Las donaciones de padres a hijos se han disparado hasta superar las 225.000 operaciones en el último año, según los datos del Consejo General del Notariado. Se han incrementado un 13% con respecto al 2024, año en el ya subieron con fuerza (+15%) y se había registrado un récord, con 199.448 actos. Los notarios nunca habían visto tantas donaciones como en 2025.
La gran mayoría de donaciones corresponden a transferencias de dinero, más que donación de bienes, como viviendas. Se trata de una especie de herencia en vida, “es un mecanismo de planificación patrimonial y, en muchos casos, se utiliza también como apoyo a las nuevas generaciones para la compra de una vivienda”, dicen desde el Consejo General del Notariado.
El perfil más habitual es el de un joven de unos 35 años que recibe entre 15.000 y 40.000 euros, casi siempre destinados a la compra de su primera vivienda. De hecho, ese dinero suele destinarse a completar el ahorro necesario para pagar la entrada de su primera vivienda, uno de los principales obstáculos para acceder al mercado inmobiliario.
Dado que se acerca el inicio de la campaña del Impuesto de la Renta de las Personas Físicas, conviene recordar que estas donaciones de padres a hijos deben declarse y tributar por ellas. " Donar no es gratis para el fisco", recuerdan desde la plataforma digital de ayuda fiscal. "El Impuesto sobre Donaciones, cedido a las comunidades autónomas, puede convertir la generosidad de los padres en una carga económica considerable si no se planifica correctamente. Y ahí es donde la geografía fiscal española muestra sus mayores contrastes: dependiendo de dónde se formalice la operación, el coste puede variar en decenas de miles de euros", añaden.
Disparidades de hasta 277 veces entre las comunidades más y menos favorables
TaxDown ha elaborado un análisis del impacto fiscal de una donación en metálico de 500.000 euros realizada de un padre a un hijo de 30 años, con un patrimonio preexistente de 12.000 euros y con el objetivo declarado de adquirir una primera vivienda habitual no protegida, formalizada en escritura pública. "Los resultados revelan disparidades de hasta 277 veces entre la comunidad más favorable y la menos". En su análisis, y a modo de ejemplo, los expertos fiscales de Tax Down explican que para una misma donación de 500.000 euros, el impuesto a pagar puede oscilar entre los 110 euros de Canarias, comunidad que cuenta con la cuota mínima, y los 30.500 de La Rioja.
Con estas diferencias tan grandes, "la planificación fiscal de este tipo de operaciones se perfila como un elemento cada vez más relevante en la estrategia patrimonial de las familias españolas", señalan desde Tax Down.
Las comunidades más generosas: Canarias y Baleares
Canarias se sitúa como la comunidad más beneficiosa para este tipo de operación. Gracias a una bonificación del 99,9% aplicada a las donaciones formalizadas en escritura pública dentro del grupo familiar, el coste para el receptor se reduce a tan solo 110 euros sobre una donación de medio millón. Le siguen Islas Baleares que, con una bonificación del 93% para hijos mayores de 21 años, tendría una cuota a pagar por dicha donación de 350 euros.
Madrid, tercer lugar y doble beneficio
En tercer lugar, nos encontramos con la Comunidad de Madrid, con una cuota de 430 euros. En su caso, cuenta con una reducción del 100% para donación de dinero para vivienda habitual (límite 250.000€) y bonificación del 99%. En efecto, Madrid combina dos instrumentos fiscales. Por un lado, aplica una bonificación general del 99% en la cuota para donaciones entre padres e hijos formalizadas en escritura pública. Por otro, incorpora adicionalmente una reducción del 100% sobre los primeros 250.000 euros cuando la donación en metálico se destina expresamente a la adquisición de una primera vivienda habitual, también en escritura pública.
En el bloque intermedio-bajo se sitúan Castilla y León, con una cuota a pagar por la donación de 600 euros, Murcia (690 euros), Comunidad Valenciana (700 euros) y Andalucía(760 euros), todas con bonificaciones del 99% en cuota para donaciones entre ascendientes y descendientes formalizadas en escritura pública.
Singularidad generosa de País Vasco y Navarra
Los territorios forales escapan al régimen general y aplican su propia normativa. La cuota del País Vasco para una donación de 500.000 euros ascendería a 1.500 euros. Y es que la donación entre padres e hijos disfruta de una exención de 400.000 euros, tributando al 1,5% únicamente sobre el exceso. Por su parte, la cuota de Navarra sería de 2.000 euros, ya que cuenta cun un tipo del 0% hasta 250.000 euros para donaciones a descendientes y un 0,8% sobre el exceso.
Por otro lado, y en el rango medio alto de presión fiscal, nos encontramos con Extremadura, con una cuota de 2.700 euros; Cantabria, con 5.600 euros y Asturias, con una cuota de 9.000 euros.
La mayor presión fiscal
En el otro extremo, la mayor factura fiscal por una donación entre padres e hijos la encontramos en La Rioja, con una cuota de 30.500 euros. Aunque la comunidad riojana ofrece una bonificación del 99% para donaciones de hasta 400.000 euros, el exceso tributa sin ningún beneficio fiscal, lo que en este supuesto eleva considerablemente el resultado. Le sigue Aragón, con una cuota de 28.300 euros; Galicia y Cataluña, con una cuota en ambos casos idéntica de 27.000 euros, comparten que la reducción disponible para donaciones destinadas a primera vivienda se limita al 95%, pero solo sobre un máximo de 60.000 euros de donación, lo que supone un ahorro de apenas 57.000 euros en este supuesto. Además, no existe bonificación en cuota.
Por último, Castilla-La Mancha, con una cuota de 16.600 euros, completa el grupo de comunidades con mayor presión fiscal, todas con cuotas por encima de los cinco dígitos para una donación de medio millón de euros.
Claves para no perder beneficios fiscales
El análisis de TaxDown subraya que acceder a las reducciones y bonificaciones disponibles exige cumplir una serie de condiciones en cada comunidad:
Escritura pública: en la mayoría de comunidades es un requisito imprescindible para acceder a las bonificaciones. Sin ella, muchos de estos beneficios desaparecen.
Edad del receptor: varias comunidades (Castilla y León, Aragón, Extremadura, Asturias) limitan los beneficios a menores de 35 o 36 años.
Destino de los fondos: es necesario acreditar que el dinero donado se destina a la adquisición de la primera vivienda habitual dentro de los plazos que fije cada comunidad.
Límites cuantitativos: las reducciones específicas para vivienda están topadas, desde los 60.000 euros de Cataluña y Galicia hasta los 250.000 de Madrid o Navarra. El exceso tributa según el régimen general.
Tipo de vivienda: algunas reducciones, como las de Asturias, se reservan exclusivamente para vivienda protegida y no resultan aplicables en donaciones para vivienda libre.
Sobre el autor:
Beatriz Torija
Beatriz Torija es periodista y documentalista, especializada en información económica. Lleva 20 años contando la actualidad de la economía y los mercados financieros a través de la radio, la televisión y la prensa escrita. Además, cocina y fotografía.