Economía

Edward Palmer, creador del sistema sueco de pensiones, apuesta por exportar su modelo a España

65ymás

Domingo 4 de agosto de 2019

3 minutos

Anima a seguir la senda de países como Letonia, Polonia e Italia, que ya lo utilizan

Edward Palmer, creador del sistema sueco de pensiones, apuesta por exportar su modelo a España

El sistema público de pensiones en España afronta los retos de la sostenibilidad y la suficiencia, por lo que un sistema de cuentas nocionales como el de Suecia podría implantarse con éxito, según ha explicado el nuevo miembro del Foro de Expertos del Instituto BBVA de Pensiones, Edward Palmer.

"España sería un buen ejemplo de un país que puede conseguirlo. Estoy seguro", ha afirmado el profesor emérito de la Universidad de Uppsala (Suecia) y diseñador del sistema sueco de pensiones, en una entrevista concedida a Europa Press y publicada en la web de BBVA.

Entre las virtudes del sistema sueco de pensiones, Palmer ha destacado su sostenibilidad y transparencia. "Tanto las cotizaciones al sistema de cuentas nocionales, como los parámetros financieros del mismo son sostenibles", ha explicado el experto.

Para Palmer, la clave en la implantación de un modelo de pensiones como es el sueco en otros países es que se trata de un cambio sistemático. "No consiste en limitarse a pulir el anterior sistema; supone un cambio radical y eso supone una implicación del 100%", ha afirmado el experto.

En Suecia, la legislación inicial es de 1994 y se introdujo por completo en 1999. "Hubo que olvidarse de todas las ideas de los últimos 20 años sobre qué hacer y empezar a construir desde cero", ha revelado el experto, que considera que se logró "un sistema de pensiones razonable, racional y objetivo".

Este sistema se ha implantado con éxito en diversos países de Europa occidental como Letonia, Polonia, Italia e incluso Grecia y algunos más lejanos como Mongolia o Kazajistán. "Debe haber un periodo de transición, porque no se puede cambiar del sistema antiguo al sistema nuevo de una vez", ha reconocido Palmer, que ha destacado el "éxito" en aquellos países que se han esforzado por lograr los cambios.

Tres pilares

En concreto, el sistema se compone de tres pilares, más una pensión mínima garantizada para personas sin recursos. El sistema está diseñado sobre la base de cotizaciones definidas a la Seguridad Social y un sistema público de reparto basado en cuentas nocionales, que son cuentas virtuales individuales para cada trabajador, donde se reconocen sus cotizaciones.

A la cotización definida se suma un 2,5% de aportación a un sistema privado de ahorro, también con aportaciones definidas. Asimismo, casi el 85% de los trabajadores suecos se acogen a un plan de previsión social a través de su empleador para el que aportan un 4,5% de los ingresos.

"Cuando les llega el momento y se jubilan, tienen una cantidad de dinero en sus cuentas más esa tasa de rentabilidad, que es considerable tras 42 años aportando dinero y obteniendo rendimientos. Es así de simple", ha puntualizado Palmer.

Adaptación a la esperanza de vida

En el sistema sueco, las prestaciones del sistema de ahorro complementario y las de sistema de cuentas nocionales se calculan de la misma forma, y el saldo en cuenta se divide entre la esperanza de vida.

El dinero acumulado hasta el momento de la jubilación se divide entre la esperanza de vida del grupo de edad de la persona que se jubila. "Varía mucho si te jubilas a los 68 o a los 72, ya que cuatro años repercuten en una pensión mayor. En este caso, la mejora rondaría en torno al 25% más de pensión", ha matizado el experto sueco.

Transparencia

Para Palmer, se trata de un sistema "muy transparente", ya que la gente puede verlo. Así, los suecos pueden ver su saldo en cuenta y obtener información de un servicio público llamado 'Mi pensión', que les muestra cuánto dinero van a obtener con lo que llevan acumulado.

De esta forma, el sistema permite hacer simulaciones y tomar la decisión de cuándo y cómo jubilarse. Entre las posibles opciones, pueden combinar una pensión con un trabajo, se puede tener una pensión completa, o trabajar a tiempo completo y acumular más dinero en la cuenta y, por tanto, mejorar la pensión. "Es un sistema muy simple y flexible, porque la gente puede tomar sus propias decisiones", ha detallado Palmer.

Aunque existe una edad mínima de jubilación que se va adaptando a la esperanza de vida, y que pronto serán los 64 años, la idea es que la gente solicite su pensión, al menos en las siguientes décadas, más próximo a los 67 años, según ha explicado el nuevo miembro del Foro de Expertos del Instituto BBVA de Pensiones.

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