para quitar cualquiera de ellos, debes hacer una primera comprobación para saber qué tipo de producto resultará más efectivo. Coge una pequeña porción de la pintura, desprendiéndola de la pared y ponla en un vaso de agua. Si se disuelve, es gotelé al temple, más fácil de quitar y si resiste inalterable, se trata de pintura plástica, más resistente.

La manera más sencilla de eliminar el gotelé al temple es humedecerlo, esparciendo agua con ayuda de un pulverizador o de una esponja (hay que humedecer, no empapar). Cuando esté los suficientemente blando y desprendido de la superficie, retíralo con una espátula. 

Por desgracia, la mayoría de la pintura de las casas antiguas es gotelé plástico y quitarlo lleva algo más de trabajo. Para lograrlo, necesitas un decapante que vaya, progresivamente,disolviendo la pintura. Generalmente, estos productos se aplican con rodillo, extendiéndolos por toda la superficie. Debes dejarlo secar el tiempo que indique cada fabricante y, probablemente, tendrás que repetir la operación dos o tres veces. Cuando la pintura rugosa “ceda”, podrás retirarla como en el caso anterior, con una espátula y bastante paciencia.

gotelé

Una vez eliminado el gotelé, toca proceder al alisado de la pared. Si la superficie no está demasiado deteriorada, puedes recurrir a una pasta niveladora (en lugar de enfoscar). Este tipo de pastas son bastante fáciles de aplicar con ayuda de una llana. Debes cubrir bien toda la pared, insistiendo especialmente en las zonas que presenten más imperfecciones. Hecho esto, y una vez que el producto haya secado, solo te falta lijar la pared para que quede totalmente lisa, a mano, con papel de lija adecuado, o con lijadora automática (bastante más rápido y con mejores resultados).

Para finalizar el trabajo, aplica una capa de imprimación que deje sellada y preparada la superficie para aplicar la nueva pintura que elijas.

Si no puedes con tu gotelé… ¡tápalo!

Es otra opción acertada para lograr el resultado que quieres con menos esfuerzo. Tienes masillas específicas “tapa gotas”, es decir, no vas a quitar el gotelé, sino a rellenar los huecos que quedan entre los grumos, en una o dos sencillas aplicaciones. Siguiendo las instrucciones del fabricante, expande el producto por toda la pared con un rodillo y procede, directamente, al lijado y alisado.

Recuera que también puedes decidirte a cubrirlo con vinilos (previo alisado) o con paneles lisos (tipo pladur) o decorativos (placas imitación piedra, corcho, ladrillo…) Opciones hay de sobra para que, si no te apetece seguir con el gotelé, puedas, definitivamente, dejar de verlo a diario.

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