Ramón Sánchez-Ocaña
Opinión

Los cuatro factores que ponen en serio riesgo tu salud

Ramón Sánchez-Ocaña
Las muertes por infarto de miocardio se han duplicado durante la pandemia de coronavirus
Píldoras

 

El síndrome metabólico se está convirtiendo en la epidemia que pone en peligro nuestro corazón. Se llama así a la unión de cuatro factores de riesgo: obesidad o exceso de grasa en torno al abdomen (mas de 88 cm en la mujer y 102 en el varón); cifras elevadas de lípidos en sangre (triglicéridos y colesterol); presión arterial elevada; y componentes de diabetes, como pueden ser intolerancia a la glucosa o resistencia a la insulina. Estos cuatro factores ponen en riesgo serio y grave todo nuestro sistema cardiovascular. Y se sabe que por lo menos 40 de cada 100 personas mayores de 45 años lo presentan. No es difícil responder al porqué: los españoles nos hacemos cada vez más viejos, más obesos, más sedentarios y comemos más.

¿Qué tendríamos que evitar?

- Inicialmente, la hipertensión. El control de la tensión apenas llega al 20% de los que la tienen elevada. 

- El tabaquismo. La mortalidad coronaria es un 70% mayor entre fumadores. El tabaco es el culpable de al menos un 30% de fallecimientos por accidente coronario en los países occidentales. El hábito de fumar es el factor de riesgo cardiovascular evitable más importante.

- La ateroesclerosis. Placas de ateroma en las paredes de las arterias. Por tanto, control de grasas en sangre.

- El sedentarismo y el abuso de alcohol.

Se llega tarde

Es uno de los aspectos más graves de los casos de infarto: la mitad se mueren por llegar tarde a las unidades de cuidados intensivos. Según los cálculos, desde que se observan los primeros síntomas hasta que se llega a un centro sanitario, pasan como mínimo seis horas. Una vez en Urgencias  el paciente tiene que esperar media más para ser atendido. Este retraso es el que provoca esas cifras de muerte que citábamos: cinco de cada cien pacientes mueren antes de llegar y otro 14%, durante su estancia en el hospital.

¿Qué debemos tener en cuenta?

Una tasa de colesterol superior a 300 miligramos es un riesgo cuatro veces mayor que si la tasa es de 200 mg.

Se debe reducir el consumo de carnes grasas y aumentar la de ave (pero sin piel). Ingerir preferentemente pescado azul. Aumentar el consumo de frutas frescas, verduras de hoja verde y legumbres, que aportan una buena cantidad de fibra 

¿Y el vino? Sigue en entredicho Hay quien sostiene que el consumo moderado de vino tinto –uno o dos vasitos al día– brinda un efecto protector. Pero sólo es el vino tinto el que tiene esta cualidad, no una bebida alcohólica cualquiera