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Ayuda a tus nietos en situaciones de emergencia con estos primeros auxilios

Victoria Herrero

Viernes 15 de marzo de 2019

2 minutos

Es importante mantener la calma, tranquilizar al niño y evaluar la gravedad del accidente

Primeros auxilios a una niña que se ha caído de una bicicleta (bigstock)

Los niños no paran y además nunca ven el peligro. Meten los dedos donde no deben, cogen objetos peligrosos o se llevan a la boca todo aquello que encuentran a su paso. Son muchos los abuelos que hoy en día se encargan del cuidado de los nietos cuando los padres están trabajando. Por eso es esencial conocer unas básicas pautas ante una situación de emergencia.

Como apuntan desde la Asociación Española de Pediatría, los accidentes son la principal causa de muerte de los niños. Pero, sin llegar a esos extremos tan graves, conviene saber cómo actuar en cada situación para que esa travesura no suponga un riesgo para la vida del niño y sigamos disfrutando de una tranquila jornada con nuestros nietos. 

Primeros minutos ante una emergencia

No todas las situaciones son especialmente graves. No es lo mismo que tu nieto se haya caído y tenga un pequeño corte que se puede curar con un poco de agua oxigenada y unas cuantas dosis de cariño; que el hecho de que se haya quemado accidentalmente o que se esté atragantando con un objeto que le impida respirar.

Bolsa de primeros auxilios ante emergencias (bigstock)

Por ello, lo primero de todo es evaluar la gravedad de la situación y mantener la calma –complicado esto último en algunos casos–. Por ello, cuando se trata de un accidente de tal importancia, aconsejan tranquilizar al niño y ayudarle –en la medida de lo posible y sin olvidar que no somos médicos– mientras esperamos la llegada de una ambulancia. A fin de cuentas, ya has sido padre y solo tienes que "recordar".

Atragantamiento

Cuando se trata de una obstrucción leve en la que el menor está consciente y tose, lo mejor es incorporarlo y estimularlo para que siga tosiendo y expulse el objeto. En el caso de que sea una situación grave, mientras se pide la ayuda se puede tratar de sacar el objeto con la mano –siempre que sea visible y factible– y realizar maniobras según la edad del pequeño.

Cuando tiene menos de un año, se le coloca boca abajo y se dan cinco golpes en la zona media de la espalda o bien los mismos golpes con los dedos en el pecho. A partir de esa edad, se recomienda la maniobra de Heimlich con golpes en el abdomen. 

Desmayo

Si ha sido un leve desvanecimiento se puede sentar con la cabeza entre las rodillas. De lo contrario, túmbalo con las piernas en alto mientras le das algo de aire o le aflojas la ropa. 

Quemaduras

Cuando se trata de una quemadura eléctrica, antes de nada apártalo de esa zona de peligro –no toques al niño si está tocando esa fuente de electricidad, ya que correrás la misma suerte–. A continuación, comprueba que respira sin dificultad. Con cualquier quemadura de cierta importancia, salvo la ropa que está en contacto con la piel, quítale el resto de prendas y objetos, aplica agua fría hasta que el dolor vaya remitiendo –salvo si la es quemadura es por gasolina– y cubre la zona dañada con un apósito limpio y mojado

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