Oriana, Nils, Marta, Leonardo, Kristin… y así casi hsta perder la cuenta. Las borrascas que se han ido encadenando unas detrás de otras han complicado la situación en toda España. Lluvias, viento, nieve, deshielo, oleaje… que han provocado numerosos problemas y daños económicos de muy diversa naturaleza. Daños directos sobre el campo y explotaciones agrícolas, caída de la actividad industrial, turística. Y también están los daños que sufren los ciudadanos sus hogares y en las comunidades de propietarios.Filtraciones y goteras, tejados o electrodomésticos averiados son los problemas más comunes que están resultando del temporal. Y son tantos los partes a los seguros que los servicios de asistencia y reparaciones se están dilatando.
Según ha reconocido el asesor jurídico de la Asociación de corredores y corredurías de seguros de Galicia, Agacose, Ignacio Pérez, los partes al seguro por daños relacionados con el temporal se han disparado. Según declaraciones recogidas por el Faro de Vigo, en estos momentos los tiempos de espera son de alrededor de tres semanas. Además, reconocen que hasta que no deje de llover, no se pueden acometer las obras de reparación necesarias.
Fuentes de la mediación de seguros confirman a 65YMÁS que los tiempos de respuesta de las aseguradoras se están alargando, “aunque no se puede generalizar, porque en las situaciones pueden ser diferentes en función de la provincia de la que estemos hablando”. Tampoco creen que se pueda hablar de "colapso", aunque en lugares y zonas de España muy puntuales, quizá se roce la situación. Sea como sea, recomiendan “tener un poco de paciencia”, porque además de que las compañías de reparaciones hayan incrementado su trabajo, en ocasiones no se puede actuar hasta que no pasan las lluvias y se secan los materiales.
Impacto sobre las viviendas
Si algo han puesto de manifiesto las borrascas de las últimas semanas es el gran impacto que tienen los fenómenos meteorológicos sobre las viviendas.
“Las recientes inclemencias meteorológicas nos han puesto en preaviso”, asegura Mario Pérez, director comercial de Hogar de Allianz Partners España. “Ahora más que nunca tenemos que garantizar que nuestros hogares están protegidos ante posibles inundaciones, roturas de cristales, filtraciones o roturas de tuberías”, añade. Desde la compañía, recuerdan que los siniestros más habituales en el hogar son los causados por daños por agua (48%), seguido de la rotura de cristales (13%) los servicios en conexión (15,2%) y los daños eléctricos (3,3%)
Los dos fenómenos meteorológicos más comunes y dañinos para las viviendas son las heladas y las granizadas. Cuando se producen las primeras, las zonas más propensas a sufrir daños son la cubierta, el tejado o el patio. Durante las heladas, el peso del agua congelada o el cambio brusco de la temperatura sobre los materiales puede generar grietas durante el deshielo que dejan entrar la humedad en la vivienda. En el caso de las granizadas, lo ideal es proteger las zonas que puedan dañarse con plásticos que amortigüen el efecto tanto del frío como del impacto.
Recomendaciones
La compañía ha dado una serie de recomendaciones para proteger los hogares:
Asegurarse de que el tejado o cubierta de la vivienda está en buen estado. Deben revisarse tanto su impermeabilidad (tela asfáltica o similar), como la situación externa de la misma (tejas, pavimento, etc.).
Mantener siempre que sea posible las puertas y ventanas cerradas para evitar daños por filtraciones, especialmente en temporada de tormentas.
Intentar abrir con regularidad los grifos de la casa para que el agua circule y se pueda evitar, en parte, la posibilidad de heladas.
Comprobar si las tuberías de la casa, al menos las que vayan vistas, tienen un forro o funda protectora de material aislante. Esto evitará que se hielen con facilidad. Si se congelan, bajo ningún concepto se debe verter agua caliente para descongelar la tubería porque el cambio brusco de la temperatura puede romperla y causar daños no solo en la conducción, sino también en el interior de la vivienda.
Mantener en buen estado, con sus revisiones periódicas, las antenas, chimeneas y elementos adheridos a cubiertas o muros de la vivienda.
Y para proteger los hogares de las tormentas:
Es fundamental asegurarse de que las casas están correctamente aisladas para que no entre agua. Para ello hay que sellar las puertas y ventanas con tiras de goma o espuma antiadhesiva.
Proteger los cristales manteniendo las persianas bajadas.
Si la vivienda tiene tarima flotante, es importante sellar con silicona, látex o caucho los suelos y las chimeneas, para evitar las filtraciones entre el zócalo y el suelo.
Mantener limpios los canalones y las bajantes para evitar que se obstruyan y generen humedades.
El impacto del agua y los fenómenos atmosféricos
Según datos de la patronal del sector asegurador, UNESPA, en 2024, los daños por agua se situaron como el incidente más habitual en todo tipo de propiedades, con alrededor de 4,6 millones de intervenciones registradas. Este tipo de percance se dio principalmente en viviendas y comunidades de propietarios. Las roturas de cristales y los servicios de asistencia ocuparon el segundo y tercer lugar en frecuencia, respectivamente, sumando 1,3 millones de casos cada uno.
Además de ser los más habituales, los daños por agua también supusieron el mayor gasto para los seguros patrimoniales, con un desembolso total de 2.035 millones de euros en 2024. Además, los fenómenos atmosféricos supusieron un coste de otros 518 millones.
La mayor parte de las atenciones realizadas por los seguros patrimoniales en 2024 se dio en hogares. El seguro de hogar, presente en más del 80% de las viviendas españolas, gestionó 8,4 millones de siniestros ese año, a falta de conocer los datos del año pasado. Sea como sea, estos datos, a la luz de la meteorología que estamos atravesando este invierno, podrían dispararse en este 2026.
Sobre el autor:
Beatriz Torija
Beatriz Torija es periodista y documentalista, especializada en información económica. Lleva 20 años contando la actualidad de la economía y los mercados financieros a través de la radio, la televisión y la prensa escrita. Además, cocina y fotografía.