Pensiones

Pensiones: Fedea reclama cambios en el diseño de la jubilación activa para incentivarla

65ymás

Martes 27 de julio de 2021

5 minutos

Presenta el estudio 'La compatibilidad del trabajo y el cobro de pensión'

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La Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea) ha realizado un estudio cuantitativo para el caso español sobre la posibilidad de compatibilizar el trabajo y el cobro de la pensión. El trabajo ha sido desarrollado por los investigadores Alfonso R. Sánchez Martín y Sergi Jiménez Martín y complementa un estudio anterior publicado en marzo y titulado La compatibilidad del trabajo y el cobro de pensión en España: análisis institucional en el contexto europeo, donde se evaluaba lo conseguido por estos programas poniéndolos en perspectiva comparada con las normativas observadas en otros países.

Según destaca Fedea, muchos países europeos han desarrollado programas que permiten la compatibilización del cobro de la pensión con los ingresos de la actividad laboral. "Estos programas son interesantes en un contexto de envejecimiento poblacional porque podrían aumentar la oferta de trabajo sin introducir costes adicionales en los sistemas de pensiones. Así, la producción adicional generada podría repartirse entre el trabajador, la empresa y la Seguridad Social de modo que todos ellos mejorasen respecto al mundo sin compatibilización", explica.

Sin embargo, también añade Fedea que lograrlo dependería "de las normas institucionales en vigor y de la respuesta de comportamiento de los agentes". "Si, por ejemplo, los trabajadores reaccionan adelantando su edad de cobro de pensión sin modificar la edad de jubilación no habría aumento de oferta de trabajo y el gasto de la Seguridad Social podría aumentar", sostiene.

Los programas de compatibilización han crecido apreciablemente en Europa, y España ha seguido tímidamente por esta vía con la expansión (a partir de 2001) de la jubilación parcial, y la introducción en 2013 de la jubilación activa.  Según Fedea, esta última modalidad de jubilación tiene "dos problemas importantes": unas "condiciones de acceso muy restrictivas" y que "no siempre genera los incentivos adecuados para que las empresas e individuos respondan del modo deseado". "Por ambas razones, no esperamos un uso mayoritario de este programa en el futuro. Cumplirá sin problemas los objetivos financieros exigibles, pero difícilmente el objetivo de contribuir a aumentar apreciablemente el empleo de los mayores", afirma.

En este trabajo se exploran dos extensiones de la jubilación activa que podrían mejorar su efectividad en el futuro. "En el primero de los nuevos entornos considerados (al que llama entorno JAE) eliminamos las restricciones de exclusión de la jubilación activa, permitiendo el acceso a la misma de personas con historiales contributivos incompletos y en las edades previas a la edad “legal” de jubilación (como en la actual jubilación parcial). Adicionalmente, el segundo entorno simulado (entorno JAEA), actualiza la pensión al final de la fase de compatibilización, reflejando las cotizaciones adicionales y el mayor historial laboral alcanzado durante la misma. Para resumir los resultados encontrados, es útil dividir la población en dos grandes categorías por nivel de ingresos", explican desde Fedea.

 

Jubilación activa de los autónomos.

 

"Entre individuos de ingresos medios, la introducción del entorno JAE no altera, en la mayoría de los casos, las decisiones previas de jubilación y cobro de pensión. Este resultado se debe a que, en un grupo mayoritario de individuos, la jubilación activa genera incentivos para adelantar la jubilación y retrasar el cobro de la pensión, una combinación de acciones que no está permitida en la formulación actual del programa. En las simulaciones numéricas encontramos que la decisión óptima para estos trabajadores no se ve modificada con el cambio institucional. La situación es diferente para el pequeño grupo de individuos de ingresos medios para los que el cambio de entorno sí proporciona incentivos factibles. Este grupo reacciona retrasando apreciablemente su edad de jubilación y adelantando ligeramente la edad de cobro de la pensión, con un balance global positivo para el sistema de pensiones. El segundo entorno (JAEA con actualización de la pensión final) sí lleva a un retraso generalizado de la jubilación entre este segmento de renta, aunque por una duración temporal bastante reducida. Este cambio, en media, empeora ligeramente el saldo financiero de la Seguridad Social debido a que el aumento de la cuantía de la pensión prevalece sobre su menor tiempo de cobro", añaden.

Igualmente, en el estudio aseguran: "Los individuos con ingresos más extremos (tanto por exceso como por defecto respecto de los valores medios) tienden a generar resultados más próximos a los objetivos esperados de la compatibilización. Son trabajadores para los que los topes de pensiones (superiores o inferiores) son vinculantes a la jubilación. En consecuencia, sus decisiones no afectan a los valores individuales de sus pensiones, lo que lleva a incentivos muy distintos de los experimentados por los trabajadores medios. Al permitir compatibilizar, tienden a cobrar la pensión de modo temprano pero permaneciendo en el mercado de trabajo hasta edades más avanzadas. Este comportamiento se observa tanto en JAE como al permitir la actualización final de la pensión en el entorno JAEA.  El impacto global de estos trabajadores en el balance financiero de la Seguridad Social es positivo, al generar más ingresos por cotizaciones y una pensión que, aunque se cobra durante un período mayor, sufre de penalizaciones por anticipar la jubilación".

Globalmente, el peso poblacional de los trabajadores de ingresos más extremos no es lo suficientemente grande como para cambiar los resultados financieros promedio, que son ligeramente positivos en el entorno JEA y claramente negativos en el entorno JAEA (el único que consigue modificar apreciablemente la oferta de trabajo). "De estos resultados concluimos que, para poder alcanzar los dos objetivos esperados de los programas de compatibilización, es preciso mejorar notablemente su diseño, optimizándolos en aspectos tales como los detalles contributivos durante la fase de compatibilización, el porcentaje de la pensión a recibir, el grado de actualización de la pensión final, etc", concluyen los expertos de Fedea.

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