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¿Por qué la siesta puede ser beneficiosa y cuánto debe durar?

Ramón Sánchez-Ocaña

Miércoles 6 de julio de 2022

2 minutos

¿Por qué la siesta puede ser beneficiosa y cuánto debe durar?
Ramón Sánchez-Ocaña

Miércoles 6 de julio de 2022

2 minutos

¿Por qué la siesta puede ser beneficiosa? Aquí sí que hay que decir que como en la feria, cada uno habla de ella, según le va. Hay quien no puede prescindir, no ya de siesta, sino de esa cabezada después de comer, sentado ante la tele 

Hay grandes especialistas en neurofisiología que sostienen que la siesta es beneficiosa y, en muchos casos, una necesidad biológica. Aunque cada vez tiene menos seguidores por imperativo laboral. Porque en verano, la siesta ocupa un lugar privilegiado. Y es aconsejable siempre que no sea muy larga para evitar dificultades a la hora de conciliar el sueño por la noche.

No es recomendable tumbarse después de una comida excesiva. Pocas veces suele decirse cuando se habla de la saludable dieta mediterránea que uno de los pilares de sus beneficios es, precisamente, la siesta. Eso lo sabíamos todos los españoles desde hace tiempo; ahora lo empiezan a descubrir en otros países. Por ejemplo, el Prof. Jim Horne, del laboratorio de investigación del sueño de  una importante universidad británica, acaba de recomendar a los ingleses dormir un cuarto de hora después de la comida. Dice que ese ratito de sueño después de comer renueva a la persona. Según este investigador, el organismo tiene una disposición natural a dormir dos veces diarias. Una cabezada a mediodía, y una serie de horas por la noche.

Una siesta de un máximo de 40 minutos permite volver al estado de alerta y atención, según un estudio realizado por la NASA. Muchas compañías aéreas ya aconsejan esa siesta a sus pilotos.

La siesta corta sube la moral, mejora la atención, la productividad y la seguridad de los trabajadores. Y también protege el corazón .

Pero debe ser breve. Más de 30 minutos ya supondría alguna desventaja, porque permitiría al organismo llegar a las fases más profundas del sueño y se traduciría en despertar incómodo, en perder la noción horaria  e incluso en dolor de cabeza. La duración ideal estaría entre los 10 y los 20 minutos.

Por cierto, se llama siesta porque era a la hora sexta, que eran las doce del mediodía. Los monjes, que se levantaban a las seis de la mañana, tras la comida de las doce, hora sexta, “sexteaban” y en muchas ocasiones se adormilaban durante la meditación. Ese es el origen de la siesta.

Los porqués de Ocaña - consultorio

Sobre el autor:

Ramón Sánchez-Ocaña

Ramón Sánchez-Ocaña

Ramón Sánchez-Ocaña (Oviedo, 1942) es miembro del Comité Editorial de 65Ymás. Estudió Filosofía y Letras y es licenciado en Ciencias de la Información. Fue jefe de las páginas de Sociedad y Cultura de El País, y profesor del máster de Periodismo que este periódico organiza con la Universidad Autónoma de Madrid. 

En 1971 ingresa en TVE. En una primera etapa se integra en los servicios informativos y presenta el programa 24 horas (1971-1972). Entre 1972 y 1975 continúa en informativos, presentando el Telediario. No obstante, su trayectoria periodística se inclina pronto hacia los espacios de divulgación científica y médica, primero en Horizontes (1977-1979)​ y desde 1979 en el famoso Más vale prevenir, el cual se mantiene ocho años en antena con una enorme aceptación del público.

Tras presentar en la cadena pública otros dos programas divulgativos, Diccionario de la Salud e Hijos del frío, fue fichado por Telecinco para colaborar primero en el espacio Las mañanas de Telecinco y posteriormente en Informativos Telecinco.

Es colaborador habitual de radio, periódicos y revistas, y autor de una veintena de libros, entre los que destacan Alimentación y nutrición, Francisco Grande Covián: la nutrición a su alcance, El cuerpo de tú a tú: guía del cuerpo humano, Guía de la alimentación y Enciclopedia de la nutrición

En 2019 entró en el Comité Editorial del diario digital 65Ymás, en el que colabora actualmente.

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