Alexandra Concepción Pérez-Mancebo
Practicopedia
El truco para saber si unos zapatos son de tu talla
Una podóloga explica el método clave para acertar y prevenir molestias
Usar un calzado de talla incorrecta puede provocar desde molestias leves hasta problemas más serios en los pies. Mientras que un zapato demasiado grande aumenta el riesgo de caídas o torceduras, uno pequeño puede causar rozaduras, dolor al caminar o incluso favorecer la aparición de juanetes.
Aunque muchas personas creen conocer su número de pie y se limitan a probarse el calzado para comprobar que no aprieta, los expertos advierten de que este método no siempre es fiable. La podóloga Laura Marín señala que fijarse únicamente en si “sobra un poco en la punta” puede llevar a errores que se traducen en incomodidad a lo largo del día.
Para comprobar si un zapato es realmente de la talla adecuada, recomienda un procedimiento sencillo: retirar la plantilla del calzado, colocar el pie encima estando de pie y comprobar que queda un margen de entre 0,8 milímetros y 1 centímetro desde el dedo más largo. Este espacio es fundamental, ya que los pies tienden a hincharse con el paso de las horas, y ese pequeño margen evita presiones y rozaduras.

Además, elegir bien el calzado no depende solo de la talla. Es aconsejable probárselo por la tarde, cuando el pie está más dilatado, y hacerlo en ambos pies, ya que no siempre tienen el mismo tamaño. Caminar con los zapatos puestos también ayuda a detectar si el pie se desliza demasiado o si existe algún punto de presión.
Por último, el material juega un papel importante. Tejidos como el cuero, la lona o la malla favorecen la transpiración y mejoran la comodidad, mientras que una buena estructura garantiza el soporte necesario según el uso que se le vaya a dar al calzado.

