Cómo proteger tu dinero y reclamar ante la quiebra de una empresa
Pasos a seguir para no perder tu dinero invertido
En el momento que una empresa deja de funcionar de manera repentina, muchos consumidores pueden quedarse sin recibir los productos que están esperando, servicios a medias o trabajos que se quedan sin terminar. Recuperar el dinero invertido en estos casos no siempre es sencillo, por lo que es importante tomar ciertas precauciones antes de contratar y conocer las opciones disponibles en caso la empresa quiebre, según explica la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU).
¿Qué pasa cuando una empresa quiebra?
Cuando una empresa se declara insolvente y entra en concurso de acreedores, todos aquellos a los que debe dinero tienen que reclamar sus cantidades siguiendo el procedimiento establecido por la ley.
La norma establece diferentes tipos de créditos, entre ellos los privilegiados, ordinarios y subordinados. En una gran cantidad de casos, las cifras que una empresa adeuda a sus clientes se consideran créditos ordinarios.
Esto supone una dificultad para los consumidores, ya que el consumidor que ha contratado un bien o servicio en esa empresa es el último de la fila por detrás de los trabajadores, Hacienda, la Seguridad Social, el banco, entre otros. Por dicho motivo, es muy difícil que recupere el dinero invertido en un servicio que no llegó a completarse o un bien que no llegó a entregarse.
Ante esta situación, lo más recomendable es intentar prevenir el riesgo y, si la empresa finalmente quiebra, actuar cuanto antes para tratar de recuperar, al menos, una parte del dinero.

10 consejos para evitar perder dinero
La OCU ofrece estos diez consejos:
1. No hagas pagos por adelantado. Siempre que sea posible, evita entregar todo el dinero antes de recibir el producto o servicio. Deja siempre algo por pagar, en espera de que te den el producto o te completen el servicio. Por ejemplo, en una reforma, se puede ir abonando el importe conforme se compran los materiales y avanzan los trabajos. En tratamientos dentales complejos, opta por ir pagando los arreglos por fases y todo por adelantado.
2. Guarda todos los documentos. No olvides conservar siempre los contratos y justificantes de cualquier pago que hayas hecho. Estos documentos pueden resultar fundamentales si posteriormente necesitas presentar una reclamación o ejercer derechos como la garantía de un producto.
3. No confíes únicamente en el concurso de acreedores. Si una empresa a la que has pagado cierra, no pongas en el concurso de acreedores muchas esperanzas, pues el procedimiento puede prolongarse durante mucho tiempo y no garantiza que puedas recuperar todo tu dinero.
4. Comprueba si existen mecanismos específicos de protección. Algunos sectores cuentan con sistemas adicionales para los consumidores:
- Si quiebra una agencia de viajes o un touroperador y tienes un viaje contratado, existe una garantía obligatoria, generalmente mediante un seguro, para cubrir estas situaciones.
- En la compra de una vivienda sobre plano, las cantidades entregadas a cuenta deben estar garantizadas en los supuestos establecidos por la ley.
- Si has pagado una compra a través de un crédito vinculado, puedes tener ciertos derechos frente a la entidad financiera.
- Cuando la insolvencia afecta a una entidad bancaria o de inversión, existen sistemas específicos de garantía sujetos a sus propios límites y condiciones.
5. Si el producto está en garantía, reclama al fabricante en caso el vendedor haya cerrado. Si has comprado un producto que se estropea mientras está en garantía, lo habitual es dirigirse al vendedor para reclamar. Sin embargo, si este ha quebrado, el fabricante es quien debe responder, ya sea reparando el producto o cambiándolo por otro.
6. Reclama a la financiera si utilizaste un crédito vinculado. Si tienes un crédito vinculado, reclama también a la financiera cuando se haya utilizado exclusivamente para pagar una compra o un servicio determinado. Si el producto nunca se entrega, el servicio no se presta o no cumple lo acordado, y previamente has reclamado al proveedor sin obtener una solución, puedes ejercer los derechos que correspondan frente al prestamista.
7. Si compras una vivienda sobre plano, verifica las garantías. En una vivienda sobre plano, comprueba la garantía de las cantidades anticipadas. Antes de entregar dinero, asegúrate de que las cantidades están cubiertas mediante el seguro o aval exigido por la normativa y conserva el documento que lo demuestra.
8. Presta atención a la protección en los viajes. En caso de contratar por separado un vuelo, un hotel, un coche de alquiler o cualquier otro servicio turístico, no existe automáticamente la misma protección frente a la insolvencia que en un viaje combinado. Por ese motivo, cuando sea posible, trata de evitar pagar estos servicios con demasiada antelación.
9. Divide tus ahorros entre diferentes entidades. Reparte tu dinero entre varias entidades para no superar en ninguna el límite de 100.000 euros por titular, que es el importe cubierto por los fondos de garantía de depósitos.
10. Comprueba las coberturas de tus seguros. Revisa tus contratos de cada seguro por si dan alguna cobertura por insolvencia de terceros, aunque este tipo de protección no suele ser habitual.

