Experiencia

Badiola advierte: "No se puede descartar que surja una nueva cepa que escape a las vacunas"

Pablo Recio

Domingo 7 de marzo de 2021

7 minutos

El experto pronostica cómo será el verano de 2021

Juan José Badiola: "Veremos la luz cuando el 70% de la gente esté vacunada contra la Covid-19"
Pablo Recio

Domingo 7 de marzo de 2021

7 minutos

Con la vacunación de los mayores de 80 iniciada en todo el país, cabe preguntarse cómo será un verano con toda la población de más de 65 años inmunizada con vacunas de ARN (Pfizer y Moderna) que, además de proteger de la enfermedad grave, parece –según los últimos estudios hechos al respecto en Israel–, evitan en gran medida la infección por Covid.

¿Podrán acceder a lugares exclusivos para inmunizados? ¿Habrá hoteles o restaurantes para ellos? ¿Se les permitirá estar sin mascarilla por la calle? ¿Podrán juntarse con más gente que el resto de personas que no hayan recibido aún sus dosis? ¿Viajarán sin ninguna restricción?

Para responder a todas estas cuestiones, 65Ymás ha conversado con el veterano investigador, principal experto durante la crisis de las vacas locas y director del Centro de Encefalopatías y Enfermedades Transmisibles Emergentes, Juan José Badiola. 

Pregunta - Imaginemos que el conjunto de los mayores está vacunados en junio de 2021, ¿cómo será su verano? ¿Tendrán mayor libertad que el resto de ciudadanos?

Respuesta - Bueno, creo que los mayores, como el resto de la población –pero sobre todo ellos–, merecen tener un verano que puedan disfrutar. Es lo que espero que vaya a ocurrir.

Además, tal y como se ha estrenado el programa de vacunación, si hablamos de la gente de más de 60 años, creo que estarán todos vacunados para entonces. Ya lo están los de las residencias, también casi los que viven en sus casas de más de 80 años, y ahora, irán los de 70 y 60.

Y esa gente va a poder hacer, entiendo yo, su vida normal. Por ejemplo, podrán salir a la calle e interactuar con sus amigos, hijos y nietos, porque ha sido muy duro estar meses y meses asustados, ya que es una enfermedad que les puede causar la muerte.

Y bueno, pues luego, habrá gente que tenga otros proyectos. El que se quiera ir a la playa o a su pueblo de vacaciones, pues se podrá ir, y quienes quieran viajar al extranjero, siempre y cuando estén vacunados y dependiendo de los permisos de otros países, podrán ir, sin ningún problema. 

Así que yo auguro un buen verano para esas personas, que ya se lo merecen, porque la peor factura de esta crisis, la han pagado ellos. 

P.- ¿Qué podría cambiar este posible escenario tan positivo para los mayores?

R.- Que viniese una cepa nueva que escape al efecto de la vacunación. Esperemos que no pase. Confío en que no, pero no se puede descartar. Ahora, se está inmunizando frente a una cepa determinada, pero si hubiese una variante que se escapara un 50% o más, sería preocupante.

Es el único riesgo que veo. Por lo demás, por ejemplo, la duración, no sabemos de cuánto será, pero al menos de un año. Y lo peor que puede ocurrir es que haya que vacunarse otra vez. Y creo que ya se ha perdido el miedo a la vacunación, porque no le ha ocurrido nada a miles de personas en el mundo. 

P.- De nuevo, en el terreno de la especulación, ¿sería posible que en verano haya ocio y actividades sólo para vacunados?

R.- Esto se planteó por parte de Grecia y España, por razones turísticas –cosa comprensible, porque la industria se ha hundido– y algunos países europeos empezaron a decir que no. En mi opinión, me parece un poco prematuro, porque todavía mucha gente está sin vacunar, pero poniéndonos en el verano y una vez alcanzada la cifra del 70%, la situación cambia mucho.

