La gran decisión
Fogonazos de opinión con intención firmados por Fernando Ónega
El juicio interminable terminó. Visto para sentencia. Es uno de esos momentos en que nadie desea ser juez. ¿Dónde estará la verdad? ¿En la insurrección que describieron los fiscales o en los incidentes de orden público que vieron las defensas? ¿En la perversión que gran parte de la opinión pública vio en aquellos sucesos o en la bondad que proclamaron ayer los acusados? ¿La absolución sería alentar una nueva intentona porque no pasa nada, o pacificaría los ánimos? ¿La condena provocaría una revuelta o haría reflexionar a quienes siguen proyectando su república? Esas deben ser las dudas de un juez ante el folio en blanco. En la antesala de la decisión, quedémonos con lo dicho por Javier Melero, defensor de uno de los procesados: “el juicio ha sido ejemplar”.
