La defensa de los mayores
Veamos las características de esta imponente obra de arquitectura defensiva en relación a la protección del mayor y muy mayor en nuestro medio.
El Castillo de San Felipe de Barajas, en Cartagena de Indias, Colombia, se empezó a construir en 1536 por militares españoles y esclavos africanos sobre la colina de San Lazaro, sitio estratégico para controlar al enemigo. Atacado por franceses e ingleses, fue reconstruido durante el siglo XVII. Se culmina su reconstrucción en 1798. Fue considerado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1984, junto con la muralla y la ciudad vieja. Dadas ciertas características de su edificación, se tiene como el fuerte defensivo más importante en América.
Su imponente arquitectura colonial alberga mucha historia. Se realizan en él importantes eventos políticos y artísticos y ha obtenido múltiples reconocimientos.
Su entorno muestra jardines con esculturas relativas a su historia militar, como un homenaje al almirante español Blas de Lezo y el popular zapatos viejos sobre el texto de un poeta colombiano
De manera análoga, el patrimonio personal que ser mayor encierra necesita ser protegido en la actualidad. La población mayor se ha incrementado, se ha invertido la pirámide poblacional y surgen vertiginosos cambios tecnológicos. Se trata entonces de ir construyendo en el curso de la vida una buena estructura defensiva, un entorno que acompaña, el reconocimiento de los derechos y la reconstrucción y recreación permanente.
La lucha contra el edadismo es una constante en la vida cotidiana. Implica el desarrollo de disciplinas que estudian el tema de la longevidad y lo divulgan.
A mediados del siglo XX aparece la difusión y crecimiento de la gerontología, las asociaciones y congresos de geriatría y gerontología a nivel internacional y la defensa de una nueva longevidad en documentos sobre los derechos de los mayores.
Todo ello supone una mayor conciencia de la sociedad sobre cuestiones como reserva humana, resiliencia, trabajo o voluntariado de los mayores después de la jubilación, cuidados, factores protectores a lo largo del curso de vida, factores de riesgo, entorno, reconocimientos, etc.
Como la historia de la defensa de Cartagena muestra, no se trata solamente de fortalezas bien construidas, sino de vidas que con su determinación y astucia logran defender lo que les pertenece. Líderes que trabajan por ello y pueblo que, consciente de sus derechos, los defiende.
