Carmen de Grado
Opinión

No mates a tus hijos, no mates a tus padres

Carmen de Grado

Miércoles 25 de mayo de 2022

3 minutos

No mates a tus hijos, no mates a tus padres

Miércoles 25 de mayo de 2022

3 minutos

Abrahám a punto de sacrificar a Isaac, Caravaggio

Abrahám a punto de sacrificar a Isaac, Caravaggio, óleo sobre lienzo, 104 x 135 cm. Galería de los Oficios, Florencia, Italia.

 

De estilo barroco, la obra muestra a Abrahám en el centro de la escena con ropas de color rojo terracota. Su cabeza calva, su barba gris mirando atento al ángel que con su mano derecha le sostiene el brazo para detenerlo. Abrahám tiene el puño cerrado, sujetando el cuchillo cerca de la cabeza de Isaac, que está apoyada en una roca. Isaac resiste con un grito y gesto de desesperación. El ángel señala un venado que está cerca de la cabeza de Isaac. Están al lado de un árbol oscuro. Se ve un monte, casas, un castillo y el cielo al fondo. Como en muchas pinturas, no hay coincidencia entre el hecho narrado y el paisaje que acompaña. Los sacrificios humanos ya no se realizaban cuando la construcción de estos castillos. El artista recrea y actualiza un hecho ancestral de la humanidad, ya desechado.

Los sacrificios humanos fueron realizados en ambas direcciones, hacia los hijos para ofrecer lo mejor que la sociedad tenía y hacia los viejos como forma de asegurarse la supervivencia en tiempos de hambrunas.

Una obra de esta naturaleza, con una temática tan recurrente en el arte de occidente,  puntualiza un hecho lleno de significado en la historia de la humanidad: no mates a tu hijo.

Aún cuando las civilizaciones fueran dejando atrás los sacrificios humanos sabemos que, en diversas formas, los grupos ejercen violento poder sobre otros, y a veces dentro de sí mismos, autodestruyéndose.

Son muy alentadores los avances en el área de la psicogerontología como campo interdisciplinario y las intervenciones de profesionales que asisten, difunden y promueven actitudes de cuidado, estimulantes y auspiciosas.

Sin embargo, la consigna 'no mates a tu hijo' aparece revertida hoy y también podríamos decir 'no mates a tu padre'. Se trata de  una consigna imperiosa y vigente hoy. Vivimos en una  sociedad donde lo que se valora es ser atractivo para el mercado de trabajo, donde las personas se cotizan a alto precio según los réditos económicos que obtienen y la imagen de fuerza, juventud y glamour que ostentan. Ello no favorece el desarrollo de factores protectores para un envejecimiento saludable, ni personal ni colectivo. Por el contrario, cava la propia fosa y produce los mismos males que quiere luego remediar.

Se trata de cambiar radicalmente la cosmovisión que tenemos del hombre hoy: de ser capaces de pensarnos en una dialéctica y generosa relación con el otro y con el mundo, de proyectar el potencial creativo para sostenernos en el curso de la vida personal e histórica. El único camino para tener futuro.

Sobre el autor:

Carmen de Grado

Carmen de Grado

Carmen de Grado es Licenciada en Psicología, Máster en Psicogerontología y profesora en la Universidad Maimónides de Buenos Aires (Argentina).

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