Los transportistas amenazan con una huelga indefinida en junio por la jubilación anticipada
UGT y CCOO denuncian el bloqueo de expedientes de coeficientes reductores para la profesión
Las nuevas jubilaciones anticipadas para actividades y profesiones penosas y de riesgo están dando numerosos quebraderos de cabeza, por el estancamiento que experimentan, incluso en sectores en los que, a priori, parecía existir principio de acuerdo entre el Gobierno y los sindicatos.
Precisamente, la Federación Estatal de Servicios, Movilidad y Consumo de UGT acaba de lanzar un ultimátum al Gobierno: convocará una huelga indefinida durante junio en el sector del transporte de viajeros y mercancías por carretera, si no recibe una solución a los expedientes de coeficientes reductores para que estos profesionales puedan acceder a la jubilación anticipada.
El sindicato critica lo que califica como inacción gubernamental y silencio administrativo, afirmando que el Ejecutivo ha dejado pasar los plazos legales sin dar respuesta a los expedientes que le han remitido, lo que afecta directamente a la jubilación, la seguridad y la salud de miles de trabajadores.
Esta "omisión" por parte del Gobierno se ha traducido en un silencio administrativo que, según critica la central sindical ugetista, castiga a los profesionales que han cumplido con todas las exigencias legales y genera una profunda "inseguridad jurídica".

Exigencias para no ir a la huelga
UGT recuerda que el transporte es una actividad esencial para España y recalca la dureza de la profesión. Los transportistas soportan condiciones de gran penosidad, incluyendo jornadas exigentes, presión operativa, fatiga, nocturnidad, sedentarismo y un elevado riesgo de siniestralidad en las carreteras, lo que provoca un "deterioro progresivo de la salud".
Por todas estas razones, el sindicato, dirigido por Pepe Álvarez, considera inaceptable que la aplicación de los coeficientes reductores para poder adelantar la edad de retiro siga paralizada.
Este jueves, 14 de mayo, ha convocado una rueda de prensa, en la que abordarán la situación crítica del sector y anunciarán oficialmente la huelga si el Gobierno no ofrece una "respuesta inmediata, expresa y garantista".
Para frenar la huelga, UGT exige tres medidas claras a la Administración, empezando por una resolución inmediata de los expedientes. Piden también garantías de que estas solicitudes no se desestimarán simplemente porque hayan vencido los plazos. Y reclaman que el Gobierno publique un calendario de actuación que sea "claro, público y verificable".
Si la Administración mantiene el bloqueo denunciado por UGT, y permite que "el silencio administrativo sustituya a la justicia social", el sector paralizará su actividad, amenazan.
CCOO: "El colectivo sufre elevada mortalidad por accidente laboral"
El pasado mes de marzo, los sindicatos CCOO y UGT se concentraron frente al Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible para exigir que se aceleren los trámites para aprobar estos retiros adelantados.
Cerca de 5.000 conductores profesionales de toda España se concentraron durante varias horas en apoyo a esta medida, que puede afectar a unos 400.000 trabajadores en camiones, furgonetas, ambulancias y autobuses.
CCOO hizo hincapié en que esta es una de las actividades con mayores niveles de mortalidad por accidente de trabajo y recordó que, entre 2013 y 2025, fallecieron 1.839 conductores y conductoras profesionales, de los que dos terceras partes tenían más de 55 años de edad.
"Estrés constante y fatiga acumulada"
También las organizaciones de trabajadores autónomos critican el parón de la jubilación anticipada, poniendo de relieve que el transporte por carretera es una actividad marcada por "largas jornadas, fatiga acumulada, estrés constante y una elevada exposición al riesgo", con cifras de siniestralidad que sitúan al sector entre los más duros del mercado laboral.
Insisten en que "la jubilación anticipada no puede entenderse como un privilegio, sino como una medida de justicia social y de protección de la salud". Tal como denunciaba recientemente UATAE: "No estamos hablando de beneficios, sino de reconocer que hay profesiones que desgastan antes y que no pueden sostenerse hasta edades cada vez más avanzadas. Nadie debería verse obligado a conducir un vehículo pesado con décadas de desgaste físico y mental acumulado; esto también es una cuestión de seguridad vial y de dignidad laboral".
