Baste saber que por lo menos tres de cada diez personas padecen insomnio. O es lo que confiesan. 

Coinciden muchos más en afirmar que querrían dormir mejor. Lo que hay que tener en cuenta y debe saber el gran público es que el insomnio no  es una enfermedad , sino un indicador. Algo pasa que impide dormir. Recordemos que nuestra forma de dormir es un reflejo de nuestra manera de vivir. El estrés, el nerviosismo aleja el sueño. Y no olvidemos que también hay enfermedades que impiden el sueño ,como las que duelen, las reumáticas ,las jaquecas, las cardiacas o las depresivas. Y  fíjense que curioso: algunos medicamentos utilizados para combatir el insomnio ,pueden producirlo (porque alteran la estructura, el patrón del sueño) . 

Las personas mayores deben saber que el sueño cambia. No es que su sueño sea malo: es que es distinto. Es fragmentado. No se duerme tanto de noche, pero se salpica el día con alguna cabezada.

En general, para dormir mejor, no deberíamos tener actividades alertantes a partir de cierta hora. O dicho de otra forma, bajar el volumen de nuestro cerebro.

Y otro problema es precisamente el contrario: las hipersomnias, es decir el sueño excesivo. Que  no es problema, salvo cuando se presenta de día, la hipersomnia diurna. Quien la padece lucha por no dormirse en momentos en que debería estar despierto y en los que se le exige una atención y una vigilancia; es decir, en circunstancias inapropiadas o peligrosas. También es un síntoma de otros males, como la apnea de sueño. Puede decirse que alguien tiene hipersomnia diurna cuando tiene que luchar por mantenerse despierto para conducir o para trabajar. Y para valorar el riesgo que supone, no hay más que pensar en qué circunstancias nos podemos quedar dormidos. Por eso se abre camino la idea de analizar el sueño a todos aquellos que tengan una profesión que implique riesgo para ellos o para los demás. 

Cuando se habla de higiene del sueño, los expertos aconsejan : 

  • Evitar siestas, excepto una de 15-20 minutos.
  • En el sueño hay que buscar calidad, no cantidad.
  • Se puede tomar un baño caliente 2 horas antes de acostarse. 
  • Evitar el café.
  • Si consume alcohol que sea en cantidades moderadas. El alcohol puede fragmentar el sueño durante la segunda mitad de la noche.
  • Nunca se acueste con excesiva hambre o demasiado lleno. 
  • Mantenga la habitación oscura, silenciosa, bien ventilada y a una temperatura confortable.
  • Y leer algo, siempre que su contenido no este relacionado con su profesión.

Sobre el autor:

Ramón Sánchez-Ocaña

Ramón Sánchez-Ocaña

Ramón Sánchez-Ocaña (Oviedo, 1942) es miembro del Comité Editorial de 65Ymás. Estudió Filosofía y Letras y es licenciado en Ciencias de la Información. Fue jefe de las páginas de Sociedad y Cultura de El País, y profesor del máster de Periodismo que este periódico organiza con la Universidad Autónoma de Madrid. 

En 1971 ingresa en TVE. En una primera etapa se integra en los servicios informativos y presenta el programa 24 horas (1971-1972). Entre 1972 y 1975 continúa en informativos, presentando el Telediario. No obstante, su trayectoria periodística se inclina pronto hacia los espacios de divulgación científica y médica, primero en Horizontes (1977-1979)​ y desde 1979 en el famoso Más vale prevenir, el cual se mantiene ocho años en antena con una enorme aceptación del público.

Tras presentar en la cadena pública otros dos programas divulgativos, Diccionario de la Salud e Hijos del frío, fue fichado por Telecinco para colaborar primero en el espacio Las mañanas de Telecinco y posteriormente en Informativos Telecinco.

Es colaborador habitual de radio, periódicos y revistas, y autor de una veintena de libros, entre los que destacan Alimentación y nutrición, Francisco Grande Covián: la nutrición a su alcance, El cuerpo de tú a tú: guía del cuerpo humano, Guía de la alimentación y Enciclopedia de la nutrición

En 2019 entró en el Comité Editorial del diario digital 65Ymás, en el que colabora actualmente.

… saber más sobre el autor