Pese a que, según la definición de la propia Unespa “el seguro de salud se basa en un principio solidario por el que las personas más sanas contribuyen a financiar los cuidados de quienes tienen peor salud”, el edadismo de este ramo del seguro es una realidad admitida por las compañías. Las pólizas de los seguros de salud se encarecen conforme el cliente cumple años. Pueden llegar a triplicar el coste. Y eso, para quien ya tiene una póliza, porque contratar coberturas sanitarias siendo ya mayor de 65, 70 o 75 años es misión imposible por los límites de edad y las exclusiones de patologías preexistentes.
Pero ante la fuerte demanda, cada vez son más las compañía que diseñan seguros de salud específicos para este segmento de población. El pastel del mercado sénior es demasiado goloso como para dejarlo pasar. Pese a que hay diferencias entre unos y otros, en líneas generales son seguros adaptados a las necesidades específicas, con algunas coberturas pensadas para el colectivo: geriatría, podología, telefarrmacia y muy orientados a la prevención.
Pero estos seguros tienen una serie de contras… nada desdeñables. Resultan caros y tienen importantes exclusiones: o bien no ofrecen hospitalización o excluyen tratamientos de patologías graves.
Expulsados de la póliza de salud
Los seguros de salud suponen un dolor de cabeza para los mayores. Contratar una póliza de nuevas es imposible, o bien por los límites de edad que tienen estos seguros, o si entramos por la edad, por las exclusiones de patologías preexistentes.
Y quien ya tiene un seguro de salud contratado, se encuentra con subidas de precio a medida que cumple años que, o bien tiene una economía muy fuerte para poder seguir pagando la póliza o, de facto, se ve expulsado. “Estas prácticas constituyen un trato desigual hacia las personas mayores y tienen un efecto perverso: expulsan de facto a quienes más atención sanitaria necesitan”, explica a 65YMÁS el presidente de la Plataforma de Mayores y Pensionistas, PMP,Jesús Norberto Fernández.
Curiosamente, y “pese a lo que se puede pensar, los sénior acuden con baja frecuencia al médico. Un 81% menos de una vez al mes”, destaca el VI Barómetro del Consumidor Sénior del Centro de Investigación Ageingnomics. “Se incrementa la frecuencia de visita a partir de los 70 años, pero sigue siendo destacado el porcentaje de aquellos que acuden al médico menos de una vez al mes a partir de esa edad (75%)”.
Sea como sea, el aumento de la esperanza de vida y el envejecimiento de la población en España están impulsando que más aseguradoras diseñen productos específicos para mayores.
La oferta sigue siendo escasa, pero cada vez son más las aseguradoras que diseñan productos aseguradores de salud específicos para el cliente sénior. ‘El Seguro de Salud en el que la Edad no Importa’; ‘Con diagnósticos ágiles, consultas con especialistas, pruebas, tratamientos y chequeo médico incluido’; ‘especialmente pensado para mayores de 60, 70 y 80 años’ o ‘ sin importar su estado de salud’… son algunos de los los reclamos de estas pólizas.
Para “las personas sénior, los seguros de salud permiten un acceso más rápido a la atención médica y a especiallstas, algo especialmente relevante con el paso de los años” explica a 65YMÁSCarmen Reverte, responsable de seguros de salud en Rastreator. Ahí radica la principal ventaja de estos productos: permiten a los sénior hacerse un chequeo sin grandes esperas y acudir a los especialistas que requieran esquivando las temidas listas de espera.
Desde el comprador Selectra nos confirman la importancia creciente de los seguros sanitarios específicos para los más mayores. “Los seguros sénior tienen un peso muy relevante: el 27% de los clientes de seguros de salud de Selectra contrata este tipo de póliza”, dice a este medio Carlos Uribe, responsable del área de Seguros del comparador Selectra. “El perfil medio es una persona de 70 años. Lo que ocurre al llegar a esta edad es que suele haber un límite de contratación en seguros completos, por lo que es necesario pasar a un seguro senior, ya sea completo o básico”.
“Las principales ventajas de este tipo de seguros es que amplían el límite de edad para los asegurados, hasta los 84 años, permitiéndoles acceder a un seguro completo con hospitalización e intervención quirúrgica. Suelen incluir medicina general, especialidades, pruebas diagnósticas y, en muchos casos, asistencia domiciliaria”, añade el responsable de seguros de Selectra.
Precios elevados
Es uno de sus principales inconvenientes: el precio. Los seguros de salud específicos para sénior son caros y, en su mayoría, exigen copagos.
“El precio, que actualmente se sitúa en torno a los 123 euros para mayores de 55 años” es su inconveniente, explica la responsable de seguros de salud en Rastreator. Este precio “es más elevado no solo porque la oferta para edades avanzadas ha sido tradicionalmente más limitada, sino también porque aumenta el riesgo de sufrir enfermedades o accidentes, lo que encarece las primas”, añade.
