Alimentación

¿Está relacionada la mala alimentación con la posibilidad de padecer cáncer?

Mariola Báez

Lunes 11 de noviembre de 2019

2 minutos

La importancia de una dieta equilibrada

Una dieta poco equilibrada puede ser causante de la aparición de tumores (Creative commons)

Tras años de investigación, cada vez son más los estudios que confirman la relación entre la dieta que seguimos y la aparición de algún tipo de tumor. Los expertos señalan que la mala alimentación es, después del tabaco, uno de los principales factores externos de riesgo que puede derivar en el desarrollo de la enfermedad. Así, una dieta equilibrada, que prevenga la obesidad y aporte al organismo los nutrientes esenciales que necesita, es una medida básica de prevención contra esta enfermedad.

Además del componente genético, responsable de la aparición de determinados cánceres, está demostrado que también los alimentos que ingerimos pueden influir en la bioquímica celular y en sus alteraciones, origen inequívoco de numerosos tumores. El consumo excesivo de bebidas alcohólicas, azúcares y grasas saturadas y transgénicas puede estar detrás del desarrollo algunos tumores, especialmente de aquellos relacionados con el aparato digestivo.

La dieta y su relación con determinados tipos de cáncer

Una alimentación sana y variada, como la que proporciona la dieta mediterránea, es una aliada perfecta para prevenir el cáncer. La relación entre lo que comemos y la aparición de determinados tumores se confirma a medida que avanzan las investigaciones científicas. La Asociación Española Contra el Cáncer señala que el sobrepeso puede estar detrás del crecimiento de ciertos tumores malignos como el de mama, en el caso de las mujeres tras la menopausia, el de útero, el de riñón o el colorrectal. Reducir la ingesta de alimentos de alto contenido en azúcares y grasas y seguir una serie de hábitos saludables, entre los que hay que incluir el ejercicio físico moderado a diario, es una medida preventiva, sencilla y eficaz, que puede salvar vidas.

El alcohol es otro de los elementos a evitar en una dieta preventiva contra el cáncer. Su consumo está relacionado con la aparición de tumores en la cavidad oral, faringe, laringe y esófago, sobre todo si a su ingesta se añade el hábito nocivo del tabaco. El abuso de las bebidas alcohólicas está detrás, también, de muchos casos de cáncer de hígado, especialmente si antes se ha padecido una cirrosis hepática.

Frutas, verduras y hortalizas son básicas en una dieta que ponga el freno al desarrollo de tumores. Muchos de estos alimentos son ricos en antioxidantes como las vitaminas C y E, los flavonoides y los betacarotenos, nutrientes básicos que minimizan la acción oxidativa de los radicales libres y ayudan a mantener nuestras células en perfecto estado. Incluirlos en nuestros menús diarios hará que nuestra dieta sea la mejor arma para luchar contra la aparición del cáncer.

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