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La mochila austriaca complementa la pensión, pero abarata el despido

Pepa Montero

Martes 2 de julio de 2019

4 minutos

Los expertos consideran que hay margen técnico para implantarla, pero falta voluntad política

Mochila austriaca

La mochila austriaca: ¿quién la financia y quién la administra?

De la 'mochila austriaca' a la 'mochila azul'

 

"Existe margen técnico para implantar el sistema de la mochila austriaca en España, pero falta voluntad política para hacerlo", según Sergio del Campo (@sdelcampocs), portavoz de Empleo y Seguridad Social de Ciudadanos (@CiudadanosCs) en el Congreso de los Diputados, y portavoz de la Comisión de Evaluación y Seguimiento de los Acuerdos del Pacto de Toledo. Un diagnóstico con el que coincide el resto de expertos reunidos el pasado jueves en Madrid por el Consejo General de Economistas (@EconomistasOrg) para debatir sobre las luces y sombras de este sistema.

En el debate, además del representante de Ciudadanos y de Roberto Pereira, presidente de Economistas Asesores Laborales (EAL), participaron Sandalio Gómez, profesor emérito de la Escuela de Negocios IESE (@iese_esp) y Álvaro Granado, responsable del Área de Pensiones de KPMG Abogados (@KPMG_ES ). Todos los intervinientes valoraron la implementación de este modelo en España para mejorar el actual sistema de pensiones, aunque con matices y de forma progresiva. Entre los principales problemas para ponerlo en marcha, los especialistas señalaron los costes de financiación y la determinación de las aportaciones.

 

Expertos debaten sobre mochila austriaca en Consejo de Economistas.
Sergio del Campo (Ciudadanos), Roberto Pereira (EAL), Álvaro Granado (KPMG) y Sandalio Gómez (IESE). 

 

En general, y simplificando, si se adoptara la mochila austriaca en España, ello significaría sustituir el sistema tradicional de indemnización por despido por un fondo individual de capitalización destinado a los trabajadores, que incluiría también un complemento a las pensiones. Es decir, ahora mismo en nuestro país un trabajador que es despedido de modo improcedente tiene derecho a cobrar de la empresa una indemnización de 33 días por año, si el contrato es de fecha posterior al 12 de febrero de 2012, hasta un máximo de 24 mensualidades. En Austria, en cambio, la empresa no desembolsa ninguna indemnización al despedir, sino que el trabajador se marcha llevándose consigo su mochila, es decir, las cantidades que la compañía le ha ido abonando mensualmente en una cuenta a su nombre (desde su llegada a la organización), y que equivalen a un 1,5% del salario bruto.

¿Quién la financiaría y quién la gestionaría?

El quid de la cuestión es cómo y quién financiaría el coste de adoptar el sistema austriaco, y también en manos que quién se dejaría la gestión del mismo. En este sentido, Sergio del Campo plantea la posibilidad de "estudiar una rebaja de la cotización al desempleo para financiar la mochila", además de ofrecer un pacto de Estado para realizar las necesarias reformas del mercado laboral para "combatir la precariedad y acabar con la dualidad de la contratación". Para el representante de Ciudadanos, una de las ventajas del sistema es su portabilidad y "el cambio de paradigma que supone la mejora de la protección del trabajador y no tanto del puesto de trabajo, el fomento de la movilidad, la posibilidad de utilización de sus recursos para invertir en formación, así como la posibilidad de acumulación de sus activos a la pensión de jubilación”. Incluso, según Del Campo, “para los autónomos y pequeños empresarios es una medida que otorga flexibilidad sobre todo en momentos de crisis, a través de la consignación de parte de los costes del despido”.

 

 

Por su parte, Sandalio Gómez, profesor emérito del IESE, insiste en que “hay que hacer pedagogía: la mochila austriaca provocaría una rebaja de indemnización por despido, pero a cambio el trabajador se llevaría su dinero consigo de empresa a empresa durante toda su vida laboral”. Tal y como detalla, “el tema a resolver en España, que no se atreve a afrontar, es precisamente el de la reducción de la indemnización por despido, que los sindicatos no aceptan, negándose a contemplar la parte positiva del acuerdo de contar con un fondo complementario en el momento de su jubilación”. Según Gómez, “este es el reto que hay que superar si se quieren resolver los dos problemas: la dualidad del mercado de trabajo y el complemento a la pensión, vitales para el funcionamiento del mercado de trabajo y para mantener uno de los pilares del Estado del bienestar”.

Esquema indemnizatorio por despido

La posible puesta en marcha en España de un sistema similar al de la mochila austriaca puede favorecer "el ahorro empresarial para la jubilación de sus empleados”, al decir de Álvaro Granado, responsable del Área de Pensiones de KPMG Abogados, quien advierte de que el modelo austriaco es un esquema pensado como indemnizatorio en casos de desempleo, "y en España, donde las indemnizaciones por despidos ya se encuentran reguladas, sin duda, la transición supondría un enorme reto para todas las partes implicadas: el Estado, las empresas y los trabajadores”.

Para Roberto Pereira, presidente de EAL, las luces del sistema consisten en: fomentar la creación de un modelo único de contrato, eliminar la dualidad actual; generar confianza en el sistema para la movilidad laboral; fortalecer el sistema de pensiones al poder contar con un esquema complementario de ahorro. No obstante, afirmado que “la dificultad estaría en determinar las aportaciones a realizar por parte del empresario y los trabajadores, así como la implementación progresiva de la mochila".

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