Terapia con muñecas para personas con demencia
Dr. Ignasi Coll-RolduàFoto: Bigstock
Jueves 19 de febrero de 2026
3 minutos
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Jueves 19 de febrero de 2026
3 minutos
¿Muñecas? Sí, terapia con muñecas para personas con deterioro cognitivo. El manejo de los trastornos de la conducta en personas con demencia no es sencillo y puede desbordar a los cuidadores principales: la familia. La prescripción de fármacos ayuda al control de síntomas, pero cada paciente puede responder de manera diferente, lo cual justifica que individualicemos el tipo de fármaco y/o la dosis recomendada, en función de la posible aparición de efectos secundarios.
Las terapias no farmacológicas son fundamentales en la atención de personas con demencia, tanto para mejorar la estimulación cognitiva como para controlar conductas, como son la ansiedad, la irritación, el deambular sin fin... Escuchar música, juegos de mesa, pintar o la novedosa terapia con muñecas son algunos ejemplos de actividades que también podemos incorporar en nuestros domicilios.
Humanización
Los modelos de atención deben apostar hacia la humanización, que consideren la historia de vida de la persona y sus intereses. La terapia con muñecas como intervención no farmacológica en personas con demencia moderada-grave cumple estas premisas. Acariciarlas, peinarlas, vestirlas… La interacción con la muñeca ensalza la relación de “apego” y de “cuidado”, mejorando la comunicación, los síntomas conductuales y el bienestar personal. La terapia con muñecas no infantiliza ni agrede la dignidad de la persona, pero debemos utilizarla adecuadamente, favoreciendo la relación del paciente con demencia y sus familiares.
Cierto que no siempre se alcanzan los objetivos deseados, pero también cierto que requiere de una dedicación por parte del cuidador que garantice el éxito y encontrar la muñeca o peluche adecuado para cada situación. Mi experiencia personal en su prescripción es altamente satisfactoria,
Su uso beneficioso está demostrado a partir de diferentes estudios de investigación. Su uso no tiene efectos secundarios. Su uso es un ejemplo más de la atención centrada en cada persona.
Muñecas, sí.