“Entre los inconvenientes, está que la mayoría de estos seguros son con copago. El precio es más elevado: la prima media ronda los 105€ mensuales”, coincide el experto de Selectra. “Aun así, esta situación está evolucionando y cada vez más aseguradoras desarrollan seguros específicos para este perfil, un coste que muchos están dispuestos a asumir por la agilidad a la hora de acudir a consultas médicas”, detalla Carmen Reverte.
Coberturas limitadas y exclusiones
“Fíjate, muchas compañías ofrecen solo pruebas diagnósticas y no la hospitalización ni el tratamiento”, advierte José Luis Fernández Santillana, presidente de la Confederación Española de Organizaciones de Mayores, CEOMA. “Ojo con la letra pequeña de esos seguros que venden para mayores, porque algunos parecen asequibles, pero te puedes quedar en la estacada” añade José Luis Fernández Santillana.
“A partir de los 60 o 65 años los incrementos de la cuota son tremendos, impagables para muchas personas, a menos que simplifiques la póliza, que es lo que hace muchas compañías: retiran servicios como la hospitalización o ponen copagos”, coincide Carlos San Juan, el médico jubilado impulsor de la campaña 'Soy Mayor, no idiota'.
“Aunque existen algunas compañías sin límite de edad” el presidente de la PMP, Jesús Norberto Fernández matiza que “éstas restringen prestaciones importantes, permitiendo únicamente actuaciones de tipo ambulatorio de bajo coste, excluyendo procedimientos hospitalarios complejos”. En efecto, como inconveniente de los seguros de salud específicos para los sénior, ademas de su precio más elevado, Carlos Uribe, de Selectra cita que “en algunos casos, las coberturas son limitadas: pueden existir exclusiones importantes, como hospitalización compleja, cirugías mayores o determinadas patologías”.
“Hay seguros en los que hay que sacar la lupa porque tienen mucha letra pequeña. Hay límites en la hospitalización, o límites en las UCIs, o rechazan determinados tratamientos, por ejemplo de quimioterapia. Y llega esa selección adversa, que no existe en la sanidad pública, pero sí en la sanidad privada y los seguros de salud. Te derivan a la sanidad pública o te dan el alta”, se queja el médico jubilado Carlos San Juan.
“A estos seguros hay que quitarles la letra pequeña, y ponerla bien grande, para que todos la podamos leer. Que sean claros y transparentes, con lo que cubren, lo que no, el precio, condiciones, exclusiones, etc..”, concluye el presidente de CEOMA, José Luis Fernandez Santillana.
Mayores de 65 años, los menos asegurados
Pese a que los mayores de 65 años ya representan un 20% de la población, y son más de 10 millones de personas en España, son el grupo de edad con menor porcentaje de seguros de salud.El 18,4% de los mayores tienen una póliza sanitaria. Un 25,2% de los españoles entre 61 y 64 años cuentan con seguro de salud y el porcentaje de asegurados entre 51 y 60 años asciende al 29,1%, según la última Memoria Social del Seguro publicada por la patronal del sector, Unespa. Por su parte, el VI Barómetro del Consumidor Sénior, aupnta a que un 27% de los mayores de 55 años tienen seguro de salud contratando. Es el cuarto seguro más contratado por este segmento, por detrás del seguro del hogar, del coche y de decesos.
Los mayores de 55 años suponen hoy 12,7 millones de personas en España, y en 15 años podrían suponer el 40% de la población de nuestro país.
Los sénior cuidan y se preocupan por su salud. Más del 80% de quienes contratan un seguro de salud lo hacen a partir de los 45 años, priorizando el acceso ágil a especialistas, chequeos regulares y coberturas más completas. “La preocupación por la salud llega, de forma clara, a partir de los 45 años”, señala Carlos Uribe, de Selectra. “Más del 80% de las personas que contratan un seguro médico lo hacen a partir de esa edad, y el foco ya no está tanto en curar, sino en prevenir: acceso rápido a especialistas, chequeos periódicos y coberturas amplias.
Además, vemos un perfil muy definido: mujeres de unos 52 años, que representan casi el 65% del total. Esto confirma una tendencia que ya apuntan muchos estudios: ellas suelen adoptar antes hábitos de cuidado preventivo”.
Según el estudio ‘Séniors y salud en España’, de Fundación Mapfre, solo 3 de 20 mayores de 55 años encuestados reconocen padecer una patología. Las enfermedades que más padecen son hipertensión, colesterol alto o artritis. Y tienen una buena percepción sobre su salud. Esa percepción solo se resiente cuando hablamos de enfermedades pulmonares, ictus, infartos o cancer.
Sobre el autor:
Beatriz Torija
Beatriz Torija es periodista y documentalista, especializada en información económica. Lleva 20 años contando la actualidad de la economía y los mercados financieros a través de la radio, la televisión y la prensa escrita. Además, cocina y fotografía.