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El truco para que las botas de invierno no se deformen ni huelan

Alexandra Concepción Pérez-Mancebo

Sábado 14 de febrero de 2026

3 minutos

Cómo guardar tus botas correctamente al cambiar de temporada

El truco para que las botas de invierno no se deformen ni huelan. Foto: Bigstock.
Alexandra Concepción Pérez-Mancebo

Sábado 14 de febrero de 2026

3 minutos

El invierno suele ser la estación preferida de los amantes de la moda, ya que el frío y las bajas temperaturas permiten lucir uno de los calzados más versátiles y funcionales: las botas. Lluvia, nieve o viento, este tipo de zapato protege los pies de múltiples inclemencias del tiempo, aunque su uso suele limitarse a los meses más fríos del año.

Con la llegada de la primavera y el aumento de las temperaturas, llega también el momento de guardar el calzado invernal hasta la próxima temporada. Sin embargo, si las botas no se almacenan de forma adecuada, pueden deformarse o desarrollar malos olores con el paso del tiempo.

Trucos fáciles para evitar que tus botas se deformen

Las botas de caña alta requieren un cuidado especial al guardarse, sobre todo si son de piel, ya que el objetivo es alargar su vida útil el mayor tiempo posible. Aunque existen productos específicos diseñados para mantener su forma, también hay soluciones caseras simples y eficaces.

Foto: Bigstock.
Foto: Bigstock.

 

Uno de los trucos más populares consiste en utilizar un churro de piscina. Solo hay que cortarlo a la medida de la caña de la bota e introducirlo en su interior antes de guardarlas en un lugar oscuro, fresco y seco, lo que ayuda a evitar la degradación del material. Otra alternativa es enrollar firmemente una bolsa de papel e introducirla dentro de la bota para que conserve su estructura.

También se puede recurrir a una pinza y un disco de algodón. Al juntar ambas botas, se coloca el algodón en la parte superior, donde entran en contacto, y se sujeta con una pinza en el centro. Este método evita que la presión deje marcas visibles en el material.

Cómo evitar los malos olores

Como cualquier tipo de calzado, las botas acumulan suciedad y sudor con el uso. Además, algunos materiales dificultan la ventilación, lo que favorece la aparición de olores desagradables. Aunque existen desodorantes y plantillas específicas para este fin, los remedios caseros también pueden ser de gran ayuda.

El bicarbonato sódico es uno de los aliados más eficaces. Basta con espolvorear una pequeña cantidad en el interior de las botas y dejarlo actuar durante la noche. Para retirarlo, se pueden sacudir o aspirar los restos, tal y como recomiendan expertos de Pisamonas.

Foto: Bigstock.
Foto: Bigstock.

 

Otra opción es el vinagre blanco diluido en agua. Al rociar esta mezcla dentro del calzado y dejarla secar al aire, se reduce la proliferación de bacterias, principales responsables de los malos olores.

Asimismo, introducir una bolsita con hierbas aromáticas, como lavanda, puede ayudar a neutralizar los olores y dejar un aroma agradable. Por último, un método menos conocido consiste en congelar las botas durante varias horas o toda la noche dentro de una bolsa. Tras descongelarlas completamente, estarán listas para volver a usarse, libres de bacterias y hongos.

Sobre el autor:

Alexandra Concepción Pérez-Mancebo

Redactora en prácticas

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