Economía

La decisión de Endesa de eliminar los beneficios sociales a sus jubilados: un precedente peligroso

Marta Jurado

Sábado 26 de octubre de 2019

5 minutos

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Tras la polémica decisión de Endesa de eliminar la tarifa de empleado para sus más de 26.000 ex trabajadores jubilados, sus viudas y huérfanos desde el 1 de octubre ante la falta de acuerdo sobre la negociación del V Convenio Colectivo de la empresa habrá que observar cómo reacciona el resto del sector. Aunque la empresa aclara que la medida de eliminar la bonificación sobre la factura de la luz para sus ex empleados podría ser revocada en caso de llegar finalmente a un acuerdo, esta medida, -que ha sido el principal escollo en la negociación colectiva que ha desembocado con el encierro de los sindicatos-, podría constituir un precedente para que el resto de compañías del sector eléctrico recorten los beneficios sociales de los que gozan actualmente sus ex empleados. "Podría ser un efecto dominó", opina Miguel Gonzalo, presidente de la Asociación de Antiguos Empleados de Endesa. "El resto de las empresas están mirando de cerca a Endesa. Primero va una y luego todas las demás", considera Manuel Roncero, vicepresidente del Sindicato Independiente de la Energía (@SIE_Energia), parte del comité de empresa de las principales compañías eléctricas españolas. 

endesa sede

Iberdrola y Naturgy lo reconocen en sus convenios hasta 2020

Actualmente la mayoría de los empleados y exempleados de las empresas del sector eléctrico disfrutan de distintos beneficios sociales. Los jubilados de Naturgy cuentan con cobertura de salud o un seguros de deceso -igual que sus 12.700 empleados-; mientras que los 28.000 trabajadores y jubilados de Iberdrola disponen también de ayudas al estudio o cheques guardería. Pero el más importante de ellos es el descuento que se ha efectuado hasta ahora sobre el suministro de la luz con diferentes límites de consumo que comparten las principales compañías. Una práctica habitual en el sector desde hace décadas, estipulada en una ordenanza de los años 70, que supone una bonificación en el consumo eléctrico, sufragando solo los costes fijos y declarándolo como pago en especie en el IRPF. Es decir que empleados y ex empleados sólo se hacen cargo en su recibo de luz de los peajes regulados de la factura y de los impuestos, mientras que la parte del consumo eléctrico (entre un 35 y un 40% del recibo final) es gratuita.

Tanto Iberdrola, como Naturgy, Endesa o Viesgo recogen esta bonificación en sus convenios colectivos publicados en el BOE de manera oficial tanto para sus la mayoría de sus trabajadores como a sus jubilados y familiares. También la ‘eléctrica’ Repsol aplica descuentos en luz y gas a sus 17.000 empleados. El problema que se presenta en el caso de Endesa, es que al llevar desde 2017 sin acordar el nuevo convenio colectivo, están en cuestión también este apartado considerado como salario en especie. En el caso específico de los jubilados la cuestión está en si es un derecho adquirido y vitalicio o si está sujeto a lo que establezca el convenio vigente, tal como establece la sentencia de Audiencia Nacional del pasado marzo de 2019 y que actualmente está recurrida en el Supremo. En el caso de Iberdrola y Naturgy, estos derechos están regidos por convenios colectivos que se extinguirán en 2020. 

Orígenes de la tarifa eléctrica de empleado

En el caso concreto de Endesa, los beneficios sociales son derechos que tienen su origen en pactos colectivos suscritos en el año 1928 “por las compañías Catalana de Gas y Electricidad, Cooperativa de Fluido Eléctrico, Energía Eléctrica de Cataluña, y Riesgos y Fuerza del Ebro por el que se conceden a sus empleados determinadas rebajas en los precios de la electricidad y del gas. Derechos que, posteriormente, han sido contemplados y extendidos a todo el sector.

