Miriam Gómez Sanz
Practicopedia
Cómo limpiar y mantener los utensilios de cocina de madera
Nunca al lavavajillas, secado inmediato y aceite cada tres meses
Pocas personas paran a pensar que las cucharas, espátulas y tablas de madera de su cocina necesitan cuidados específicos. Son utensilios tan habituales que se tratan igual que los de plástico o metal, y eso acaba pasándoles factura. Según explica el portal Desconecta, este material tiene ventajas que otros no pueden ofrecer, pero también exige algo a cambio.
La madera no conduce el calor como el metal, así que el mango de una cuchara apoyada en una sartén caliente no quema. Tampoco se derrite ni libera sustancias al entrar en contacto con el calor, como puede suceder con algunos plásticos. A eso se suma que no suele rayar las superficies de ollas y sartenes, lo que ayuda a proteger los recubrimientos antiadherentes. Además, para muchas personas, la madera tiene un aspecto más tradicional y cálido.
El problema de la madera es que es porosa. Eso significa que absorbe agua, grasa y, con el tiempo, bacterias, lo que puede derivar en moho y hace difícil desinfectarla del todo. Además, aunque no transmite el calor con facilidad, la madera tampoco resiste bien las temperaturas muy altas y puede deteriorarse o carbonizarse si se expone demasiado al fuego. Otro aspecto a tener en cuenta es que, a diferencia del metal o el plástico, requiere cierto mantenimiento periódico para evitar que se agriete o se deteriore con el uso.

Cómo lavarlos correctamente
El lavavajillas queda descartado: la combinación de calor, vapor y detergentes agresivos deteriora la madera rápidamente. Lo correcto es lavarlos a mano con agua tibia y jabón neutro nada más usarlos y secarlos enseguida con un trapo. Se debe evitar dejarlos en remojo durante mucho tiempo, ya que el exceso de agua puede dañar la madera.
Para devolverles el aspecto, una mezcla de agua con vinagre en remojo durante 20 minutos funciona bien, según recoge Desconecta a partir de la recomendación de la empresa de menaje Ibili Menaje.
Además de la limpieza habitual, los utensilios de madera necesitan un mantenimiento ocasional. Cada uno o tres meses conviene hidratar la madera aplicando una pequeña cantidad de aceite mineral, de coco o de linaza. Se extiende con un paño y se deja actuar entre cuatro y 24 horas para que penetre bien. Si la madera lo sigue absorbiendo, se puede repetir el proceso. El exceso final se retira con un trapo limpio. Este sencillo cuidado ayuda a sellar los poros de la madera y evitar que se agriete con el tiempo.


