Anatolio Díez
Opinión

De la 'mochila austriaca' a la 'mochila azul'

Anatolio Díez
Mochila austriaca

Hace días nos sorprendía el actual Gobierno en funciones de Sánchez, al conocerse por medio de un documento interno, su intención una vez más de implementar la denominada 'mochila austriaca', anteriormente lo han intentado el Gobierno socialista de Zapatero y el Gobierno de la derecha de Rajoy y lo mantienen actualmente tanto Casado como Rivera en sus programas electorales. Sin duda, este intento de revitalizar el planteamiento de instaurar el modelo austriaco, nos acerca más a una futura alianza para construir un Gobierno conservador, y nos aleja, sin duda, del resultado electoral que clamaba por un Gobierno de progreso.

La denominada 'mochila austriaca', 'mochila azul' la denomino yo, por el giro a la derecha que supone, significa un cambio fundamental en nuestra actual legislación del mercado laboral, una nueva reforma lesiva para los intereses de la clase trabajadora, con implicaciones a futuro negativas en el sistema público de pensiones.

El modelo austriaco se basa en la creación de un fondo individual, de gestión privada, pero con garantía pública en el supuesto caso de obtener rentabilidades negativas, creado con aportaciones provenientes del salario del trabajador. La 'mochila' se forma con la aportación del 1,53% del salario bruto del trabajador. Al fondo que va creando con estas aportaciones puede acceder cuando esté en situación de desempleo, deba formarse o lo disponga para complementar su futura jubilación, el mismo se puede transportar de un empleo a otro, entre diferentes países y siempre está disponible para el trabajador.

Ahora bien, el modelo está pensado para el mercado laboral austriaco, que indudablemente tiene unas características estructurales totalmente distintas al mercado español.

Gráfico 1

Como se puede ver en el gráfico que acompañamos, el desempleo es un 10% menor y las contrataciones temporales son prácticamente inexistentes.

Por tanto, hay diferencias importantes que desaconsejan probar ocurrencias que en nada tienen que ver con la situación del mercado laboral de nuestro país.

Grafico2

Una vez más, a la vista de estos gráficos que desnudan la situación real de nuestro país, quiero llamar la atención sobre el hecho de que el salario que figura en el gráfico es el salario medio, 26.923 euros, pero este poco tiene que ver con nuestra realidad, ya que el salario más frecuente que se cobra en nuestro país no alcanza los 18.000 euros.

Vemos que, en definitiva, de lo que se trata es de desposeernos del ahorro colectivo y público, que no está al servicio del capital, para potenciar el ahorro privado que permita al capital financiero ir invirtiendo en los mercados y generar un beneficio privado.

Podemos apreciar, que esta nueva reforma supone desmantelar lo público, todo aquello que tenga que ver con la solidaridad y los derechos sociales, para convertirnos en una sociedad más desigual e individualista y de paso introducir el despido libre.

Por el contrario, si considero que una de las prioridades del nuevo Ejecutivo y, además, ya convenida para su abordaje con los interlocutores sociales debe ser un plan de choque por el empleo, una recuperación de la inversión mediante la ejecución de verdaderas políticas activas de empleo y una batería de actuaciones encaminadas a combatir el paro de larga duración y a reforzar y facilitar la empleabilidad de los jóvenes.

Por otro lado, debemos exigir la contratación indefinida como la forma ordinaria de acceso al empleo, dejando el uso de la contratación temporal como una excepcionalidad, que sirva exclusivamente para atender a causas justificadas. Es necesario una regulación de la contratación laboral que garantice la estabilidad en el empleo y la excepcionalidad causal de la contratación temporal. Y finalmente se debe reformar el sistema de protección por desempleo para hacerlo mas inclusivo y extenso.

En definitiva, medidas que nazcan de un análisis certero de la situación de nuestro país y huyan de comparaciones que no tienen que ver con nuestra realidad laboral y social:

  • Desincentivar de forma definitiva y real el recurso fácil a la contratación temporal mediante el incremento significativo de la cotización a la Seguridad Social, de forma coherente con los efectos que sobre la protección social tiene la inestabilidad laboral.
  • Reforzar la exigencia del principio de igualdad entre trabajadores temporales e indefinidos y declaración de nulidad de las extinciones de los contratos temporales celebrados en fraude de ley.
  • Hoy el incremento de la desigualdad y por tanto el déficit que genera en la cohesión social solo sirve para aumentar la rentabilidad empresarial, produciendo un crecimiento insostenible, que, además, amenaza con rebajar el potencial de crecimiento de la economía española por la desatención a los parados de larga duración.
  • Finalmente, en materia de políticas de empleo, estas siguen siendo insuficientes, ya que profundizan en la desprotección de las personas, debilitan el papel de los servicios públicos de empleo y olvidan la necesidad de mejorar la empleabilidad e inserción de las personas en desempleo.

Es momento de pensar exclusivamente en la realidad y tomar medidas que luchen contra las desigualdades sociales cada día más arraigadas en nuestra sociedad. Tenemos la oportunidad de realizar políticas de progreso que avancen en la protección de la clase trabajadora.


Anatolio Díez Merino, Secretario General UJP-UGT y miembro del Comité Asesor de 65Ymás.

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