Alimentación

Arsénico en el arroz: trucos para reducir al máximo el consumo de este metal tóxico

65ymás

Viernes 24 de enero de 2020

2 minutos

El cultivo por inundación de este cereal le hace especialmente sensible a la presencia del metal

Arroz blanco

Hace años que saltaron las alarmas acerca de la presencia de arsénico en el arroz que consumimos, un alimento básico en nuestra dieta, que se come incluso a diario en muchas partes del mundo. Mientras que en algunos países europeos ya es vigilado en la dieta diaria de los niños, la población más sensible a la exposición a este metal, en España aún no está regulado.

El arsénico es un metaloide potencialmente tóxico conocido desde la antigüedad, que se encuentra presente en la naturaleza de forma natural y como resultado de la intervención del hombre, como en el caso de las emisiones industriales. El ser humano se expone al arsénico principalmente a través de la ingesta de alimentos o agua contaminados con él. El arsénico puede llegar al medio ambiente a través de incendios, erosión de rocas o minerales, fertilizantes, contaminación etc.

Según AECOSAN, la Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición, dependiente del Gobierno, existe suficiente evidencia científica de los efectos tóxicos del arsénico. Una de sus especies, el arsénico inorgánico, está clasificado como potencial cancerígeno, y una exposición prolongada a él puede llegar a provocar cáncer de vejiga, pulmón y piel.

No se trata de un riesgo nuevo, pero los estudios aún no han sido capaces de determinar el punto de referencia toxicológico, es decir qué cantidad de arsénico puede llegar a ser peligrosa. Parece que los más sensibles serían los bebés o los niños, pero dada su toxicidad “no se descarta un riesgo para la salud de ciertos consumidores”, por lo que todos deberíamos tomar precauciones, incluidos los mayores.

El arroz se cultiva en campos inundados, por lo que los riesgos de contener arsénico son más elevados. Aunque es difícil determinar la cantidad segura, lo que sí está claro es que es más problemático si su consumo es muy frecuente, o diario. La Unión Europea ha estabecido unos límites máximos de presencia de arsénico en el arroz y productos derivados, que se revisará según la investigación vaya avanzando.

Riesgos del arsénico en el arroz para mayores

Para limitar la presencia de arsénico en el arroz y, por tanto, la ingesta de este metal en nuestra dieta, podemos seguir los siguientes consejos:

- Comprar arroz nacional o proveniente de cultivos ecológicos

- Poner el arroz a remojo la noche anterior, al menos durante 8 horas.

- Cocinar el arroz en abundante agua, más de las dos tradicionales por cada parte de arroz, con la que se eliminaría parte del arsénico presente en él.

- Lavar el arroz hasta que salga el agua clara. De esta forma, según un estudio publicado por investigadores de la Universidad de Jadavpur (India), se podría eliminar hasta un 28% del posible arsénico que tuviese el arroz.

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