Dónde

Dónde y cómo se reciclan los medicamentos caducados

Teresa Rey

Lunes 18 de noviembre de 2019

ACTUALIZADO : Lunes 18 de noviembre de 2019 a las 6:09 H

3 minutos

El recicaje de medicamentos ayuda a reducir las emisiones de CO2 y a cuidar el medioambiente

Opioides
Teresa Rey

Lunes 18 de noviembre de 2019

3 minutos

Es algo muy típico que de pronto nos juntemos en casa con varios medicamentos y sin darnos cuenta ha pasado el tiempo y están caducados. Los vamos acumulando para completar nuestro botiquín o porque nos han sobrado de un tratamiento que en su día necesitamos, y ahora ya no sirven. La pregunta es: ¿qué hacemos con esos medicamentos caducados o que ya no usamos?

Dónde se reciclan los medicamentos

El lugar al que debes llevar los medicamentos caducados o en desuso es la propia farmacia. La mayoría (más de 21.000 en todo el territorio nacional) tienen lo que se denomina un Punto SIGRE, que es un pequeño contenedor ubicado dentro del establecimiento en el que se introducen los fármacos que ya no queremos. Tendrás que preguntar si lo tienen y dónde se encuentra porque muchas veces pasa desapercibido.

SIGRE es una entidad sin ánimo de lucro formada por empresas del sector farmacéutico, encargada de reciclar los medicamentos con el objetivo de preservar el medioambiente evitando que estos productos acaben en lugares donde pueden crear problemas de contaminación. Y por otro lado, para concienciar a la población de lo poco recomendable que es acumular fármacos en el hogar con la intención así de impedir además que se haga un uso indiscriminado de los mismos por los perjuicios que esto puede suponer para nuestra salud.

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¿Qué se puede llevar al Punto SIGRE?

El punto SIGRE recoge medicamentos caducados, los que ya no utilizamos, cajas o envases vacíos o con restos.

¿Qué se hace con los medicamentos reciclados?

Al ser productos especiales, desde SIGRE aseguran que les dan un tratamiento especial y diferenciado, que es respetuoso con la naturaleza y el medioambiente.

El proceso es circular. Una vez que el ciudadano deja los medicamentos y envases en el contenedor de reciclado de la farmacia, entran en juego las empresas de distribución. Cuando estas dejan los medicamentos nuevos en las farmacias aprovechan el viaje para recoger los que ya no sirven. Según SIGRE, “con este sistema de logística inversa el planeta se ahorra la emisión 1.400 toneladas de CO2 al año”.

Los distribuidores trasladan a la planta de tratamiento de envases y residuos de medicamentos de SIGRE los productos, donde se separan según la tipología. Así, por un lado se reciclan los envases vacíos con el objeto de reutilizar sus materiales: papel, cartón, video, plástico, etcétera. Después, están los residuos de medicamentos no peligrosos que se eliminan mediante un sistema de valorización energética y cuyos restos se utilizan como combustibles para procesos industriales y, por último nos quedan los medicamentos peligrosos, que se destruyen.

Gracias al reciclaje de estos productos se evita cada año la tala de 50.000 árboles y se produce un ahorro energético equivalente al consumo anual de electricidad de 2.200 hogares, aclaran desde SIGRE.

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