Bruselas da un toque de atención a España por gastar "mucho" en pensiones
Reclama "reequilibrar el gasto público" y atender las necesidades de niños y jóvenes
La Comisión Europea ha dado un toque de atención a España y ha pedido al Gobierno que "reequilibre el gasto social entre generaciones", es decir, que dedique más presupuesto a niños y jóvenes y no tanto a pensiones. Lo ha hecho dentro de sus recomendaciones específicas incluidas en el paquete de primavera del Semestre Europeo. Aunque en el informe no se hace una mención específica al gasto en pensiones públicas, Bruselas pide a España que destine más recursos a políticas dirigidas a "la infancia y la juventud para combatir la pobreza infantil y mejorar el acceso de los jóvenes a la educación, la vivienda y el empleo".
De ahí que ha instado a "abordar la pobreza infantil, en particular reequilibrando el gasto social entre generaciones y mejorando la cobertura y adecuación de las transferencias sociales y la asistencia social, así como su vinculación con la activación, reduciendo aún más las desigualdades de ingresos", añade. Y por si quedase alguna duda de qué es lo que quiere decir ese reequilibrio, fuentes de la Comisión han señalado que “España gasta muchísimo en partidas como pensiones, que no benefician particularmente a las nuevas generaciones", según recoge eldiario.es.
"Hay que pensar en un gasto más orientado a las nuevas generaciones. Los pensionistas tienen casi el doble de la renta media y muchos de los beneficios y ayudas, como el transporte”, añaden. Una clara alusión a que el Gobierno español "no sólo dé privilegios a los jubilados y atienda las necesidades de niños y jóvenes en educación, vivienda y empleo", tal como destaca el diario El Mundo. Hay que recordar que el gasto en pensiones marcó un nuevo récord en 2025 hasta rozar los 190.000 millones de euros, según datos del Ministerio de Inclusión y Seguridad Social, pero que son básicas para los más de 9 millones de pensionistas que hay en nuestro país.
Pide orientar más gasto público hacia niños y jóvenes
Aún así, Bruselas ha querido mostrar su preocupación por la situación de los jóvenes y menores españoles vulnerables. La Comisión alerta de que más de uno de cada cuatro menores se encontraba en riesgo de pobreza o exclusión social en 2024, una situación que sitúa al país entre los peores resultados de la UE. El Ejecutivo comunitario considera que este problema refleja "debilidades más amplias" del sistema de protección social español, entre ellas la distribución del gasto social entre generaciones en un contexto de recursos fiscales limitados y la escasa capacidad de las transferencias sociales para reducir la pobreza infantil. .
Por ello, Bruselas reclama al Gobierno que reoriente una mayor parte del gasto público hacia políticas que beneficien a niños y jóvenes, especialmente en ámbitos como la educación, el acceso a la vivienda y el empleo. La Comisión señala además que determinados colectivos siguen siendo especialmente vulnerables, entre ellos los menores que viven en hogares monoparentales o familias numerosas, así como la población gitana y los niños con origen migrante.
Bruselas advierte también de que persisten diferencias regionales tanto en las tasas de pobreza como en el impacto de las transferencias sociales, lo que apunta a una cobertura y un acceso desiguales a las ayudas y servicios entre territorios, especialmente en las zonas rurales.

Más coordinación entre servicios sociales y sanitarios
También señala que la coordinación entre los servicios sociales, sanitarios y de empleo, tanto estatales como autonómicos, sigue limitada por la fragmentación de competencias, la disparidad de criterios de acceso y la existencia de instrumentos que se solapan.
Asimismo, advierte de que el Ingreso Mínimo Vital y el complemento de ayuda a la infancia han ampliado su alcance en los últimos años, aunque continúan llegando a menos hogares de los que podrían beneficiarse debido a cargas administrativas, procedimientos complejos y un conocimiento insuficiente de estas ayudas.
En este contexto, Bruselas pide aumentar la cobertura y la adecuación de las prestaciones sociales, mejorar la coordinación entre administraciones y reforzar los mecanismos de inclusión social para los colectivos más vulnerables.
Revisión del marco regulatorio de Vivienda
Entre sus recomendaciones, la Comisión advierte además de que el mercado de la vivienda en España sigue sometido a una fuerte presión por la escasez de oferta, especialmente en las grandes áreas urbanas y metropolitanas y en las zonas costeras con alta demanda turística.
En este sentido, Bruselas insta a España a ampliar el parque residencial mediante una revisión del marco regulatorio, la agilización de los procedimientos administrativos, una mayor disponibilidad de suelo y la reutilización de inmuebles infrautilizados.
Asimismo, la Comisión reclama aumentar la oferta de vivienda asequible y vivienda social, favoreciendo especialmente las opciones de alquiler y adaptando la oferta a las necesidades territoriales y regionales, al tiempo que subraya la necesidad de avanzar hacia sistemas de financiación más sostenibles y menos dependientes de los recursos públicos.

