Teatro

'La vuelta de Nora, Casa de Muñecas 2' en el Teatro Bellas Artes de Madrid

Mariola Báez

Foto: Teatro Bellas Artes Madrid

Viernes 31 de mayo de 2019

3 minutos

Aitana Sánchez-Gijón da vida a la protagonista de la obra magistral de Ibsen, 140 años después

Casa de Muñecas 2. La vuelta de Nora
Mariola Báez

Foto: Teatro Bellas Artes Madrid

Viernes 31 de mayo de 2019

3 minutos

Casa de Muñecas, del poeta y dramaturgo noruego Henrik Ibsen se estrenó en 1879, subiendo al escenario, probablemente por primera vez el tema de la situación de la mujer sometida a los convencionalismos y a su papel en la sociedad. 140 años después de que la protagonista, Nora, dejase su casa, cerrando la puerta, sin ruido y con muchos miedos, regresa en una secuela escrita por Lucas Hnath en una representación que repleta de actualidad y vigencia.

La obra dirigida por Andrés Lima, Premio Nacional de Teatro, que tiene, además, en su haber cuatro premios Max, imagina qué ocurrió después de la marcha de Nora y plantea en las tablas cómo pudo ser el regreso a su antiguo hogar, de una mujer muy distinta a la que tuvo el valor de abandonar una vida acomodada que, simplemente, no era la que ella quería.

La vuelta de Nora en el siglo XXI

Aitana Sánchez-Gijón (@aitanasanchezgijon) interpreta a Nora hasta el 23 de junio, que regresa a su casa tras años de ausencia, convertida en una escritora feminista de éxito. Vuelve por un único motivo, formalizar el divorcio con su marido Torvald (Roberto Enríquez) y, aunque su decisión es firme, no va a ser fácil. Nada lo es para ella, ni para muchas mujeres. Los reproches, las críticas sobre su marcha, las sospechas y las recriminaciones por su supuesta huida, en la que incluso llegaron a darla por muerta, marcan la trama de esta obra que invita a la reflexión.

En el Teatro Bellas Artes de Madrid, completan el reparto de Casa de Muñecas 2 las actrices María Isabel Díaz Lago (Anne Marie) y Elena Rivera (Emmy), cuyos personajes se encargan de aportar puntos de vista y juicios distintos sobre la situación de Nora, sobre su pasado y su futuro.

Siguiendo el estilo de Ibsen, la obra se limita a mostrar una situación, para que sea el espectador quien tome partido. Sentimientos, miedos, fortalezas y debilidades toman cuerpo en una representación que muestra los matices de lo que hoy etiquetamos como movimiento feminista.

Si el estreno de Casa de Muñecas rompió moldes hace más de un siglo, El Regreso de Nora al teatro sigue invitando la reflexión sobre un tema atemporal.