Ahora, como la vacuna no es obligatoria, habrá gente que no quiera y a ellos habrá que decirles que se den cuenta que pueden infectarse y, si son mayores, pueden tener malas consecuencias. Además, lo que puede pasar es que se les limite mucho sus movimientos. Vamos a pensar, por ejemplo, en un sector muy gravemente dañado como la hostelería. ¿Qué harán los bares u hoteles? Pues es muy probable que sólo admitan a personas inmunizadas, porque no quieren correr el riesgo de que les cierren el establecimiento. 

P.- Así que, ¿podremos encontrarnos en verano con lugares turisticos, por ejemplo, o de ocio, donde sólo haya mayores?

R.- En estos momentos, se está vacunando a los que tienen más de 80 y parece que en marzo habrá vacunas para ellos.

Luego, en abril, supongo que entrarán los que tengan entre 70 y 79, y luego, los de 60 y 69. Así que posiblemente ya en mayo, podría bajar hasta 55 años, por lo que estarán vacunados todos en esa fecha, salvo los que no quieran hacerlo o los que no puedan –alérgicos o transplantados, por ejemplo–. Aunque a estos últimos no sería justo aplicarles esta medida, porque no pueden, así que podrían tener un carné especial que justifique su situación.

Pero desde luego, el pasaporte de vacunación se va a generalizar. Y, de momento, la mayoría de los países europeos están a favor. ¿Por qué? Pues porque la gente quiere salir, viajar, moverse, hacer cosas... Así que tenemos que asumir que va a pasar. Guste o no guste. 

Beneficios de la playa y el mar para la salud de los mayores

 

P.- ¿Y veremos a mayores sin mascarilla este verano y a jóvenes con ella?

R.-  No. Cuidado. Eso creo que va a pervivir más tiempo. Y probablemente van a obligar a llevarla hasta final de año, como mínimo. Porque el virus va a seguir circulando. Y también se ha visto que protege contra otras enfermedades sobre todo respiratorias. Se ha comprobado que es una barrera muy importante, aunque sea molesta. 

Otra cosa es que a lo mejor se flexibiliza un poco su uso, pero esto son elucubraciones mías. Quizá para ir por la calle o en el campo no hace falta, pero en un medio de transporte, en los autobuses, en el metro, en los trenes o en espacios cerrados hay un cierto riesgo y, posiblemente, seguirá siendo obligatoria.    

P.- Y una vez que alcancemos el 70% de inmunización, ¿qué pasará?

R.- De momento, la vacuna está dando resultados espectaculares con los casos graves de la enfermedad por lo que sabemos de Israel y de otros países. O bueno, también de las residencias, donde ya no hay casi casos.

Ahora, la pregunta es, ¿el virus desaparecerá en verano? Ni lo soñemos. Seguirá circulando, pero lo que cambia es la población. En este momento, no tenemos armas, pero cuando de 10 personas, sólo 3 no estén protegidas, pues el virus tendrá muchas dificultades para circular y se quedará confinado él, y no las personas.

Luego habrá otro problema. ¿Se vacunará todo el mundo en África, Asia o Latinoamérica? Pues lo veo difícil. ¿Y seguirá habiendo movilidad? Pues sí, aérea, que es la más peligrosa, y vendrá gente.

Eso sí, las compañías aéreas podrían decir: 'Usted no podrá si no viene con un carné de vacunación'. Y eso va a ser una realidad. Aunque, a pesar de todo, habrá gente que se lo saltará. Ya sabemos cómo es esto. Uno que no se habrá enterado, otro que no se qué. Y el virus puede venir de nuevo de otros países, como pasa con la variante de Sudáfrica o la de Brasil. Es muy difícil poner puertas al campo. Pero lo que sí que es cierto, es que la barrera de la vacunación es la mejor herramienta para protegernos. Y estas, sobre todo las vacunas de ARN, han demostrado estar a la altura.