Miércoles 4 de febrero de 2026
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La casa viuda III, 1994, puertas de madera, armazón de cama de madera y ropa. Dos partes 258. 86. 6cm. y 83. 86. 5 cm.
Esta instalación de Doris Salcedo pertenece a la serie Casas viudas, aludiendo a aquellas en que los miembros han desaparecido. Refiere a asesinatos, secuestros y violaciones en su país, Colombia. Utiliza muebles intervenidos, a veces con cemento o ropas para representar el duelo y el despojo. Expresa el trauma y sus efectos en el ámbito doméstico. Vale considerar el "pasillo" o "no lugar", donde la cama está ubicada aludiendo a la víctima, forzada a salir de su ámbito para ser capturada
Entre la cabecera y la parte posterior de la cama está el colchón o diríamos que falta el colchón. Nos muestra la presencia en la falta. Esta falta evoca la presencia del ausente. Evocarlo es redimirlo simbólicamente, implica un profundo trabajo emocional por considerarlo, por tenerlo presente.
La artista se centra en la violencia política de Colombia, sabiendo que no es exclusiva de su país. Nos enseña el valor de recuperar a la víctima, de no ignorarla. Ignorarla "sería matarla dos veces", dice. ¿Cómo salen los países de estas situaciones? ¿Qué recursos los mueven a transformar el dolor en esperanza? De ese duelo y transformación depende el futuro. La opción es quedar atrapados allí o salir fortificados. Supone un proceso profundo de duelo y mucha labor comunitaria que involucra generaciones. Con su arte y las innumerables entrevistas a familias de la víctima, Salcedo expresa su compromiso y sentimiento.
Los mayores han vivido intentos de elaboración y reparación de diverso alcance, no siempre extremos y no siempre de naturaleza política. Sin embargo, sea del alcance y la naturaleza que fueren, pueden ser de ayuda en la tarea de los pueblos de salir fortalecidos de situaciones extremas de violencia.



