El diagnóstico con IA identifica a los hombres con cáncer de próstata que sí necesitan seguimiento
Hasta ahora, determinar cuáles son graves y cuáles son benignos ha sido un desafío
El cáncer de próstata es la neoplasia que se diagnostica con mayor frecuencia en hombres a nivel mundial, representando el 15% de los casos de cáncer, como se documenta en The Lancet.
La Comisión Lancet sobre cáncer de próstata sugiere un aumento en nuevos casos de cáncer de próstata anualmente, pasando de 1 a 4 millones en 2020 a 2 a 9 millones para 2040. Este aumento ejerce presión sobre la capacidad del sector salud para detectar, diagnosticar y tratar a los pacientes. Optimizar el diagnóstico y el tratamiento del cáncer puede aliviar la necesidad de recursos de atención médica. Las nuevas herramientas impulsadas por inteligencia artificial (IA) ofrecen nuevas 'vías' de detectar y diagnosticar, lo que contribuye a la optimización de la atención oncológica.
Un creciente campo de investigación se centra en los desafíos con la introducción de herramientas de IA y cómo esta implementación puede cambiar las prácticas laborales de los radiólogos, como se documenta en The Lancet Oncology.
Menos estudios se centran en las expectativas de los pacientes con respecto a la IA. Actualmente, falta un amplio conocimiento sobre las implicaciones sociales de la implementación a gran escala de la IA en la atención médico, especialmente investigación sobre cómo la implementación de la IA puede afectar la atención al paciente. Como el número de hombres que se han sometido a diagnósticos de cáncer de próstata con asistencia de IA es limitado, la mayoría de las investigaciones anteriores se basan en pacientes con la enfermedad y hombres en general. Por lo tanto, la investigación previa sobre pacientes con experiencias reales de diagnóstico de cáncer de próstata asistido por IA es limitada.
La nuevas evidencias de IA
Las herramientas de diagnóstico basadas en inteligencia artificial se están incorporando a los hospitales noruegos. La IA puede leer imágenes de rayos X de forma independiente y detectar fracturas óseas, o evaluar tumores, tanto en mama como en próstata.
"Las herramientas de IA pueden encargarse de la detección de casos simples y claros, permitiendo a los médicos dedicar su tiempo a los más complejos", ha afirmado en un comunicado Tone Frost Bathen, profesora de la Universidad Noruega de Ciencia y Tecnología (NTNU) Universidad Noruega de Ciencia y Tecnología y directora de proyecto de PROVIZ, una herramienta de análisis basada en IA para el cáncer de próstata.
Las pruebas realizadas en pacientes en el Hospital St Olavs de Trondheim indican que la herramienta es muy prometedora, como indica un estudio Qualitative Health Research,
"La IA puede permitir a los radiólogos determinar con mayor rapidez y precisión si un paciente necesita una biopsia y en qué parte de la próstata debe tomarse", ha insistido la investigadora.

La investigadora Tone Frost.
Su estudio reciente muestra que los pacientes confían en los resultados de pruebas médicas sólo si un médico experimentado confirma lo que se ha detectado.
"La confianza en los médicos y profesionales de la salud es clave para que la inteligencia artificial se haga un hueco en el diagnóstico del cáncer de próstata. La tecnología por sí sola no es suficiente. El contacto humano y la evaluación profesional siguen siendo indispensables”, ha declarado Simon A. Berger, investigador de doctorado en la NTNU y coautor del trabajo.
El cáncer de próstata es una parte natural del envejecimiento
El cáncer de próstata es la forma más común de cáncer entre los hombres en los países occidentales. Los exámenes han detectado cáncer de próstata en el 10% de los hombres de 50 años, en el 50% de los de 60 años y aproximadamente en el 70% de los mayores de 80 años. Y conforme aumenta la edad, hay más casos, tal y como hemos contado en 65YMÁS.
Esto demuestra que la enfermedad está naturalmente relacionada con el envejecimiento. “El cáncer de próstata es algo con lo que la mayoría de los hombres mueren, no a causa de ello”, ha añadio Berger.
El PSA
Un análisis de sangre llamado PSA puede ayudar a detectarlo. Desde que se ha vuelto más común que los hombres se hagan este análisis de sangre, el número de nuevos casos de cáncer de próstata ha aumentado drásticamente. Actualmente, se presentan aproximadamente 5.000 nuevos cada año.
Cuando se examina a más personas para detectar algo que muchos individuos tienen de forma natural como parte del proceso de envejecimiento, el siguiente paso médico después del análisis de sangre también debe realizarse con mayor frecuencia, para que los médicos puedan obtener un cuadro clínico más amplio de su gravedad.
La mayoría confía en los médicos
Actualmente, este siguiente paso implica realizar una resonancia magnética, que proporciona una imagen detallada de la próstata y el tejido circundante. Estas imágenes deben ser interpretadas manualmente por un radiólogo experimentado. El aumento drástico en el número de imágenes tomadas ha generado la necesidad de métodos nuevos y más eficientes para realizar diagnósticos. Principalmente, para saber qué pacientes necesitan seguimiento y cuáles no.
A través del proyecto PROVI , investigadores de la NTNU han desarrollado una herramienta basada en IA que puede ayudar a los médicos a interpretar imágenes de resonancia magnética de la próstata. Actualmente, PROVIZ solo está disponible para su uso como parte del proyecto de investigación en curso, pero se está trabajando para solicitar una patente y comercializarla. Para que una herramienta como esta mejore la eficiencia en la práctica hospitalaria habitual, los pacientes también deben confiar en los hallazgos detectados mediante el uso de IA.
18 varones con cáncer de próstata
Berger entrevistó a 18 hombres diagnosticados con cáncer de próstata mediante PROVIZ. El estudio demuestra que la confianza en los médicos y profesionales de la salud influye decisivamente en la aceptación de la IA por parte de los pacientes en los servicios de salud.
"Los pacientes confían en la IA en casos de menor riesgo, como fracturas óseas, pero no en casos donde el riesgo percibido es mayor, como el cáncer. Cuando el riesgo percibido es alto, depositamos nuestra mayor confianza en médicos especializados que puedan confirmar los hallazgos de la IA," ha explicado Berger.
Los médicos como garantes
En sus entrevistas, los autores han identificado tres dimensiones diferentes de confianza.
- Confianza fundamental en el sistema de salud: muchos pacientes tuvieron experiencias positivas en encuentros previos con el sistema. Esto sentó una base sólida.
- Confianza interpersonal en los profesionales sanitarios: los pacientes confiaron en los médicos y sus evaluaciones. Esta confianza fue crucial para aceptar la IA, ya que los médicos explicaron y avalaron la tecnología.
- Posible confianza en la IA: aunque los pacientes reconocían el potencial de la IA, siempre quisieron también una evaluación humana en el diagnóstico del cáncer de próstata. Les preocupaban la responsabilidad, el criterio profesional y la (in)capacidad de la IA para visualizar el cuadro clínico completo.
"La relación entre paciente y médico sigue siendo clave. Para que la IA sea aceptada en la práctica clínica, los profesionales sanitarios deben ser comunicadores activos y garantes de la seguridad. Para que los médicos puedan actuar como garantes, primero deben comprender cómo la IA llegó a sus conclusiones para poder verificar que ha realizado la evaluación correcta. Los pacientes aceptan el uso de la IA dentro de un marco en el que ya confían", ha determinado Berger. Que insiste en que este "camino lleva a un mejor seguimiento de los pacientes".


