Salud

10 consejos para una buena higiene de boca y dientes en personas mayores

65ymás

Sábado 23 de mayo de 2020

4 minutos

Mantener la dentadura limpia y bien ajustada es clave para no tener problemas

Higiene para prevenir la candidiasis o candidosis oral

Mantener la dentadura limpia y bien ajustada evita la aparición de manchas, el mal aliento o la inflamación del paladar y de las encías. Asimismo, una dentadura bien ajustada faculta una buena capacidad de masticación al comer y una buena vocalización y dicción al hablar.

Víctor López García, médico gerontólogo y vicepresidente de la Unión Democrática de Pensionistas y Jubilados de España (@MayoresUDP), explica la importancia del cuidado de nuestra boca y dientes. Tal y como apunta, la prevención es siempre la primera medida para una correcta higiene bucal. Una buena higiene y seguir las siguientes recomendaciones te ayudará a solucionar y a prevenir problemas en tus dientes y prótesis. Estos son sus diez consejos:

1. Higiene diaria

Los dientes pueden durar toda la vida, con un cuidado adecuado. Por eso, es importante mantener siempre una correcta higiene de la boca y dientes. Es necesario, después de cada comida, cepillarse los dientes con dentífricos con flúor, limpiar la lengua y completar la limpieza con hilo dental

2. Revisión periódica

Las personas mayores son especialmente propensas a padecer alteraciones bucodentales, relacionadas con el uso de prótesis dentales, ingesta de medicamentos y trastornos generales de la salud. La prevención es siempre la primera medida para tener una boca joven y bien conservada.  Se recomienda acudir al odontólogo cada seis meses para que examine el estado de la boca.  Retrasar estas revisiones o mantener un comportamiento descuidado a este respecto, encarece mucho los tratamientos de la boca.

Dentista

3. Dieta equilibrada

Para tener unos dientes y encías sanos hay que mantener una dieta equilibrada, ingiriendo los grupos básicos de alimentos: lácteos, cereales, carne, pescados, frutas y verduras, agua y fibra. Y ello debe hacerse con el fin de que se tomen todos los nutrientes, vitaminas y minerales que necesita la boca. Muy importantes, entre otros, para una buena salud de la boca y dientes son la vitaminas A, C, complejo vitamínico B, vitamina D, bioflavonoides, y minerales como el cinc, calcio, fósforo , magnesio, etc.

4. Medicamentos y problemas de salud

La toma de algunos medicamentos influye directamente en la salud bucodental. Es necesario comentar al odontólogo cualquier medicación que se esté tomando –con inclusión de productos de herbolarios– o cualquier enfermedad que se padezca o se haya padecido, ya que ello puede explicar la situación bucodental y también puede tener algún efecto incidente perjudicial en el tratamiento que aplique el odontólogo

5. Cuidar las prótesis

El uso de prótesis dentales o dentaduras postizas requiere cuidados especiales y constantes. Éstas deben estar bien ajustadas al paladar del paciente y, en el caso de que se aflojen es necesario ir a la clínica dental para que el especialista la adapte bien. Mantener la dentadura limpia y bien ajustada evita la aparición de manchas, el mal aliento o la inflamación del paladar y de las encías. Asimismo, una dentadura bien ajustada faculta una buena capacidad de masticación al comer y una buena vocalización y dicción al hablar.

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6. Sensibilidad de los dientes y las encías

Las encías se retraen con el paso del tiempo, exponiendo zonas que no están protegidas por el esmalte del diente o de la muela, como las raíces. Esto provoca que las personas mayores sean las más propensas a sufrir hipersensibilidad en los dientes. En este caso es recomendable usar un dentífrico especial, sin olvidar de consultar al dentista para conocer cuál es verdaderamente la causa de esa hipersensibilidad y establecer las revisiones periódicas oportunas de control.

7. Sequedad bucal

La sequedad de la boca es otro de los trastornos comunes entre las personas mayores. Puede ser debida a los efectos secundarios de algunos medicamentos que se estén tomando o a ciertos tratamientos. También puede ser debida a una deshidratación o a problemas inherentes a las propias gandulas salivares. Para prevenir o aliviar la sequedad bucal hay que consumir líquidos, aguas minerales, agua del grifo, bebidas no azucaradas, etc. También se puede recurrir a sprays y a enjuagues bucales con sustancias que estimulen la secreción salivar.

8. Cuidar la glucosa

Las personas que tienen diabetes –hecho muy frecuente en mayores– pueden tener problemas en la dentadura y las encías más frecuentemente que en la población no diabética. 

9. Limitación de los movimientos, sobre todo, de los miembros superiores

Algunas personas con reumatismos crónicos, artritis u otras afecciones del aparato locomotor ( hombros , codos,  muñecas, manos, dedos…), pueden tener dificultades para cepillarse los dientes. En estos casos, se puede recurrir a utensilios especiales como los cepillos eléctricos, para facilitar la limpieza dental

10. Vigilar las heridas y lesiones de la boca 

Cualquier herida o ulceración de la boca que permanece más de 15 días sin cicatrizar, hay que acudir al médico. Muchas veces estas lesiones las produce las prótesis mal fijadas o los dientes cariados o las raíces de muelas no extirpadas. A veces aparecen en los labios, carrillos, encías, etc., unas manchas blancas (engrosamiento de la mucosa) que se conocen por leucoplasias, muy frecuentes en los fumadores, alcohólicos y deficientes en ciertas vitaminas, y en otras personas con secuelas de infecciones bacterianas, víricas y micóticas en la boca, etc.

Dichas lesiones hay que vigilarlas y, si procediese, extirparlas, en su momento –si no desaparecen por los tratamientos conservadores– por considerarse como lesiones precancerosas.

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