Esta es la razón por la que tu flor de Pascua se estropea y cómo evitarlo
Incluso cuando parece estar bien cuidada, puede marchitarse de un día para otro
La Flor de Pascua es una de las protagonistas de la Navidad, pero también una de las plantas que más fácilmente se estropean en casa. A pesar de recibir agua, luz y cuidados adecuados, puede empezar a decaer de forma repentina: hojas que se ablandan, tallos que pierden firmeza y una apariencia general de marchitez sin una causa evidente.
Según el productor y agricultor Ángel Illescas, cuando este tipo de decaimiento ocurre, suele haber un culpable común: un hongo de raíz o de cuello que actúa de forma silenciosa. Estos hongos provocan los mismos síntomas visibles –hojas fofas, tallos débiles– pero su modo de atacar es distinto: uno actúa desde la raíz y el otro en la base del tallo, lo que dificulta su detección temprana.

El problema suele iniciarse con exceso de humedad en el sustrato o en el entorno de la planta. La Flor de Pascua es muy sensible al exceso de agua: si el sustrato permanece encharcado o la ventilación es mala, los hongos encuentran el ambiente ideal para desarrollarse. A menudo las manchas aparecen cuando el propietario cree que la planta necesita más riego y lo que realmente ocurre es que está ya saturada de humedad.
@angelillescasnombela Hoy os enseño las dos causas más comunes por las que la flor de Pascua puede morir. Está relacionado con hongos y ahora os lo voy a enseñar. #angelillescas #parati #viverosviral #viral #agriculture ♬ sonido original - Angel Illescas Nombela
Para ilustrarlo, el productor extrae una planta dañada para mostrarlo. Al revisar la raíz, encuentra que está blanca y sana, lo que descarta un ataque desde abajo. La verdadera causa aparece al limpiar el cuello de la planta: toda la zona que debería ser verde está marrón y descompuesta. El hongo ha destruido el tejido por el que circula la savia, lo que provoca que la planta se venga abajo pese a que la raíz siga viva. "No deja subir la savia y la planta se asfixia", indica.
¿Cómo evitar que ocurra?
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Regar de forma moderada, dejar secar el sustrato entre riegos y evitar que esté permanentemente húmedo.
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Evitar zonas con excesiva humedad ambiental o poca ventilación, que favorecen la aparición del hongo.
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Como refuerzo, sugiere añadir una pequeña cantidad de agua oxigenada al agua de riego una vez por semana o cada quince días para mantener a raya los hongos.
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Si se detecta a tiempo –cuando los tallos no están completamente deteriorados– puede aplicarse un tratamiento antifúngico y mejorar la circulación de aire del sustrato. Pero una vez que el tallo se ha vuelto blando y marrón, ya no hay solución.
