Miriam Gómez Sanz
Motor
8 señales de alarma al volante que indican que tienes que parar el coche
La fatiga provoca uno de cada cuatro siniestros con víctimas, según la DGT
La Dirección General de Tráfico (DGT) advierte de que uno de cada cuatro accidentes con víctimas está relacionado con la fatiga o la somnolencia. En carreteras secundarias, la proporción es de uno de cada cinco. Cada año, más de 100 personas mueren en siniestros vinculados al sueño al volante. Además, la fatiga aumenta un 10% la gravedad de los accidentes, especialmente en colisiones frontales o salidas de vía.
Según la DGT, hay horas especialmente delicadas: entre las 4 y las 6 de la madrugada y entre las 14 y las 16 horas. En esos tramos se concentra el 40% de los accidentes mortales en vías secundarias. Por ello, insiste en reconocer los síntomas a tiempo. Estas son las principales alertas:
- Microsueños. Son lapsos de segundos en los que el cerebro "desconecta" y los ojos se cierran. A 100 km/h, el vehículo puede recorrer casi 30 metros sin control. Exigen parar de inmediato.
- Parpadeo excesivo y ojos pesados. Son señales claras de somnolencia y preceden a los microsueños. Reducen la capacidad de detectar obstáculos a tiempo.
- Boca seca. Puede indicar cansancio prolongado y falta de hidratación. El cuerpo necesita una pausa.
- Falta de coordinación. Los brazos responden más despacio y los movimientos del volante se vuelven imprecisos.
- Dolor o rigidez muscular. La tensión en cuello, hombros y espalda limita la movilidad y reduce la observación lateral, esencial al cambiar de carril o detectar peligros.
- Cambios en la respiración. Cuando el cuerpo se esfuerza por mantenerse despierto, la respiración se vuelve menos eficiente y el oxígeno disminuye, lo que acentúa la somnolencia.
- Dificultad para concentrarse. Disminuye la atención, aparece la desorientación y se ralentiza la reacción ante imprevistos.
- Irritabilidad o ansiedad. Si el conductor reacciona con impaciencia, nerviosismo o agresividad al volante puede ser porque está cansado.

Qué hacer si aparecen estas señales
La recomendación siempre es detenerse en un lugar seguro ante cualquier señal de cansancio. Beber agua, estirar las piernas o dormir 20 o 30 minutos puede marcar la diferencia.
La DGT aconseja descansar bien antes de un viaje largo y no conducir tras una jornada laboral intensa o con sueño acumulado. También recomienda parar cada dos horas o cada 200 kilómetros, aunque no se note cansancio, y evitar las horas de mayor somnolencia (madrugada o después de comer). Abrir las ventanas o subir la música no elimina el problema. El descanso es la única solución efectiva. Si viaja acompañado, compartir la conducción ayuda a repartir el esfuerzo.
Los especialistas distinguen entre cansancio y fatiga. El cansancio es una sensación física o mental tras un esfuerzo prolongado y suele mejorar con una pausa breve. En cambio, la fatiga es más profunda y peligrosa. Reduce la atención y los reflejos y puede mantenerse pese al descanso corto. Suele ir acompañada de somnolencia y de microsueños.



