Cómo

¿Quieres tener tu propio huerto urbano en la terraza?

Victoria Herrero

Domingo 24 de febrero de 2019

2 minutos

Una buena forma de entretenerte, al tiempo que cultivas alimentos de lo más sanos para tu consumo

Ten tu propio huerto urbano (bigstock)

¿Quién dijo aquello de que no se podía tener un huerto en la ciudad? Nada más lejos de la realidad. Aunque no podamos estar disfrutando del aire puro del campo, esto no significa que no podamos tener nuestros propios pequeños cultivos en la terraza de nuestra casa. Una fantástica forma de ocupar tu tiempo, pero también de dar vida a alimentos sanos y deliciosos

Sigue leyendo para conocer los pasos que has de seguir para hacer tu propio huerto urbano; así como los materiales que necesitas o conocer aquellas plantas y cultivos que más se ajustan a las dimensiones de tu balcón. Deja sitio entre tus flores para unas deliciosas lechugas...

Útiles consejos para tu huerto urbano

Cuando queremos tener a mano nuestras propias verduras, frutas y hortalizas lo primero que se nos viene a la cabeza es: ¿habrá espacio suficiente? No creas que necesitas metros y metros de balcón para lograr unos tomates; pueden crecer incluso en una maceta un poco más grande de lo habitual. 

Frutas y verduras en tu propia casa (bigstock)

Si tu espacio es pequeño, hay algunas alternativas como hacer el huerto de forma vertical sobre una pared y colocar una pequeña variedad de plantas aromáticas para dar un toque único a tus platos. En caso contrario, las mesas de cultivo son una solución muy práctica y recomendable. Sin embargo, no es imprescindible que acudas a una tienda a comprarla, ya que puedes reutilizar recipientes y hacerla con palets de madera, cajas de fruta, macetas o cualquier envase de cerámica, o incluso plástico, que sea lo suficientemente grande para cada caso. Y claro está, que cuente con un buen sistema de drenaje. 

¿Dónde debe situarse el huerto?

Sea como fuere, el lugar elegido para tu huerto debe estar resguardado de un excesivo viento y ubicado en un rincón donde la luz sea la verdadera protagonista. Necesitarás mucho sol si quieres plantar tomates, pepinos o berenjenas. No así en el caso de las fresas, judías o guisantes. Además de respetar esa necesidad de luz, la temporalidad de cada fruto te marcará la pauta de siembra y recogida. 

Otro aspecto a tener en cuenta es el aporte de agua para que esos cultivos maduren. Así, en cuestiones de riego puedes hacerlo de forma manual con una regadera de las de toda la vida o una manguera; o bien, colocar un sistema automático.  

Finalmente, y antes de ponerte manos a la obra, haz una recopilación mental y visual de todo lo que necesitas para cultivar tu propio huerto. No te olvides del sustrato y el abono –para dar los nutrientes a tus plantas–, además de las herramientas que te ayudarán en la labor como tijeras de poda, guantes, pala, rastrillo... 

La cantidad recolectada, eso sí, dependerá del espacio y las plantas que hayas conseguido que crezcan.

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