La Seguridad Social deja de revisar la incapacidad permanente a partir de esta fecha
No pierden su derecho a recibir una prestación
La incapacidad permanente es una prestación que concede la Seguridad Social a aquellas personas que, por motivos de salud, no pueden desempeñar de manera total o parcial su trabajo habitual durante un largo período de tiempo.
Existen distintos grados de incapacidad, desde parcial hasta total o absoluta, dependiendo de la severidad de la limitación y del impacto que esta tenga en la capacidad laboral del afectado. Esta pensión permite garantizar unos ingresos básicos a quienes no pueden seguir trabajando debido a una enfermedad o accidente.
Los pensionistas que reciben esta prestación ya no tienen que enfrentarse a revisiones médicas cuando alcanzan la edad legal de jubilación. Según la normativa vigente, la Seguridad Social no puede revisar el grado de incapacidad al llegar a la edad de jubilación, y la pensión por incapacidad se transforma automáticamente en pensión de jubilación sin que varíe su cuantía ni sus condiciones.
¿Qué significa esto para los pensionistas?

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Pensión estable. El importe que se percibía por incapacidad se mantiene al convertirse en jubilación, garantizando la continuidad de los ingresos.
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Tranquilidad. No habrá revisiones médicas que puedan modificar la prestación, eliminando la incertidumbre sobre posibles ajustes.
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Gestión más sencilla. La transición a la jubilación se realiza automáticamente, sin trámites adicionales ni convocatorias a revisiones.
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Excepciones limitadas. Solo en casos muy concretos, como algunas enfermedades profesionales, podría seguir existiendo la posibilidad de revisión incluso tras jubilarse.
Este cambio aporta seguridad y estabilidad económica a millones de personas en España que perciben pensiones por incapacidad permanente, permitiéndoles planificar mejor su futuro.
La medida consolida los derechos adquiridos y simplifica la gestión de las prestaciones, asegurando que la llegada a la jubilación no genere incertidumbre ni complicaciones. De este modo, los pensionistas pueden disfrutar de la jubilación con la tranquilidad de saber que sus ingresos permanecerán protegidos y que no habrá revisiones que pongan en riesgo su pensión.



