Opinión

Todo lo que falta por concretar en el plan para las residencias de la ministra Ione Belarra

Miguel Vázquez, presidente de Pladigmare
Todo lo que falta por concretar en el plan para las residencias de la ministra Ione Belarra

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El plan del Gobierno de España para cambiar el modelo de cuidados nos gusta, y también sus objetivos. Y nos agrada que se haya detectado que, efectivamente, tenemos un problema y que hay que empezar a abordarlo ya.  

Dicho esto, desde la plataforma de familiares Pladigmare vemos que queda mucho camino que recorrer y muchas cosas por concretar.

Cómo será la atención domiciliaria, es una de las cuestiones. En qué va a consistir la desintitucionalización del sistema de cuidados, otra.

Y nos preocupa que quede todavía mucho por concretar, aunque, efectivamente, hay que avanzar hacia la desinstitucionalización y creación de residencias públicas de tamaño reducido –entendemos que coincide con nuestros planteamientos–. 

Por ello, entendemos que se está detectando el problema, pero nos intranquiliza que esto pueda significar un cierto olvido de la situación que existe actualmente.

Y es que, con independencia de que haya que caminar hacia ese modelo –que el acceso a las residencias sea la última posibilidad y que se potencie la Ayuda a Domicilio–, nos preocupa que nos olvidemos de lo que tratamos de mejorar, que son las más de 300.000 plazas y cómo se vive en las residencias actuales. 

Y eso, significa abordar el problema de las ratios de personal –establecerlas por turnos y por puestos, pensando en la atención y no el beneficio de las empresas o el ahorro de las administraciones–.

Y también, tratar la falta de control y de inspectores y la inexistencia de participación de familiares en órganos que puedan servir para controlar la calidad de vida de los mayores.

Asimismo nos inquieta cómo se va a llevar a cabo el plan de creación de residencias públicas, para que no sea una nueva oportunidad de negocio para las empresas y que sean lugares donde se piense en la atención y no en el beneficio.

Y en cuarto lugar, nos preocupa que, una vez se ha detectado el problema, esto se pueda convertir para las comunidades de signo contrario al del Gobierno, no en una forma de solucionar el problema, sino de hacer oposición. 

Finalmente, hay que recordar que en Madrid hay 67.000 hogares en los que se vive de una forma hacinada y 219.000 en los que no se reúnen las condiciones de habitabilidad. Y eso, sólo en Madrid. A nivel nacional, hay 1.800.000 en estas circunstancias. Por esa razón, nos surgen dudas sobre cómo se va a hacer la atención a domicilio. 

Todas estas cuestiones están muy bien en el plan del Gobierno, pero van a tener dificultades a la hora de abordarse, en la práctica.

Eso sí, se debería hacer desde un punto de vista objetivo por parte de todas las fuerzas políticas, porque el problema es grande, sobre todo, de aquí a 20 años. 


Miguel Vázquez es el presidente de la plataforma de familiares y trabajadores de residencias de la Comunidad de Madrid, Pladigmare (@pladigmare). 

 

Sobre el autor:

Miguel Vázquez, presidente de Pladigmare