Alimentación

5 consejos muy sencillos con los que reducir las grasas a la hora de cocinar

Mariola Báez

Foto: Bigstock

Miércoles 3 de julio de 2019

2 minutos

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Consejos para reducir grasas al cocinar

Hay que dejar claro que las grasas no son malas, pues cumplen una importante función a la hora de proporcionar la energía que nuestro organismo requiere para desarrollar su actividad diaria. Ingerirlas en exceso es lo que puede contribuir al desequilibrio nutricional y a la aparición de enfermedades como la obesidad, la hipertensión, el colesterol alto o las distintas patologías cardiacas, como recuerda la Fundación Española del Corazón (@cuidarcorazon).

Las grasas son los macronutrientes que más energía aportan. Su mayor o menor ingesta siempre debe depender de la actividad física que realice la persona. Pero para que te hagas una idea, la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (@sociedadSEEN) afirma que el total de calorías procedentes de las grasas nunca debe superar el 30% o 35% del total de calorías ingeridas.

Cómo reducir las grasas en la cocina

¿Cómo puedes reducir la grasa sin apenas darte cuenta?

No siempre es necesario seguir una dieta estricta y restrictiva para lograr disminuir la ingesta calórica total. Pon en práctica estos consejos y podrás restar una buena cantidad de grasas sin quitar sabor a tus platos

  1. Método de cocción. Pura lógica. Tienes opciones para cocinar utilizando una mínima cantidad de aceite: a la plancha, al vapor, al horno, en wok… No frías todo por costumbre. Hay multitud de recetas deliciosas que puedes hacer de manera sencilla, sin rebozados ni aceite de más.
  2. Papel absorbente. Simple y eficaz. Si te apetece (de vez en cuando) unos ricos calamares a la romana o un “pescaíto” frito, estupendo, pero no cuesta nada ponerlos unos segundos en papel absorbente de cocina antes de su consumo. Cuando los sirvas en otro plato, comprobarás la cantidad de aceite que tu organismo se acaba de ahorrar.
  3. Caldos desgrasados. Hazlo por costumbre y verás que es una buena idea. Un caldo “con sabor” requiere una serie de ingredientes a los que no hay que renunciar, pero cuando esté listo puedes deshacerte fácilmente de la grasa que contiene y que suma calorías. Deja que el caldo repose en la nevera unas horas y, cuando la grasa se solidifique en la superficie, podrás retirarla con una simple cuchara.
  4. Aliño de verduras y ensaladas. El aceite de oliva virgen es un ingrediente que aporta multitud de beneficios a los que no debes renunciar, pero procura hacer tus aliños sin excederte en las cantidades. Una opción puede ser utilizar, en ocasiones, aceite en spray.
  5. Carnes magras. Siempre que puedas, opta por las piezas de carne que menos grasa contengan y retira en casa, antes de cocinarlas, toda la que puedas. Si prefieres pollo, hazlo como más te guste, pero antes de elaborar el plato descarta la piel y la grasa que se concentra unida a ella.
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