Gastronomía

La Gilda, el pincho más famoso del País Vasco

Rosa María Torres

Viernes 22 de marzo de 2019

2 minutos

Es una tapa banderilla que combina sabores y texturas, famosa en todos los bares de España

Gildas en Donostia, foto de Biskuit en Wikipedia

Es el pincho vasco por excelencia, se come de un bocado, es perfecto para acompañarlo con un buen vino y una tapa de pulpo. ¿De qué aperitivo estamos hablando? No cabe duda, se trata de la Gilda y se compone de una banderilla en vinagre de guindilla, aceituna y anchoa.

Pero, ¿dónde nació esta deliciosa idea? Data de los años 40 y vio la luz en el restaurante Casa Vallés, ubicado en San Sebastián, en la concurrida calle Reyes Católicos. Sus fundadores, los hermanos Vallés, Blas y Antxon, no imaginaron en aquel entonces que su creación se convertiría en un hito culinario conocido en toda España.

Una historia que merece ser contada

El invento gastronómico se originó de casualidad. No fue una idea pensada, fue algo inesperado pero muy ingenioso. Hace 60 años, el bar era conocido por sus porrones de vino. Como acompañamiento, Blas Vallés ofrecía aceitunas, anchoas y guindillas. Un cóctel salado, verde y picante. Sin embargo, un cliente habitual del bar llamado Joaquín Aramburu, conocido en la zona como Txepetxa, combinó los tres ingredientes insertados en un palillo. Y, ¡voilá!

Poco después, esta hazaña fue repetida por el resto de la clientela del bar y pasó a ser una tradición con el nombre de una película que se proyectaba en los cines de la zona: Gilda, protagonizada por Rita Hayworth y Glenn Ford.

A día de hoy, este pincho es el primero que se prepara en Casa Vallés cada día, y muchas comunidades autónomas se han apropiado del invento y también lo sirven a modo de tapa. 

Restaurante Casa Vallés en Donosti (www.barvalles.com)

Ingredientes

  • Anchoas en salazón
  • Aceitunas manzanilla
  • Guindillas verdes en vinagre 
  • Palillos (a poder ser plano para que no se escurra) 
  • Aceite de Oliva Virgen

Elaboración

Primero, quita el rabo a la guindillas para que no pierda el líquido que lleva en su interior. En un palillo, a poder ser plano, colocar en primera posición, lo que va a estar más cerca de los dedos, la anchoa, doblada, con el lomo interior, el que brilla, hacia arriba.

Debajo pon las cinco guindillas sin rabo, jugando con ellas en diferentes sentidos, y por último la aceituna con hueso o sin hueso. Para terminar, añade por encima con aceite de oliva virgen extra.

Con muy buena puntuación

Además de ser un manjar 100% español, está valorado como uno de los más sanos según el ránking Las mejores tapas y bebidas para la salud, elaborado en 2013 por el Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO). 

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