Motor

8 señales de alarma al volante que indican que tienes que parar el coche

Miriam Gómez Sanz

Lunes 23 de febrero de 2026

3 minutos

La fatiga provoca uno de cada cuatro siniestros con víctimas, según la DGT

8 señales de alarma al volante que indican tienes que parar el coche. Fuente: BigStock.
Miriam Gómez Sanz

Lunes 23 de febrero de 2026

3 minutos

La Dirección General de Tráfico (DGT) advierte de que uno de cada cuatro accidentes con víctimas está relacionado con la fatiga o la somnolencia. En carreteras secundarias, la proporción es de uno de cada cinco. Cada año, más de 100 personas mueren en siniestros vinculados al sueño al volante. Además, la fatiga aumenta un 10% la gravedad de los accidentes, especialmente en colisiones frontales o salidas de vía.

Según la DGT, hay horas especialmente delicadas: entre las 4 y las 6 de la madrugada y entre las 14 y las 16 horas. En esos tramos se concentra el 40% de los accidentes mortales en vías secundarias. Por ello, insiste en reconocer los síntomas a tiempo. Estas son las principales alertas:

  1. Microsueños. Son lapsos de segundos en los que el cerebro "desconecta" y los ojos se cierran. A 100 km/h, el vehículo puede recorrer casi 30 metros sin control. Exigen parar de inmediato.
  2. Parpadeo excesivo y ojos pesados. Son señales claras de somnolencia y preceden a los microsueños. Reducen la capacidad de detectar obstáculos a tiempo.
  3. Boca seca. Puede indicar cansancio prolongado y falta de hidratación. El cuerpo necesita una pausa.
  4. Falta de coordinación. Los brazos responden más despacio y los movimientos del volante se vuelven imprecisos.
  5. Dolor o rigidez muscular. La tensión en cuello, hombros y espalda limita la movilidad y reduce la observación lateral, esencial al cambiar de carril o detectar peligros.
  6. Cambios en la respiración. Cuando el cuerpo se esfuerza por mantenerse despierto, la respiración se vuelve menos eficiente y el oxígeno disminuye, lo que acentúa la somnolencia.
  7. Dificultad para concentrarse. Disminuye la atención, aparece la desorientación y se ralentiza la reacción ante imprevistos.
  8. Irritabilidad o ansiedad. Si el conductor reacciona con impaciencia, nerviosismo o agresividad al volante puede ser porque está cansado.
Es mejor parar y dormir un poco que seguir conduciendo con sueño. Fuente: BigStock.
Es mejor parar y dormir un poco que seguir conduciendo con sueño. Fuente: BigStock.

Qué hacer si aparecen estas señales

La recomendación siempre es detenerse en un lugar seguro ante cualquier señal de cansancio. Beber agua, estirar las piernas o dormir 20 o 30 minutos puede marcar la diferencia.

La DGT aconseja descansar bien antes de un viaje largo y no conducir tras una jornada laboral intensa o con sueño acumulado. También recomienda parar cada dos horas o cada 200 kilómetros, aunque no se note cansancio, y evitar las horas de mayor somnolencia (madrugada o después de comer). Abrir las ventanas o subir la música no elimina el problema. El descanso es la única solución efectiva. Si viaja acompañado, compartir la conducción ayuda a repartir el esfuerzo.

Los especialistas distinguen entre cansancio y fatiga. El cansancio es una sensación física o mental tras un esfuerzo prolongado y suele mejorar con una pausa breve. En cambio, la fatiga es más profunda y peligrosa. Reduce la atención y los reflejos y puede mantenerse pese al descanso corto. Suele ir acompañada de somnolencia y de microsueños.

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Miriam Gómez Sanz

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