"Igualmente, se deja constancia de la Orden de 30 de julio de 1970 por la que se aprueba la Ordenanza de Trabajo para las industrias de producción, transformación, transporte, transmisión y distribución de energía eléctrica, cuyo art. 21 regulaba el suministro de fluido al personal en activo, el art. 22 al personal jubilado y el art. 23 lo hacía para las viudas de los trabajadores en activo o jubilados. Dichas referencias fueron recogidas en el reglamento de régimen interior de la empresa ENHER, que posteriormente se fusionaría con ENDESA, asi como en los siguientes convenios y acuerdos adoptados en ERES de la empresa que finalmente pasaría a ser propiedad de la italiana Enel en 2007", según explica Eduardo Rojo, Catedrático de Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social en Universidad Autónoma de Barcelona.

Limitación del consumo

factura luz

El resto de las principales compañías del sector eléctrico en el Ibex 35 mantienen, de momento, la bonificación sobre el suministro eléctrico, que ha variado, no obstante, el límite máximo de consumo sufragado en los últimos años. Según establece el VII Convenio 2017-2020 de Iberdrola confirma que "la empresa continuará suministrando energía eléctrica a los empleados y pensionistas hasta un límite de 30.000 kilovatios hora​ (kWh) al año". En el caso el II Convenio de Gas Natural Fenosa 2016-2020 (ahora Naturgy), indica que el personal pasivo mantendrá la regulación de suministro de gas natural que venga disfrutando a la firma del presente convenio" hasta un máximo de 23.000 kWh/año en sus dos viviendas habituales.

El III Convenio colectivo marco del Grupo Viesgo señala por su parte que "el personal de las Empresas incluidas en el ámbito funcional del presente Convenio, disfrutará de la tarifa eléctrica de empleado en su vivienda habitual, con un consumo máximo anual de 10.000 kW/h durante el primer año y 17.000 kW/h anuales para las dos viviendas habiturales a partir del quinto año. Este ha sido parte importante del debate en cuanto a la negociación colectiva del nuevo convenio de Endesa que divide a sindicatos y empresa.

Endesa propuso a los sindicatos la posibilidad de rebajar el máximo de consumo eléctrico bonificado a 3.500 kWh al año para trabajadores y ex-empleados, cercano al consumo medio por hogar en España. Una propuesta que se encuentra muy lejos, de las reivindicaciones de los sindicatos, que pasan por ordenar la tarifa de empleado estableciendo un consumo de 15.000 kWh al año para todos los trabajadores. Actualmente algunos disfrutan de consumo gratuito ilimitado, otros de 30.000 kWh, otros de 20.000 kWh y otros de 15.000 kWh, lo que ha rovocado movilizaciones entre la plantilla.

Incertidumbre respecto al futuro

Fuentes del sector recuerdan que estos beneficios son similares a los que tienen otros empleados de otros sectores como el transporte, que cuenta con descuentos para empleados actuales y 'pasivos' en sus billetes y el sector bancario con importantes exenciones a la hora de pagar hipotecas o seguros. Pero la polémica está servida debido a los motivos que han llevado a empresas como Endesa a tomar esta decisión. Están en juego cerca de 700 millones de euros, que la directiva controlada por Enel se niega a seguir manteniendo.

SIE Iberdrola

No obstante, la discusión de respecto a Endesa va mucho más allá, debido al entorno de elevados precios de la electricidad, los efectos de la Reforma Laboral y los estragos de la crisis, entre otros factores. Todo ello en un sector con facturaciones millonarias. En concreto, Endesa obtuvo una beneficio neto de más de 1.400 millones de euros el pasado trimestre. Habrá que ver si la eliminación de estos beneficios sociales se mantiene en el tiempo y sobre todo si le seguirán el resto de las eléctricas. Muestra de esta incertidumbre han sido las muestras de apoyo que han recibido los sindicatos de Endesa encerrados desde hace más de 10 días- UGT, CCOO y SIE en la sede central de la compañía de José Bogas en Madrid, por parte de sus compañeros de Naturgy e Iberdrola. Comienza el juego.

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